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¿Es aplicable el concepto “fofisano” en nuestros clientes?

Este es el extracto con la vertiente más práctica de una revisión sistemática que venimos trabajando y que incluye más de 80 referencias. Lo que vas a encontrar aquí es una serie de conclusiones y, simplemente, compartir también una experiencia lo más aplicable posible al día a día, ya que ciertos índices relacionados con la patología de la obesidad resultarán condicionantes de optar por una forma de entrenar u otra, más allá de los aspectos más obvios como pueden ser la baja capacidad aeróbica, limitaciones biomecánicas, etc. Antes de nada, veamos qué hay de cierto o no en estos términos.

El concepto “Obeso Metabólicamente Sano” y el “fofisano”.

En realidad son dos conceptos diferentes, uno que podemos considerar más de perfil médico y otro completamente a pie de calle, aunque dejan entrever un aspecto claro: La falta de concreción a la hora de definir el término y, en consecuencia, las repercusiones de la obesidad y el sobrepeso, un problema que va mucho más allá de una suma y resta de calorías.

• Se entiende como “Obeso Metabólicamente Sano” (OHM) a aquella persona que, con un IMC mayor de 30 no presenta los síntomas propios del Síndrome Metabólico. La definición podría ser mucho más exacta, pero justo esa falta de precisión es la que hemos encontrado en los artículos consultados.

• A pie de calle entendemos como “fofisano” a aquella persona con kilos demás pero que se cuida en otros aspectos de su imagen y salud. Dado que nos vamos a centrar en el otro punto por importancia, sí destacar es muy matizable considerar hasta un punto u otro el que una persona esté “gorda” por no tener los abdominales definidos. Sin embargo, resulta obvio pensar que el acumular tejido graso a partir de ciertos niveles es síntoma de que algo pasa, y aquí estamos en el punto preciso para pasar a uno de los aspectos más interesantes.

QUÉ ES LA OBESIDAD Y QUÉ ES ACUMULAR TEJIDO GRASO.

Ya de salida, si nos ponemos muy taxativos, podemos decir que es imposible hablar de Obesos Metabólicamente Sanos ya que la Obesidad es una enfermedad metabólica en sí. Partiendo de la definición que hemos empleado en el texto ampliado podemos decir que “Hemos de entender la obesidad como una enfermedad crónica, multifactorial y multicausal que se corresponde con una alteración de la correcta función del tejido adiposo, tanto de forma cuantitativa como cualitativa, en su capacidad para almacenar grasa que conlleva una situación de inflamación del mismo (lipoinflamación) íntimamente vinculada con desórdenes metabólicos que se asocia estrechamente con el síndrome metabólico (Virtue y Vidal-Puig, 2008; Grundy, 2016), sin que exista una línea divisoria clara entre ambos fenómenos, el vínculo entre la obesidad y las perturbaciones metabólicas que la acompañan (Gallagher, LeRoith y Karnieli, 2010; Lumeng y Saltiel, 2011).”

Por lo tanto, en cierto modo podemos dar una vuelta de tuerca y decir que la acumulación de grasa en el cuerpo más que la enfermedad en sí es una manifestación de la misma. El tema se complica, ahora ya sabemos que la Materia Grasa es mucho más que una reserva de energía (que también) y que tiene una actividad endocrina importante, así como otra serie de patologías indirectas y encima no sólo a nivel metabólico, incluso a nivel sociológico y psicológico, siendo aspectos que a largo plazo también van a interferir entre sí de forma negativa.

CARACTERÍSTICAS DE LOS INDIVIDUOS “OBESOS METABÓLICAMENTE SANOS”.

La recopilación que hemos realizado, además de varios detalles obvios, nos ha dado pie a encontrar una serie de características comunes, no de forma absoluta pero sí como tendencia, en otros factores además de los propios del Síndrome Metabólico:

• El factor más importante y, sobre todo, menos conocido por los entrenadores es la inflamación celular, aspecto considerado por algunos como el verdadero marcador de la obesidad patológica. Dada la importancia del mismo, consideramos de gran importancia que el cliente realice un análisis de sangre valorando las concentraciones de Proteína C Reactiva y de Factor de Necrosis Tumoral Alfa (TNF-alfa). 

• Significativamente más jóvenes. En seguimientos a largo plazo (20 años), los individuos inicialmente OHM tienden a pasar a tener Síndrome Metabólico, por lo que podemos considerar que estos son sujetos que por algún todavía no han desarrollado de forma significativa las enfermedades metabólicas relacionadas.

• Los hombres tienden a desarrollar proporcionalmente más problemas de tipo metabólico, probablemente fruto de la obesidad androide (en forma de manzana).

• Los OHM son, en proporción, menos fumadores y bebedores de alcohol, además de practicar más Actividad Física. Estos datos resultan bastante lógicos ya que son hábitos que también repercuten en la salud metabólica. Por tanto, resulta necesario inculcar a los sujetos obesos la necesidad de generar hábitos saludables ya que repercuten directa o indirectamente en la propia obesidad.

• Los trastornos de sueño suponen un factor de riesgo muy significativo en estos casos, siendo otro de los puntos a evaluar del cliente al ser también otro gran olvidado.

Y TODO ESTO… ¿QUÉ APLICACIÓN TIENE PARA EL ENTRENADOR?

Y está claro que nuestra función no es ni mucho menos la de hacer de médicos-endocrinos, pero tenemos que considerar tanto la detección de factores de riesgo para concienciar al cliente y ser derivado al especialista correspondiente y, además, modificar las estrategias de entrenamiento.

LA VALORACIÓN INICIAL Y LA PLANIFICACIÓN: Tal vez la modificación prioritaria en este perfil de clientes será dar prioridad a los aspectos relacionados con la patología y su seguridad respecto a otros orientados al rendimiento. Por ejemplo, resultará de gran utilidad la realización de una analítica completa añadiendo los niveles propios de inflamación y relacionados con la obesidad e incluso una espirometría para analizar si el cociente respiratorio del cliente es demasiado elevado y necesita una orientación específica hacia la lipólisis y la Beta Oxidación.

HÁBITOS DE VIDA: El hecho de no tirar la toalla y, pese a la obesidad, mantener el resto de hábitos saludables paliará en buena parte no sólo el sobrepeso en sí, sino todos los aspectos metabólicos relacionados que hemos tratado en este texto.

CONCIENCIACIÓN: Cuidado. El cliente no se debe relajar en su situación si tiene baremos normales de los factores propios del Síndrome Metabólico (Triglicéridos, Tensión Arterial, Colesterol –factor puesto muy en duda en los últimos tiempos-) ya que, como hemos visto, el paso de los años acentúa la presencia del mismo en sujetos obesos.

Tal y como hemos hablado en diferentes ocasiones, Actividad Física y Obesidad… Todo un terreno por descubrir.

 

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