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¿Por qué fracasan los grandes atletas?

Existen atletas muy talentosos que por una razón u otra jamás logran triunfar.  Sí bien existen algunas mas, a continuación encontrarán veintitrés razones fundamentales por las cuales tales atletas fracasan.

1.- Falta de conocimiento del deporte.

El atleta debe conocer perfectamente los parámetros que dictaminan la naturaleza del juego y que existen dos tipos básicos de juegos. Uno de ellos es finito y el otro infinito. Un juego finito tiene comienzo y fin, hay un ganador y un perdedor, y se juega para ganar. Un juego infinito no tiene ni comienzo ni fin, no tiene ganador ni perdedor, y se juega para continuar jugando. El atleta que no comprenda este concepto, fracasará.

2.- Falta de motivación.

El talento que posea un atleta es irrelevante si no esta motivado para utilizarlo. La motivación puede ser externa o interna. La externa es superficial e inconsistente, y se basa en dinero o un reconocimiento social. La interna es mucho más poderosa y depende del propio deseo de autosuperación.

3.- Ausencia de control de impulsos. 

Corresponde a acciones donde el atleta es incapaz de resistir el impulso, aunque este sea perjudicial para el. La excesiva impulsividad influye negativamente sobre el rendimiento porque el atleta no es capaz de combinar su intelecto con sus instintos y ejecuta el primer impulso que percibe.?

4.- Ausencia o exceso de perseverancia: 

Algunos atletas se dan por vencidos demasiado pronto y otros no se detienen cuando saben que no lo van a lograr.

5.- Equivocación en el empleo de sus habilidades. 

Algunos atletas malgastan sus habilidades en acciones irrelevantes al deporte que practican. En el alto rendimiento todos los demás están en contra de uno. Hay que hacer lo que uno sabe hacer bien, y a la vez neutralizar lo que el adversario hace bien.?

6.-Incapacidad para traducir el pensamiento en acción. 

Algunos atletas piensan y analizan demasiado.  Lo que se conoce como “parálisis por análisis,” es una inhibición de las acciones físicas y psíquicas por el excesivo análisis y el subyacente miedo al error.  

7.- Incapacidad de visualizar el objetivo final: 

Algunos atletas se enfocan exclusivamente sobre el proceso en vez de el resultado final, convirtiendo un juego finito en infinito. No obstante, se debe intentar darlo todo en cada momento sin mirar el marcador. En tal caso, el marcador casi siempre se ocupara de sí mismo. 

8.- Incapacidad para completar tareas.

Sea por dar demasiada importancia a los detalles o por miedo al fracaso, el atleta se dispersa y no hace lo que debe hacer. La mayoría de ellos dan muchas vueltas y jamás logran el objetivo. 

9.- Miedo a iniciar con ganas. 

Algunos atletas no se sienten metidos en el partido hasta haber recibido varios golpes. Esto se debe a la duda, la falta de competitividad, una baja autoestima, o el miedo a fracasar a pesar de haberlo dado todo.

10.- Miedo al fracaso. 

Algunos atletas no desarrollan su potencial porque temen y evitan las confrontaciones importantes. En consecuencia rinden bien en los entrenamientos y mal en las competiciones importantes, donde sus actuaciones son significativamente inferiores al talento que en realidad poseen. Se crea carácter cuando uno se enfrenta al carácter.

11.- Miedo al éxito. 

Paradójicamente, ciertos atletas temen a las presiones del éxito y se sabotean a sí mismos para fracasar. Consciente o inconscientemente tienden a minar su rendimiento, especialmente en condiciones estresantes que requieren un máximo rendimiento. 

12.- Echar las culpas a los demás. 

Algunos atletas se echan las culpas por sus errores, mientras que otros las echan a los demás. Un atleta debe asumir responsabilidad de la totalidad de sus actos, y solo se convertirá en perdedor cuando comience a echar las culpas de sus propios fracasos a los demás.?

13.- Excesiva autocompasión. 

Algunos atletas pasan mas tiempo sintiendo lastima por sí mismos que dedicándose a entrenar. La autocompasión suele ser muy mal amigo del alto rendimiento deportivo.

14.- Dependencia excesiva. 

Algunos atletas son vagos y cómodos, y exigen que los demás trabajen duro mientras ellos van de remolque. 

15.- Ser un “prima donna.”

A igual que una histérica primera dama de opera, el atleta “prima donna” es un individuo narcisista, individualista, e histriónico que se cree el centro del universo. Es un problema para sus compañeros ya que le cuesta ser uno más del equipo y compartir la fama. 

16.- Falta de perspectiva. 

Otros atletas no separan sus problemas personales de las exigencias del deporte. Su rendimiento fluctúa de forma constante en función de los altos y bajos afectivos en sus vidas personales. 

17.- Déficit de atención e hiperactividad. 

Muchos atletas de alto nivel padecen trastornos de déficit de atención con hiperactividad. Esto condiciona que incluso a los mejores atletas les cueste enfocar sus mentes, salten de una actividad a otra, y se distraigan con facilidad.

18.- Miedo al ridículo.

Algunos atletas se complacen a si mismos o son complacidos por los demás cuando realizan hazañas pequeñas e insustanciales. En la mayoría de los casos huyen de las hazañas grandes e importantes por temor a no dar la talla y, en consecuencia, quedar en ridículo ante ellos mismos. 

19.- Los árboles no permiten ver el bosque. 

Algunos atletas obsesivamente perfeccionistas nunca están conformes y retocan tantas veces los pequeños detalles que pierden la visión general de lo que está realizando. En consecuencia raras veces acaban lo que comienzan, o lo acaban mal.

20.- Escasa o excesiva confianza. 

La escasa confianza mina la capacidad del atleta para ponerse en marcha y lograr sus objetivos. El exceso de confianza los lleva a sobrevalorar sus propios recursos y posibilidades a la vez que infravaloran al oponente. No saben admitir que se han equivocado o pedir ayuda cuando la necesitan. 

21.- Falta de confianza en el entrenador.

Un entrenador es ante todo un motivador. Si carece de una filosofía de entrenamiento adecuada, o si fracasa en su función de motivador, el atleta perderá confianza en el y ninguno de los dos ganará.

22.- Mala suerte.

La cantidad de suerte necesaria para ganar y triunfar en la alta competición deportiva suele estar en relación inversa a la cantidad y calidad de dedicación y trabajo que se ha invertido en la preparación. No obstante, e independiente de las condiciones, siempre existe un mínimo factor de suerte que suele influir de una manera u otra. 

23. Miedo al olvido.

De todas las maneras de fracasar que he mencionado, esta es con gran diferencia la mas triste, degradante, y peor. Son atletas que han concluido su vida competitiva y que ya no son aplaudidos por los espectadores, no salen en los periódicos, no son solicitados por los medios de comunicación, y casi nadie se acuerda de ellos. Sienten que han perdido su valor, su identidad, y su autoestima, y se niegan o son incapaces de adaptarse a una vida normal. Algunos abusan de sustancias psicoactivas, malviven y malgastan su dinero, se tornan resentidos, ansiosos, y deprimidos. Algunos incluso acuden al suicidio para liberarse de su malestar y ausencia de sentido vital. Esos, sin duda alguna, son los auténticos fracasados. 

 

Los grandes atletas compiten contra otros atletas para ganar y dar lo mejor de si mismos. Pero también compiten contra ellos mismos para superarse como excelentes seres humanos y personas de bien cuando dejen de competir. Esos son los verdaderos triunfadores.

 

Etiquetas: Gym Factory, Entrenadores, Guillermo Laich, atletas, fracaso

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