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Mito o realidad de los problemas de desarrollo con el entrenamiento de fuerza en la niñez y adolescencia

Durante años, el entrenamiento de fuerza ha sido desaconsejado a pre púberes (de 11 a 13 años) y en la pubertad, con la idea de que podía ser nocivo para su salud.

En el proceso evolutivo los niños en sus músculos muestran diferencias de tipo bioquímico, morfológico e histológico con respecto a los adultos. Su sistema nervioso y hormonal difiere evidentemente del de un

adulto al estar en pleno desarrollo, por ejemplo, la testosterona está a niveles todavía muy bajos para ayudar a una hipertrofia o aumento en la fuerza como lo ratifican en su artículo del entrenamiento de fuerza los doctores Carrasco y Torres, a la vez que neuromuscularmente esta incipiente y su psicomotricidad no totalmente desarrollada. 

Los niños a nivel óseo son más elásticos y menos resistentes a la presión y su contracción muscular más baja este es una de las conclusiones que Cerani nos trae en su estudio sobre entrenamiento con niños. 

Estas diferencias acentuar quizás más el mito sobre la edad a la que los jóvenes deberían o no empezar a entrenar. Aun hoy en día, es muy común oír en medios de comunicación y por parte de especialistas del sector ya sean entrenadores o preparadores que existe un problema de salud por empezar a entrenar a edades tempranas, no vaya a ser que el niño no desarrolle correctamente y “se quede por debajo de su talla” un ejemplo que nos viene a todos a la cabeza cuando abordamos este tema es la gimnasia deportiva o rítmica practicada siempre por gimnastas de poca estatura.

Hay que tener en cuenta que en dicho deporte es fundamental mantener un peso y una talla pequeña para poder realizar los saltos, acrobacias y ejercicios que requiere dicha modalidad y todas sus deportistas de elite están entre los 10 y 16 años con alturas no acordes a su edad. 

Pero hablamos de la alta competición que conlleva entre 6 y 8 horas de entrenamiento diario al que habría que añadir que el biotipo de deportista se elige con genéticas acordes a dicha especialidad, en este caso niñas bajitas y con poco peso corporal son ideales para dicha modalidad.  Si a eso le añadimos el rigor de las competiciones con dietas estrictas y una bajada de hormonas debido a un porcentaje de grasa muy bajo, da como resultado la imagen de dichas gimnastas nunca por encima del metro cincuenta de estatura.

Aun así, queda demostrado por diferentes estudios que una vez se desacelera las horas diarias dedicadas al entrenamiento o se abandonan la competición todas ellas en el plazo de 8 meses recuperan su estatura normal, superando en la mayoría de los casos la altura de sus padres 

Lo que nos lleva a la respuesta definitiva a nuestro planteamiento original ¿a qué edad es aconsejable empezar a entrenar?

BENEFICIOS DEL ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN PREADOLESCENTES Y ADOLESCENTES

Se ha constatado que el entrenamiento de fuerza pediátrico basado en la mejora de la técnica de los levantamientos mejora todas las capacidades y habilidades del niño o adolescente. Tanto es así que mientras antes se empiece mejor, esto es con 6 o 7 años podríamos inculcar las bases preliminares a lo que en un futuro seria la perfección biomecánica en la ejecución de la técnica del ejercicio correspondiente.

La evidencia científica actual reunida entre fisiólogos, médicos e investigadores como Blimkey, Kanesia, Col, Ozmun, Borzy, Nadori y Cerani en los 90´s, defienden que un niño a partir de los 7 años puede empezar con entrenamiento de fuerza. Los entrenamientos de fuerza deben de estar profesionalmente programados y bien diseñados para poder, eficientemente, mejorar su forma física, salud músculo-esquelética, coordinación neuromuscular (musculatura agonista, antagonista y estabilizadora) y su eficiencia deportiva además de reducir las lesiones. 

Otro aspecto y no menos importante es el refuerzo psicológico del individuo en competencia y autoestima considerándose muy positivas para la personalidad del preadolescente. Como nos dicen Falk y Col en su estudio de 1996.

Evidentemente cada tramo de edad será acorde con un entrenamiento especifico (metodología), técnica en la ejecución de los ejercicios (biomecánica) y a las características del sujeto físicas y mentales.

COMO ES EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

Todo programa de entrenamiento tiene que ir ajustado a la condición física, capacidad y edad del niño.

Creo que es fundamental crear la técnica del ejercicio y cadencia idóneas dejando siempre de lado el peso que se utilice.

Prestaremos siempre atención al calentamiento previo para predisponer el cuerpo al ejercicio de fuerza creando movimientos con gran rango articular y estiramientos suaves.

Las cargas serán al principio tan ligeras como un simple palo de madera y con la biomecánica perfecta ejecutada una y otra vez del ejercicio hasta que el gesto se haga tan repetitivo a lo largo de las sesiones que instintivamente se realicen a la perfección, por supuesto para conseguirlo las cargas serán dominadas por nosotros no viceversa de tal manera que el esfuerzo siempre será bajo o moderado.

El tiempo será el que hará que poco a poco se incremente la intensidad y las cargas que mueven. . Pero la conclusión por su puesto siempre será que “El entrenamiento de fuerza favorece el desarrollo y formación general de los niños y adolescentes” Cerani 1990 y en Carrasco y Torres, 2000

1-Carrasco y Torres (2000), artículo el entrenamiento de fuerza en niños

2- Cerani(1990)

3-Falk y Col. 1996

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