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Entrenando tu máximo potencial… Tu Corazón

Dedico este artículo a ese gran olvidado en la empresa y los negocios del pasado… El Corazón.

Nuestro corazón es, a mi entender, más que “un órgano localizado en el tórax, apoyado sobre el músculo diafragma y que constituye la estructura más importante del sistema circulatorio, una bomba que impulsa la sangre por todo el organismo, permitiendo que el oxígeno y los nutrientes puedan llegar a los diferentes órganos y tejidos”. 

El corazón es un órgano físico impresionante, pues empuja la sangre contenida en las arterias, las venas y los capilares, los cuales forman una red de más de 80.000 kilómetros dentro de un solo organismo, cantidad suficiente para dar dos vueltas a la circunferencia de la Tierra. 

Es capaz de generar energía como para desplazar un vehículo durante 32 kilómetros, según la Fundación Española del Corazón, el corazón bombea 5 litros de sangre cada minuto. En el plazo de toda una vida, bombeará 1,5 millones de barriles de sangre, late sin descanso unas 80 veces por minuto, incluso antes de nuestro nacimiento, a lo largo de un día, una media de 100.000 latidos nos mantienen con Vida.

Pero quiero comentaros sobre otra parte menos física de este, pero igualmente importante en el proceso de nuestra Vida/Empresa.

Cuando sentimos algo nos llevamos la mano al corazón, cuando nos señalamos a nosotros mismos lo hacemos hacia él, cuando le decimos “te quiero” o “te amo” a una persona no llevamos nuestras manos a la cabeza sino a ese espacio en el pecho que, cuando estamos estresados, ansiosos o angustiados, nos tocamos inconscientemente sintiendo como si un cuchillo se clavara en él. 

Es ahí en el corazón donde sentimos, de donde nos salen nuestras capacidades emocionales, nuestro mayor potencial y aguante como seres humanos, para soportar cualquier situación u obstáculo que aparece en nuestras vidas y en nuestro negocio. 

La pasión viene de tu corazón, el amor viene de tu corazón, TÚ eres tu corazón. 

Es curioso cómo está presente, sin darnos cuenta, en nuestro vocabulario diario en frases como… pongo el corazón en todo lo que hago, me duele el corazón, te lo digo de corazón, ojos que no ven corazón que no siente, mi corazón está triste, estoy con el corazón en vilo, voy a abrirme de corazón, te amo con todo mi corazón y otras muchas que inundan nuestro día a día.

¿Será porque nuestro corazón es algo muy valioso e importante en nuestra Vida/Empresa? 

Además de las recomendaciones físicas y saludables para cuidar nuestro corazón, como la alimentación sana, hacer ejercicio, dormir bien, controlar el colesterol, la glucosa, la presión, beber alcohol con moderación y no fumar ni tomar drogas, hay otras cosas que sería bueno que nos recomendaran para la salud de nuestro corazón como Jugar, Inspirarnos, Alegrarnos, Disfrutar, Ilusionarnos, Abrazar, Entusiasmarnos, Agradecer, Amar y Reír… 

¡SÍ, HAS ESCUCHADO BIEN! ¡Reír más a menudo de lo que lo hacemos! pues está comprobado que el efecto de la risa en nuestro sistema cardiovascular es vasodilatador; la risa genera sustancias hormonales, como las endorfinas, que producen un estado de bienestar psicológico, de tal manera que ésta ayuda a proteger el aparato cardiovascular. Cuando reímos, el endotelio (la capa interior de los vasos sanguíneos) se relaja, mejorando así la circulación de la sangre y disminuyendo la presión arterial.

Debemos formar nuestra inteligencia emocional, esa formación que va dirigida más a nuestro corazón que a nuestra mente, para aprender a gestionar las emociones de las personas que conforman nuestra empresa, tanto las que trabajan para nosotros, como las que entran por la puerta de nuestro negocio, pues éstas, no dejan su corazón más sentimental cuando llegan a él, lo llevan todo el tiempo, por lo tanto, para relacionarnos y conectar con ellas, tendremos que hacerlo con su parte más emocional, con su corazón y, para ello, el tuyo, debe estar bien entrenado, bien fuerte y bien sensitivo.

Las emociones son lo que provoca la acción en las personas. En las organizaciones sucede lo mismo: las emociones organizativas son las que impulsan a ésta hacia el fracaso o el éxito de la misma. Por ello la maestría en gestionar estas emociones organizativas define la delgada línea que separa los Jefes del pasado de los Líderes del futuro, los cuales son gestores de emociones, son personas con un gran corazón, empáticas, sensibles y afectuosas. 

Por lo tanto a partir de ahora, en tu negocio, menos mente y más corazón, porque tu corazón sabe cosas que tu mente no puede explicar.

Me despido con una frase de uno de los libros más vendidos de la historia “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry

“He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”.

 

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