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Jaque a la depresión

El término “ubicuo” proviene de la forma latina “ubique” y sirve para definir algo que está en todas partes. Pues bien, lo que se conoce como un trastorno depresivo o simplemente depresión es una condición ubicua en el mundo. La depresión no conoce límites, ni confines, ni fronteras. 

Hay días que no nos importa nada y nos preguntamos, “¿que más da?” Nos sentimos cansados y tristes, caminamos lentamente y con mala postura, nos sentimos culpables e inútiles, y pensamos que el mundo es un lugar despiadado y hostil. Nos sentimos deprimidos.

Recordando que la depresión es una enfermedad médica del cerebro, como cualquier otra qué puede sufrir nuestro organismo, los siguientes consejos tienen la finalidad de producir una mejoría en la intensidad de sus síntomas.

 

Reduzca su Estrés

El estrés suele ser el denominador común causante de los trastornos depresivos y de ansiedad. El estrés prolongado establece un ciclo vicioso que distorsiona nuestro pensamiento a favor de lo negativo. Tales pensamientos transportan memorias negativas del pasado al presente donde nos contaminan todas las posibilidades de vivir como personas felices. Debemos detener esas distorsiones en el momento en que se presentan, sustituirlas con pensamientos positivos, y no pensar en términos catastróficos. 

 

Reinterprete su Situación

Toda situación se presta a muchas interpretaciones distintas. Una predisposición a interpretar nuestras situaciones de manera rígida y lineal puede influir negativamente sobre nuestro sentido de valor, competencia, y efectividad personal. Por esta razón la psicoterapia cognitivo-conductual enseña a interrumpir tales pensamientos, para luego interpretar todo lo negativo de una manera más natural, real, y positiva. 

 

No Saque Conclusiones Prematuras

Existen muchas formas de llegar a conclusiones erróneas en base a falsas inferencias. Una vez efectuado este proceso, nuestra tendencia a apuntar con nuestro dedo índice y echar culpas es algo muy común.  Culpar a los demás, o bien a nosotros mismos, representa una pequeña parte de lo que puede estar sucediendo cuando algo no nos ha salido del todo bien. Para los seres humanos, echar la culpa es algo muy fácil e irresponsable, y de hecho lo hacemos muy a menudo. 

En la mayoría de los casos ignoramos las verdaderas causas y razones detrás de los hechos, mezclamos y confundimos nuestros sentimientos con nuestros pensamientos y comportamientos sobre lo sucedido. Un enfoque más constructivo consiste en tener paciencia y adoptar una actitud neutra, así como considerar adicionales causas, motivos, y posibilidades. 

 

Establezca Nuevas Perspectivas

Cuando nos sentimos bajos de ánimo y nos deslizamos hacia una depresión, existe una tendencia cada vez mayor a ver las cosas solo en blanco y negro, y magnificando todo lo negativo muy fuera de contexto. Las dos formas más comunes en que perdemos nuestra perspectiva sobre una situación determinada consiste en generalizar o extender el alcance de los hechos en exceso y/o elevarlos a un nivel catastrófico absurdo. 

Elimine sus Pensamientos Extremos

El pensamiento extremo, tipo todo o nada, es típico en la depresión. Esta forma de pensamiento barre con las zonas grises intermedias de nuestro espectro vivencial, permitiendo solo dos posibilidades: blanco y negro. En tales casos debemos recordar la regla de oro para corregir esa forma de pensamiento: en vez de elegir la mejor opción posible, debemos elegir la mejor alternativa disponible. Existe una gran diferencia entre ambos enfoques. Coloque más colores y matices en su paleta de vida, y utilícelos.

 

Confronte la Verdad de la Cual Huye

Los síntomas depresivos y ansiosos irán en aumento hasta que decidamos confrontar la verdad, el problema, o el conflicto del cual estamos huyendo. Este, una vez identificado, debe ser reducido y fraccionado en formas más simples para luego proceder a su resolución. Un fallo en este proceso dará la oportunidad a que la sensación de fracaso aseste un duro golpe a nuestra autoestima.

 

Reduzca o Elimine su Ira 

Compararse con los demás cuando no se logran los objetivos esperados genera frustración, y la frustración conduce a la ira. En consecuencia, la ira activa el sistema de estrés donde la constante hiperactividad y carencia de recuperación nos agota. Con el paso del tiempo la ira contenida incrementa su intensidad y se convierte en rabia. Esta, a su vez, es invertida hacia nuestro interior. En ese momento se crean las condiciones idóneas para que nuestro dolor emocional se convierta en depresión. Haga las paces con Vd. mismo y resuelva sus conflictos. Todas las respuestas que busca están en su interior.

 

Realice Ejercicios Físicos 

La actividad física libera endorfinas que resultan muy saludables para los estados depresivos. Haga ejercicios físicos y/o actividades deportivas durante una hora tres o cuatro días por semana. Se sorprenderán de lo bien que se van a sentir. 

 

Modifique su Estilo de Vida

Un cambio positivo en su estilo de vida mejora los síntomas depresivos de forma significativa. Muchos especialistas consideran que tal mejoría puede llegar hasta el cincuenta por ciento. Si su plan de vida “A” no funcionó, recuerde que el alfabeto aun contiene veinticinco letras más para hacer que las cosas funcionen de una manera distinta y quizá mejor.  

Si usted esta padeciendo una depresión diagnosticada por un médico, es casi seguro que el prolongado estrés y el dolor emocional que ha sufrido haya agotado los depósitos de algunos neurotransmisores en su cerebro. Tales neurotransmisores sirven para aliviar los estados prolongados de estrés y dolor emocional. Su médico le recetará unos medicamentos antidepresivos que le ayudarán a recuperar los niveles normales de esos neurotransmisores. También le ayudarán a pensar, sentir, y comportarse de una forma más aceptable. 

Es posible que los medicamentos no consigan eliminar sus síntomas de forma total e inmediata. Pero en combinación con una psicoterapia cognitivo-conductual harán que con el tiempo usted aprenda a pensar y sentir de una manera distinta, a que mejore su salud, y a que sea capaz de afrontar y desactivar la verdadera causa subyacente a su estrés y dolor emocional.

 

Etiquetas: Gym Factory, Revista, Entrenadores, Guillermo Laich, depresión, estrés

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