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Formación, un valor diferencial

En el momento actual, viendo cómo pasan los meses y el sector en general se intenta adaptar a un escenario cambiante, hay diferentes aspectos sirven a muchos de nosotros para reflexionar. Y podemos hacerlo independientemente de la situación laboral de cada uno. Da igual si eres técnico en Fitness o dirigidas, entrenador personal contratado o autónomo si eres empresario con instalaciones deportivas y personal a tu cargo.

En cualquiera de estos casos, podrían establecerse casos prácticos de trabajo en cualquier formación universitaria de gestión o económica basados en casos reales con todo lo que está pasando. Algunos podrían ser ejemplos de casos de éxito y otros desgraciadamente para poder aprender todo aquello que NO se debería hacer en momentos como el actual.

Uno de los principios que para algunas instalaciones deportivas, para algunos profesionales también, se ha perdido o se ha tergiversado, es de los más básicos y a los que nunca deberíamos renunciar. Me refiero a la diferenciación. 

Seguir la corriente cuando todo va bien y pensar que los resultados que tenemos son fruto del trabajo que hacemos puede llevarnos a situaciones como la actual en la que cuando todo cambia de un día para otro y los resultados a los que estábamos acostumbrados no llegan, seguir la corriente solo hace que perjudicarnos. Ser uno más, sin una propuesta de valor que llegue claramente a nuestro cliente y de manera diferenciada lo único que hace es someternos a la corriente. Y hoy la corriente arrastra con fuerza en una única dirección.

Durante años (en los años de bonanza precisamente) en las formaciones a equipos de dirección, equipos de ventas y atención al cliente o a equipos técnicos, tenía siempre una pregunta a hacer. La hacía por dos motivos, uno porqué me daba pie a parte del temario y otro meramente personal, por pura curiosidad. La pregunta era: ¿conoces el gimnasio o la instalación deportiva donde dejarías que cuidasen de tu madre?. Explicaba que me refería a cuidar en el sentido más amplio del término y describía como debería ser ese lugar; un lugar donde desde la puerta de acceso, la recepción, los vestuarios, las clases o los servicios, la despedida o incluso cuando se estuviera en casa, el servicio que se ofrecería y EL COMO se ofrecería harían que dejásemos a nuestras madres tranquilamente en manos de esa instalación.

Debo decir, que desgraciadamente, la gran mayoría de respuestas fueron siempre NO, no conozco donde ese lugar.

Ahora, cuando el mercado impone todas sus reglas, con crudeza, cuando además estamos sometidos a criterios políticos que solo hacen que perjudicarnos (el aumento de impuestos, tasas, pagos como los de P.I., y como no, el aumento del IVA) y cuando aparecen todos los modelos posibles de servicio, es cuando más falta hace SER DIFERENTE. Transmitir una autentica propuesta de valor por la cual apueste toda nuestra organización y en bloque se comunique a nuestro cliente. Hoy además con todos los medios disponibles, humanos y tecnológicos.

Me permito señalar uno de los elementos que nos debe hacer posible esa propuesta de valor, que nos debe permitir ser diferentes a otros modelos “similares” ante el cliente: LA FORMACIÓN.

Hay un principio que dice que las personas hacemos lo que hacemos en base a tres premisas: porque queremos, porque podemos y porque sabemos. Tanto si eres técnico o entrenador como si eres empresario, piensa en que puedes mejorar en cada una de estas tres partes. Una de ellas en la que hay mucho por hacer, mucho por mejorar, es en poder hacer las cosas porque sabemos. El saber, la mejora del conocimiento, LA FORMACIÓN, pueden sin duda hacerte diferente, hacer que aportes valor a los demás. Un valor por el que las personas estén dispuestas a quedarse contigo, tanto da en tus entrenos o en tu gimnasio. Una de las grandes ventajas del saber, de aplicar el conocimiento es que es difícilmente imitable. Dejas de seguir la corriente, puedes marcarte un objetivo, apostar por él y hacer que tenga éxito (sí, es cierto, no es fácil, ¿pero hay algo fácil hoy?). Un consuelo si no te asusta trabajar, es que hay mucho por hacer y que puedes dedicar tu tiempo y esfuerzo a tu proyecto, eso sí, actualizándote a la realidad actual y de los próximos dos o tres años. Ese mucho por hacer que comento, es en un entorno nuevo, con reglas renovadas y con nuevos recursos. Podemos aprender a manejarlos o no, la decisión es nuestra. Lo que seguro que tendremos que hacer es reaprender, cada vez en ciclos más cortos de tiempo, a cómo manejarnos en este nuevo escenario.

No confío mucho en que la situación cambie por sí sola, en que un nuevo ciclo nos vuelva a arrastrar y a dar resultados positivos pensando de nuevo que “esto ya paso” y que lo que recibimos es fruto de nuestro trabajo. Pienso más bien en que en de lo descrito anteriormente donde centrar el esfuerzo, el foco de nuestras acciones, escoger muy bien el VALOR que queremos transmitir a nuestros clientes y SABER hacerlo, disponer de las herramientas que el conocimiento y la formación nos pueden ofrecer para llegar al éxito.

 

Etiquetas: Gym Factory, Revista, Entrenadores, Fitness, formación, Toni Brocal

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