Spanish English French German Italian Portuguese

¿Cómo? ¿Qué? ¿Cuándo? … y ¿Por qué?

Si preguntamos lo que no sabemos, pasaremos por tontos unos minutos, si no lo preguntamos seremos tontos la vida entera, fue esta frase la que me hizo reflexionar sobre que la calidad de nuestra vida, está definida por la calidad de las preguntas que nos hacemos, constantemente nos estamos cuestionando cosas, el problema es que continuamente muchas de esas respuestas sobre nuestra vida y sobre nuestro negocio, son negativas y nos frenan, nos restan energía y nos quitan poder. 

Pero… ¿y si nos hacemos esas preguntas pero con la intención de que nos empoderen y nos inspiren?

Vamos a intentar responder de forma genérica y positiva a estas cuatro preguntas de forma que sus respuestas nos sirva, independientemente de a que nos refiramos en nuestro cuestionamiento (da igual que la pregunta esté orientada a tu negocio, a tu familia o cualquier tema que te interese en tu vida), tu respuesta podrá ser aplicada a cualquier temática con la intención de empoderarte, de sacar de ti tu mejor versión y todo tu máximo potencial.

Recordemos que las personas más exitosas en los negocios, son las que se hacen buenas preguntas, de forma que siempre están aprendiendo y siempre están creciendo.

¿Cómo?

Con corazón, con pasión, con actitud, recordemos que el 10% en la vida es lo que nos sucede y el 90% las actitud que tenemos ante ello, lo importante no es la forma de hacerlo, sino la energía que hay detrás de cada una de tus acciones, lo importante no es la espada sino la mano que la empuña. Si das tu mejor versión, le pones la energía más positiva y creativa, cualquier método o herramienta que utilices será el más efectivo.
Así que no te preocupes tanto en cómo hacerlo y si en la intención que pones para hacerlo.

¿Qué?

Lo que sientas, lo que tu intuición te dicte, si dudas o juzgas en exceso terminarás equivocándote, entre hacer o no hacer, haz. De todas formas hagas lo que hagas te van a criticar, así que haz lo que te salga de… el corazón.

Porque si no haces lo que sientes que quieres hacer, tarde o temprano se convertirá en lo que te gustaría haber hecho. Haz lo que tu corazón te indique y sobre todo algo distinto a lo que has venido haciendo y no te ha funcionado, pues la mayor locura, es seguir haciendo lo mismo y querer que ocurran cosas diferentes.

¿Cuándo?

Ya ! Este es el momento, no posterguemos, no dejemos para mañana lo que podamos hacer hoy, disculpa que te lo diga, pero nunca la situación estará exactamente como queramos que esté. Recordemos que hay un tiempo para dejar que sucedan las cosas y un tiempo para hacer que las cosas sucedan.

Hazlo ahora, porque a veces el “después” se convierte en nunca, a veces vivimos esperando a que reaccione primero el otro y así es como nos quedamos; con mil cosas por decir, por hacer, por sentir y por disfrutar.

Qué tal si hoy hacemos algo que llevemos tiempo que estamos dejando para más adelante, porque un día despertaremos y ya no habrá más tiempo para vivir las cosas que siempre hemos querido hacer. Hagámoslo ahora.

y ¿Por qué?

La respuesta que más me gusta a esta pregunta es ¿Y porque no?, simplemente porque sentimos que tenemos que hacerlo, porque podemos, porque queremos y porque algún día posiblemente pensamos que jamás podríamos hacerlo.

Como dijo el gran Albert Einstein; lo importante es no dejar de hacernos preguntas y entre ellas hagámonos estas cuatro:

¿Por qué?

¿Por qué no?

¿Por qué no yo?

¿Por qué no ahora?

Y entre las respuestas escoge siempre aquella que te haga bien y te lleve hacia tu máximo beneficio, por ejemplo…

Porque me gusta y es bueno para mi salud.

Porque intentarlo merecerá la alegría.

Porque me lo merezco.

Porque hoy es un buen día para empezar y hacer un cambio.

Las preguntas y respuestas actúan como generadores y organizadoras del saber, despiertan nuestro deseo de conocer cosas nuevas, nos ayudan a reflexionar sobre lo que sabemos y nos abren espacio al conocimiento, para impulsarnos más allá de lo que sabemos.

La inteligencia no es, por tanto, la capacidad para resolver problemas, sino, sobre todo, la capacidad para plantear buenas preguntas.

Entre ellas hay una buena pregunta, que podemos hacerle a la Vida:

 ¿Voy a recibir pronto todo lo que he deseado?

Y la vida siempre va a contestarnos de 3 formas…

“SI” …. “Todavía no” … o … “Tengo pensado algo mejor para ti”.

Comentarios potenciados por CComment

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Más información