¿Cómo se presenta el futuro de los centros de entrenamiento en la era post-Covid-19?

Durante estos dos últimos meses la actividad física y el deporte han sufrido un cambio radical a causa del coronavirus, que nos ha metido a todos en nuestras casas, alejándonos de los gimnasios y centros deportivos para ejercitarnos a través de las pantallas. Unos y otros se pusieron las pilas ofreciendo sesiones online como medida temporal con la vista puesta, eso sí, en un horizonte libre de la enfermedad o, al menos, en un escenario parecido. Ante la inminente vuelta a una ‘nueva realidad’, el mercado va a experimentar importantes cambios, porque el cliente fitness va a ver muy alterada su vida. Por un lado, las previsibles consecuencias socioeconómicas que van a sufrir muchos de los usuarios de los centros deportivos, que limitarán sin duda su capacidad de compra futura. Por otro, los cambios en las rutinas profesionales con la universalización del teletrabajo, condicionando hábitos de entrenamiento en espacios cercanos al que era lugar habitual de trabajo.

Este escenario crítico, que se irá acentuando a medida que avance este 2020, afectará linealmente a todos los centros deportivos, pero será especialmente cruel con los pequeños y medianos gimnasios independientes, con escasos medios y recursos para acometer cambios estructurales, financieros y de producto acordes con el nuevo perfil de cliente, y con la necesaria omnicanalidad en la prestación de los servicios.

Ante la soledad en un mercado tan crítico y convulso, una alternativa viable y sólida es apostar por la unión de esfuerzos, y en esta línea, la franquicia representa la opción más rápida, eficaz y con mayor grado de autonomía para salvar la situación y asegurar la supervivencia empresarial. Sano Center, franquicias de fitness boutique presente en España y México con 50 centros operativos, se encuentra entre los clubes fitness que han tomado la iniciativa y no ha dejado de desarrollar evoluciones técnicas para sus centros franquiciados. El objetivo principal ha sido mantener activo el vínculo con los usuarios, habilitando canales online personalizados y un feedback permanente. Para Felipe Pascual, CEO de la compañía, este período de confinamiento ha demostrado que la unión sinérgica de la central operativa de la franquicia con los 50 centros Sano, y la participación activa de los profesionales que los dirigen, “nos ha permitido responder a los retos que la pandemia nos ha planteado de forma rápida, eficaz, certera y empática y, por tanto, nos ha permitido en consecuencia prepararnos a todos los niveles con mayores garantías para afrontar la nueva realidad”, asegura.

En estas circunstancias tan excepcionales, Sano Center quiere ofrecer refugio y alternativa de continuidad a aquellos gimnasios y centros boutiques que afronten esta nueva etapa con incertidumbre para sobrevivir. Para Pascual, Sano representa un entorno seguro, fiable, rentable y posicionado en el mercado fitness nacional, capaz de aportar soluciones globales a diferentes niveles: técnico, comunicación y marketing, tecnológico y económico-financiero.

Sano Center nació en 2014, fruto de la crisis económica anterior, y esto le ha conferido las dosis necesarias de eficiencia, humildad, resiliencia y fortaleza para afrontar las exigencias más críticas del mercado futuro. Muestra de ello, es que, en plena crisis sanitaria, la enseña fitness continúa sumando centros de entrenamiento en varias localizaciones españolas, como en Zafra (Badajoz), Vigo o Valencia, que abrirán sus puertas en las próximas semanas. Igualmente, también se ha confirmado el acuerdo contractual de una nueva master franquicia, que cubrirá la comunidad de Galicia, Asturias, León y Portugal. Y sus planes de expansión para los próximos meses contemplan alrededor de 15 nuevas aperturas, destacando las localizadas en Málaga, Madrid y la Comunidad Valenciana.

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