La situación es la que es. Llevamos meses confinados con importantes restricciones. Se ha escrito mucho sobre ello, sirva como ejemplo mi artículo «Oda a la coherencia» (nº 92 Revista GymFactory). Cada uno está gestionando lo mejor que sabe y puede su concreta realidad. Pero la vida sigue y hay que coger fuerza y estar preparados para cuando podamos retomar con “total normalidad” la actividad.
El talento será parte de la solución. Hace algún tiempo os escribía sobre la aptitud como capacidad para el desempeño de algo (ver nº 71 «En busca del talento perdido»). El camino hacia el éxito nos va a obligar a poner en juego una serie de competencias que giran en torno al conocimiento, las habilidades, la actitud y los valores. El talento no es sólo una cuestión de inteligencia, requiere conjugar saber y hacer. En estos largos meses, la tecnología nos ha aproximado a fuentes de conocimiento interesantes, hemos podido contrastar opiniones de compañeros/as del sector y sobre todo nos ha permitido reforzar alianzas y comprobar que la unión nos hace fuertes.
Como señala el famoso coach estadounidense Marshall Goldsmith “lo que te ha traído hasta aquí no te llevará de aquí en adelante”. La pandemia ha de ser la oportunidad de “desaprender para aprender”, de cambiar el chip y generar una transformación en nuestras organizaciones, en nuestros centros deportivos que dé respuesta a los cambios que toda persona individualmente está sufriendo. El valor que damos a las cosas ha sufrido un importante reciclaje, la escala de valores ha variado, y el deporte-salud ha de reforzar su presencia en las preferencias del consumidor, hemos de trabajar para ser importantes y prioritarios. Y después de enfermedades como la que estamos padeciendo, la salud pasa a ser una prioridad.
Manuel Gross nos habló de los 14 talentos y capacidades que deberán tener los profesionales del futuro. Es importante que nos orientemos hacia esos talentos. Algunos de estos talentos son: ser creativos e imaginativos; capaces de trabajar en red; profesionales responsables y preocupados por su reputación; capaces de tomar decisiones con valentía y asumiendo cierto riesgo; muy empáticos; capaces de crear alianzas y colaboraciones; desarrollar modelos de negocio diferenciados y, sobre todo, disfrutar con lo que hacen.
Tanto para ti, como gestor o responsable de la empresa, como para tus trabajadores, va a ser necesario alimentar la mochila del talento dotándola de las herramientas más valiosas como son la pasión, la confianza, el compromiso, el esfuerzo, las emociones, la generosidad, la empatía, la orientación al cliente y desde luego, mucho, mucho ingenio. Contando con un mix de aspectos racionales y emocionales.
En mi opinión para caminar hacia un talento exitoso, en un momento tan duro como el actual, debes cumplir el siguiente decálogo:
- Revisa tu DAFO, potenciando las fortalezas e identificando los espacios de oportunidades. Ahora más que nunca has de conocerte más y mejor.
- Empatíza para conocer mejor a los demás (clientes o trabajadores). “Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro” (Sun Tzu, El arte de la guerra).
- Delega y confía (en uno mismo y en el equipo). “Para saber delegar es imprescindible conocer las virtudes y los defectos de cada miembro del equipo” (Fabio Capello).
- Elimina las creencias limitadoras. Ten convicción. Cree en ti mismo. «Hay que agotar todos los recursos necesarios para hacer realidad los sueños» (Josef Ajram).
- Sé valiente. Asume riesgos. “No hay nada más arriesgado que no arriesgarse” (Pep Guardiola).
- Sé generoso y agradecido predicando con su esfuerzo y compromiso.
- La pasión te ayuda a gestionar las emociones de tu equipo y clientes. “El talento siempre ha necesitado de energía, y no existe mejor energético que la pasión” (Jorge Valdano, Los 11 poderes del líder)
- Sé ambicioso. Sueña continuamente despierto. En aprendizaje continuo. “Si tienes un sueño y crees en él, corres el riesgo de que se convierta en realidad” (Walt Disney).
- Cuida tu reputación y potencia tu marca personal. “El Talento que no se ve se pierde” Neus Arques).
- Orientate al logro (+ resultados en – tiempo). Productividad dirigida a aportar valor.
El arte es entendido como “cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos. El arte es un componente de la cultura, reflejando en su concepción los sustratos económicos y sociales, y la transmisión de ideas y valores, inherentes a cualquier cultura humana a lo largo del espacio y el tiempo”. La definición de arte es susceptible de múltiples interpretaciones. Así el vocablo “arte” puede designar cualquier actividad humana hecha con esmero y dedicación, o cualquier conjunto de reglas necesarias para desarrollar de forma óptima una actividad.
En nuestros centros deportivos el talento ha de aportar ARTE y ser capaz de Alinear Responsabilidades y Trabajar en Equipo. La consecución de los éxitos individuales ha de dejar paso al éxito global. Conseguir la generosidad de una persona y que sea capaz de sacrificar lo personal en beneficio del grupo, pasa por conocer a la persona (su talento), trabajar para que logre su propio éxito y finalmente comprobar que así ha sido.
Como bien apuntaba Jacinto Benavente: “Todos piensan que tener talento es cuestión de suerte; nadie piensa que tener suerte es cuestión de talento.” Cultiva hoy tu talento, potencia el de los que te acompañan, tu futuro depende de ello. A la pandemia ya le queda menos.
Vicente Javaloyes Sanchis
Profesor titular INEFC
GISEAFE – Grupo de Investigación Social y Educativa de la Actividad Física y el Deporte



