Entrenadores

Criterios de valoración de clientes

Hoy en día contamos con muchas herramientas (quizás no demasiadas, pero a veces incluso dificultan la labor del entrenador al no saber cuál elegir, aunque nunca sobran) para medir y valorar cualquier capacidad física, composición corporal, postural o estructural.

Por tanto, el que se nos dé bien una valoración o no y, sobre todo, de que está sea útil, ahora ya no depende de aspectos tecnológicos ni de infraestructura, pero sí de criterio.

¿Qué encontramos a fecha de hoy?

El acceso a internet ha facilitado el envío de cuestionarios e incluso una previa a la entrevista inicial con el cliente. Sin embargo, a fecha de hoy siguen teniendo gran aceptación protocolos simples como el ParQ o el PAR MedX, ambos de origen canadiense.

La composición corporal es claramente a fecha de hoy uno de los objetivos principales (o más bien el principal) que presentan los clientes de Entrenamiento Personal. Conseguir un peso ideal puede llegar a convertirse en una obsesión por parte de los mismos, realizando mediciones de forma constante y no siempre de la manera más adecuada, por ejemplo, subiendo incluso varias veces al día a una báscula.

En este caso, protocolos como los de plicometría, durante muchos años considerado el más fiable, puede ofrecer errores en personas con un % de materia grasa alto (Armellini, 1991), además de cierta incomodidad en su ejecución.

Por otro lado, la valoración denominada funcional (aunque este término de cada vez es más fruto de discusión por su falta de claridad y enfoque más bien comercial) ha dado a pie a baterías de protocolos y valoraciones que van desde lo más elemental, con los ya clásicos tests de lo que denominábamos “acortamientos musculares” a baterías que han ganado mucha popularidad entre los entrenadores, como el protocolo FMS.

The Functional Movement Screen (FMS) es un protocolo de valoración basado en 7 tests individuales, algunos bilaterales y otros unilaterales que reciben una puntuación de 0 a 3 según la ejecución de los mismos. El mismo está compuesto por: Deep Squat (Sentadilla profunda), Hurdle Step (Paso de valla), In-Line Lunge (Tijera en línea), Shoulder Mobility (Movilidad de hombro), Active Straight Leg Raise (Elevación activa de pierna), Trunk Stability Push-Up (Fondos con estabilidad de tronco) y Rotary Stability (Estabilidad en rotación).

Pero claro, además de fiable tiene que dar resultados que se puedan considerar válidos. Partimos de la idea que el FMS lo que realiza son tests enfocados a ver patrones compensatorios en la práctica de Actividad Física, ya sea deportiva o recreativa. Algunos puntos a tener en cuenta son:

  • Los patrones de movimiento pueden cambiar tanto por la carga como por la velocidad de ejecución (Frost et al. 2013a; Beardsley & Contreras, 2014b)
  • Los resultados de los tests cambian sensiblemente cuando el cliente conoce el funcionamiento y los criterios de los mismos (Frost et al. 2013b)
  • Los tests deben ser analizados de forma individual y no valorados simplemente por su suma.

Otros factores, como rangos de movimiento de rodilla considerados peligrosos en el plano frontal pueden influir independientemente de que el resultado del FMS sea mayor a 14 (Frost et al, 2014).

Por último, el propio Frost en una investigación posterior (2017) indicó que la propia práctica del test hacía mejorar el sumatorio del mismo.

Por tanto, podemos concluir que, como profesionales, debemos:

– Elegir tests que nos den una información válida y de importancia para la planificación y condicionamiento del entrenamiento o incluso derivación del cliente a otros especialistas según sus prioridades.

– Las cuestiones más genéricas incluso pueden ir cumplimentadas en formularios previos vía online. De esta forma, cuando llegue el cliente a tu instalación ya conocerás algunos aspectos de interés y podrás enfocarte de manera más específica.

– El cliente QUIERE ENTRENAR. No dediques un exceso de tiempo a medir y valorar.

– Vas a tener a tu cliente un promedio de 2-3 veces por semana. Al final, la observación será nuestro mejor compañero.

– Opta por pruebas, tests y cuestionarios lo menos invasivos posible en lo físico y en lo personal. Además, informa a tu cliente de para qué sirve cada uno.

– En algunos de ellos, ten incluso varias alternativas. Por ejemplo, jugarse la composición corporal en personas con sobrepeso a una sola carta como la báscula es una mala estrategia, dado que en más de una ocasión nos tocará gestionar un aparente fracaso. Medidas (índice cintura muslo) o incluso fotografías nos serán de gran ayuda.

– Las plantillas e impresos son útiles para ordenar y facilitar el trabajo y también para profesionalizar tu imagen.

REFERENCIAS

  • Armellini, F., Zamboni, M., Rigo, L., Bergamo-Andreis, I. A., Robbi, R., Vicentini, R., … & Bosello, O. (1991). Value of echography in the measurement of changes in the total and visceral adipose mass. Minerva endocrinologica, 16(1), 21-25.
  • Beach, T. A., Frost, D. M., & Callaghan, J. P. (2014). FMS™ scores and low-back loading during lifting–whole-body movement screening as an ergonomic tool?. Applied ergonomics, 45(3), 482-489.
  • Frost, D. M., Beach, T. A., Callaghan, J. P., & McGill, S. M. (2015). FMS Scores Change With Performers’ Knowledge of the Grading Criteria—Are General Whole-Body Movement Screens Capturing “Dysfunction”?. The Journal of Strength & Conditioning Research, 29(11), 3037-3044.
  • Frost, D. M., Beach, T. A., Callaghan, J. P., & McGill, S. M. (2012). Using the Functional Movement Screen™ to evaluate the effectiveness of training. The Journal of Strength & Conditioning Research, 26(6), 1620-1630.
  • Frost, D. M., Beach, T. A., Campbell, T. L., Callaghan, J. P., & McGill, S. M. (2017). Can the Functional Movement Screen™ be used to capture changes in spine and knee motion control following 12 weeks of training?. Physical Therapy in Sport, 23, 50-57.
  • Shephard, R. J. (1988). PAR-Q, Canadian Home Fitness Test and exercise screening alternatives. Sports medicine, 5(3), 185-195.
  • Shephard, R. J. (2015). Qualified fitness and exercise as professionals and exercise prescription: evolution of the PAR-Q and Canadian aerobic fitness test. Journal of physical activity and health, 12(4), 454-461.
  • Wolfe, L. A., & Davies, G. A. (2003). Canadian guidelines for exercise in pregnancy. Clinical obstetrics and gynecology, 46(2), 488-495.

   Santiago Liébana Rado
    MasterTrainer Fitness G. SectorFitness European Academy
    Director Técnico HealthStudio European Academy

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