«No lo estamos pasando mal, lo estamos pasando fatal. Es una situación dantesca. Al precio actual del coste de la luz es imposible». Estas son las declaraciones del presidente de la patronal de la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas de la Comunidad Valenciana, Gómez-Pantoja, lo que les hace replantearse recortes drásticos en piscinas y zonas de aguas.

Y es que el coste de los suministros se ha hecho imposible de afrontar para la mayoría de sus asociados, y esto después de llevar dos años sufriendo las consecuencias de los cierres interminables decretados por la pandemia.

¿Cómo es posible continuar cuando el coste de la energía está cerca de cuadriplicarse en un año?

La preocupación de Gómez-Pantoja por la dramática situación que están viviendo los gimnasios es palpable en sus declaraciones «Me han llamado dos gimnasios diciendo que están pensando en cerrar mientras dure este coste porque abrir la puerta no les compensa por los costes de luz y gas. Incluso uno decía que ha reducido el fin de semana, eliminándolo, porque no salen los números» y es que se queja de unos costes energéticos «inasumibles». Un ejemplo con datos reales de un gimnasio , cuyo incremento a pasado de 11.000 a 38.000€ en un año.


¿Cómo entender que se culpe a la guerra entre Rusia y Ucrania, cuando la luz ya había subido un 700%? Otra vuelta de tuerca más…

Estas enormes facturas no pueden ser asumidas por los gimnasios y les obligan a negociar con las empresas energéticas para conseguir aplazamientos «para poder seguir prestando servicio». «Muchos gimnasios han tenido que negociar, pactando que el 50 % se paga prorrateado a cuatro meses y de esa forma, se vuelve a los peores meses del sector justo hace dos años, cuando «se pactó el pago de los alquileres cuando estábamos cerrados porque era inasumible», declara Cómez-Pantoja, quien apunta a que “las soluciones tienen que ser rápidas” 

La solución más rápida que han encontrado es la de bajar la temperatura del agua «porque un grado equivale a un 7 % en consumo de gas, que es como funcionan la inmensa mayoría para calentar las piscinas, el agua de las duchas o el spa». 

«Los gimnasios que se plantean cerrar las tardes del fin de semana son los muy grandes y lo piensan porque los sábados y domingos va menos público y alguno ha calculado que hacerlo puede suponer 40.000 y 50.000 euros menos en costes».


Algunos centros se plantean el uso de renovables, aunque el coste de implantación es muy elevado. 

Este trimestre que comienza es uno de los mejores del año, con la “operación bikini” y con el inicio de los cursos de natación. 

Fuente: elespañol.com

Etiquetas:
0 veces compartido