El trabajo conjunto de un monitor deportivo, un sanitario del Samur-Protección Civil y médicos del hospital Ramón y Cajal logró salvar la vida de Carlos López, de 36 años que sufrió un infarto mientras entrenaba en un gimnasio de Madrid, en lo que se ha dado por llamar ‘cadena de la vida’, o de la supervivencia en la parada cardiaca: la sucesión de acciones consecutivas llevadas a cabo por diversos intervinientes, profesionales de seguridad, profesionales sanitarios, extra-hospitalarios y en distintos momentos de la asistencia. Cada eslabón es parte de un concepto integral de asistencia que mejora los resultados obtenidos en el proceso de atención a la parada cardiorrespiratoria de forma global.
El joven se desplomó mientras corría en una cinta, cuando el monitor del gimnasio, escuchó el golpe y se acercó a preguntarle qué le había ocurrido. En sus declaraciones indicó: “Entonces veo que no me responde, que Carlos empieza a hacer señales sin respiración, que se empieza a poner azulado. Entonces, pedí a un chico que fuera llamando a los sanitarios, otro que buscara un desfibrilador en un negocio cercano y yo me encargué del protocolo RCP. Me puse en contacto por teléfono de Paco, operador de la central de comunicaciones del Samur, que me transmitió calma y me dio la teoría y comencé a realizar el protocolo correctamente, Luego, ante la llegada de las facultativas del Samur, fueron ellas las que continuaron con las maniobras. Con el tiempo me di cuenta lo que logramos entre todos. El encuentro con Carlos lo necesitaba porque necesitaba hablar con él y que estuviera de maravilla. Me dicen que soy un superhéroe, pero el mensaje es que siempre hay que actuar, que tengamos conocimiento de los protocolos, una técnica bastante sencilla y que salva vidas. Y que la gente siga entrenando, que no tenga miedo. Carlos en 48 horas ya estaba estable”.
Alberto tuvo que cancelar los entrenamientos programados y desde ese momento, está más atento a todo lo que ocurre en el gimnasio por si se repite una situación similar.
Carlos López, el joven afectado ha declarado no recordar nada desde su caída, ya que perdió el conocimiento: “Gracias a los 9 minutos que estuvo el monitor y los servicios del Samur y del Ramón y Cajal estoy aquí. Estoy agradecido y sobrepasado por el agradecimiento de la gente. La verdad que lo valoro. Es importante poner todo en contexto, saber que podría no estar aquí. Tengo muchas cosas que hacer en esta vida y estoy agradecido. No me he pregunto por qué me pasó a mí, sino por qué estaba Alberto, por qué llegó el Samur en minutos; hechos fortuitos que han provocado que este aquí. Antes me gustaba la Navidad, pero este año lo hemos celebrado por todo lo alto. Nos ha servido para unirnos, para poner todo en su sitio porque mañana se puede ir. Hay que disfrutar que estés haciendo las cosas por primera vez. No podemos perder ese foco”.
Las declaraciones las han hecho días atrás en un encuentro con todos los protagonistas de esta historia en la Base 0 el Samur situada en la Casa de Campo.
Fuente: Europa Press
Imagen: amigocorazon.com



