La empresa de fitness WaterRower se hace con su compañía rival, CityRow, que comenzó como un estudio de remo presencial en Nueva York en 2014, antes de expandirse al fitness digital casero en 2018. Cuando llegó la pandemia, dos años después, los ingresos de CityRow aumentaron un 375 %. WaterRower ya había desarrollado previamente el equipo de remo de CityRow y finalmente se ha hecho con la compañía. La valoración y los términos del acuerdo no fueron revelados en su comunicado.
Las empresas de fitness casero han tenido dificultades para adaptarse tras la pandemia, y los clientes han vuelto a la oficina, la escuela y los gimnasios, lo que ha minado la demanda de equipos. Los costes de la cadena de suministro también han aumentado.
WaterRower fue fundada en 1988 por un remero de Yale y del equipo nacional de EE. UU.
CityRow seguirá vendiendo dos de sus máquinas y los clientes de CityRow ahora contarán con el servicio de WaterRower.
“Estamos en un período de recalibración“, ha señalado el fundador de CityRow.
“No es ningún secreto que la pandemia tuvo un impacto tremendo en el fitness conectado“, dijo Helaine Knapp, fundadora y directora ejecutiva de CityRow en una entrevista telefónica. “Estamos en esta fase del período de recalibración y por eso ahora era el momento de este acuerdo“.
Bloomberg ya había informado en octubre que Hydrow Inc., otra empresa de fitness respaldada por la firma de capital de crecimiento L Catterton, también había estado en conversaciones para adquirir CityRow.
Knapp, junto con sus cofundadoras Annie Mulgrew y Ashley Keith, recaudaron 12 millones de dólares en una ronda en 2021 liderada por JW Asset Management, Sol Global Investments y K2 Global.



