Investigación

Un nuevo estudio advierte que las apps de fitness pueden desencadenar trastornos alimentarios y obsesión por el ejercicio

Un nuevo estudio advierte que las apps de fitness pueden desencadenar trastornos alimentarios y obsesión por el ejercicio

Un estudio reciente de la Universidad de Flinders, Australia, ha señalado que el uso frecuente de aplicaciones de dieta y fitness podría estar vinculado al desarrollo de trastornos alimentarios, insatisfacción corporal y ejercicio compulsivo. Los investigadores analizaron 38 estudios previos para evaluar cómo estas aplicaciones pueden influir en la relación de las personas con la alimentación y el ejercicio.

Un estudio reciente de la Universidad de Flinders, Australia, ha señalado que el uso frecuente de aplicaciones de dieta y fitness podría estar vinculado al desarrollo de trastornos alimentarios, insatisfacción corporal y ejercicio compulsivo. Los investigadores analizaron 38 estudios previos para evaluar cómo estas aplicaciones pueden influir en la relación de las personas con la alimentación y el ejercicio.

Hallazgos principales del estudio 

  • Impacto en la salud mental: Los usuarios frecuentes de estas aplicaciones presentaron mayores niveles de ansiedad y preocupación por el peso y la imagen corporal.
  • Desarrollo de hábitos poco saludables: Algunas personas informaron sentirse culpables si no alcanzaban sus objetivos de calorías o ejercicio establecidos en la app, lo que los llevaba a restringir aún más su alimentación o a hacer ejercicio en exceso.
  • Mayor riesgo de adicción al ejercicio: El estudio encontró que estas aplicaciones pueden fomentar el ejercicio compulsivo, ya que los usuarios sienten la necesidad de alcanzar ciertos números de calorías quemadas o pasos diarios sin considerar las señales de fatiga o agotamiento del cuerpo.
  • Diferencias individuales: No todas las personas experimentan estos efectos negativos, pero aquellos con antecedentes de trastornos alimentarios o una relación complicada con la comida y el ejercicio son más vulnerables.

Uso masivo de las aplicaciones de fitness 

Actualmente, más de 300 millones de personas en el mundo usan aplicaciones de dieta y acondicionamiento físico para monitorear su alimentación y actividad. Estas herramientas pueden ser útiles para mejorar hábitos saludables, pero el estudio advierte que su mal uso puede contribuir a trastornos como la anorexia, la bulimia y la vigorexia.

¿Qué recomiendan los expertos? 

  • Uso consciente y equilibrado: Las aplicaciones deben utilizarse como guías generales y no como reglas estrictas.
  • Atención a señales de advertencia: Si un usuario siente estrés, culpa o ansiedad por no cumplir sus objetivos en la aplicación, es recomendable reducir su uso o buscar apoyo profesional.
  • Mejoras en el diseño de las aplicaciones: Los desarrolladores deberían incluir recordatorios sobre la importancia de la salud mental, el descanso y la alimentación balanceada en lugar de centrarse solo en calorías y métricas.

Los investigadores del estudio advirtieron que el enfoque en la restricción dietética y la pérdida de peso en estas aplicaciones puede fomentar comportamientos excesivos o restrictivos, lo que genera preocupaciones para personas que ya tienen inseguridades sobre su peso o imagen corporal.

Si bien algunos usuarios informaron experiencias positivas, como un mayor conocimiento y motivación, los expertos destacaron que es necesario considerar cuidadosamente los efectos sobre la salud mental, especialmente en poblaciones vulnerables como los adolescentes.

El estudio también subrayó la responsabilidad de los desarrolladores de aplicaciones de salud y fitness para tener en cuenta los impactos psicológicos al diseñarlas.

Anderberg, estudiante de doctorado en la Facultad de Educación, Psicología y Trabajo Social de la Universidad de Flinders, señaló que estas aplicaciones se promocionan como herramientas para mejorar la salud, pero pueden generar efectos negativos no deseados, como la presión por alcanzar objetivos, la preocupación por la imagen corporal y sentimientos de culpa cuando no se cumplen las metas establecidas. Aunque existen evidencias de que estas herramientas pueden aumentar la actividad física, el equipo de investigación está interesado en evaluar si, para algunos usuarios, pueden resultar perjudiciales.

Por su parte, la autora principal del estudio, la profesora Ivanka Prichard, destacó que, dado que cada vez más personas recurren a estas aplicaciones en busca de orientación sobre salud y bienestar, es fundamental que prioricen la salud mental junto con los objetivos de condición física. En este sentido, señaló la importancia de promover una imagen corporal saludable y comportamientos de ejercicio equilibrados entre los adultos jóvenes, además de ser conscientes de los posibles riesgos asociados con el uso de estas herramientas.

Los investigadores enfatizaron la necesidad de continuar explorando los beneficios y riesgos de las aplicaciones de salud y fitness. Anderberg concluyó que, a medida que la tecnología de automonitoreo evoluciona y se lanzan nuevas aplicaciones, es crucial que la investigación siga analizando tanto sus ventajas como sus posibles consecuencias no deseadas.

En resumen, aunque las aplicaciones de fitness pueden ser herramientas útiles, su uso excesivo o inadecuado puede fomentar comportamientos poco saludables en personas vulnerables. Es clave mantener un enfoque en el bienestar integral y no solo en números o metas estrictas.

Subir