Investigación

Cómo afecta la menopausia al rendimiento deportivo y qué hacer al respecto

Cómo afecta la menopausia al rendimiento deportivo y qué hacer al respecto

Si eres entrenador o quieres especializarte en el entrenamiento femenino, es fundamental entender los cambios fisiológicos que experimentan las mujeres durante la menopausia y cómo hay que adaptar su entrenamiento con el objetivo de su rendimiento y bienestar. Si quieres especializarte en el entrenamiento  femenino y ayudar a mujeres en esta etapa de la vida, te recomendamos el Curso de Entrenamiento para la Mujer de ESHI, en el que aprenderás a diseñar programas de ejercicio adaptados a cada fase del ciclo de la mujer, incluida la menopausia.

Si eres entrenador o quieres especializarte en el entrenamiento femenino, es fundamental entender los cambios fisiológicos que experimentan las mujeres durante la menopausia y cómo hay que adaptar su entrenamiento con el objetivo de su rendimiento y bienestar. Si quieres especializarte en el entrenamiento  femenino y ayudar a mujeres en esta etapa de la vida, te recomendamos el Curso de Entrenamiento para la Mujer de ESHI, en el que aprenderás a diseñar programas de ejercicio adaptados a cada fase del ciclo de la mujer, incluida la menopausia.

La menopausia es una etapa natural en la vida de las mujeres que marca el fin de la menstruación y la capacidad reproductiva. Se diagnostica cuando han pasado 12 meses consecutivos sin un período menstrual y suele ocurrir entre los 45 y 55 años, aunque no siempre es así.

Si eres mujer y estás leyendo esto, déjanos decirte que solo se trata de una nueva etapa, no un obstáculo y que, con ejercicio, fuerza y actitud, puedes sentirte más fuerte y vital que nunca. El deporte es uno de los mejores aliados para vivir con energía y bienestar.

¿Qué cambios fisiológicos se producen en la menopausia?

  • Disminución de estrógenos, lo que provoca pérdida de masa muscular y ósea, afectando la fuerza y la resistencia.
  • Reducción de la densidad ósea, lo que aumenta el riesgo de lesiones y fracturas.
  • Alteraciones metabólicas, es decir, el cuerpo tiende a acumular más grasa.
  • Menor capacidad de recuperación.
  • Cambios en la flexibilidad y movilidad, que afectan el riesgo de lesiones y el rendimiento general.

¿Qué podemos hacer al respecto? 

  • El entrenamiento de fuerza es imprescindible para preservar / aumentar la masa muscular y la densidad ósea.
  • Realizar ejercicios de impacto moderado como saltos controlados y caminatas para fortalecer los huesos.
  • Trabajo de movilidad y flexibilidad para mantener la agilidad y prevenir lesiones. El yoga o el pilates son muy interesantes en este sentido.
  • Ejercicio cardiovascular como natación, ciclismo o las caminatas anteriormente mencionadas mejoran la salud cardiovascular sin sobrecargar las articulaciones.

La menopausia no significa el fin del rendimiento deportivo, sino una nueva fase donde la adaptación y el conocimiento pueden marcar la diferencia. ¡Conviértete en un entrenador especializado y ayuda a transformar vidas!

¿Qué síntomas tiene la menopausia? 

Lo primero que debes saber es que la menopausia tiene diferentes etapas, es decir, irás experimentando una serie de síntomas antes y después de tenerla.

  • Perimenopausia: Es la primera etapa de la menopausia, en la que comienzan los cambios hormonales. La producción de estrógenos y progesterona se vuelve irregular. En esta etapa, los ciclos menstruales pueden acortarse o alargarse. En cuanto a los síntomas, se suele experimentar:
    • Sofocos y sudores nocturnos.
    • Cambios en el estado de ánimo.
    • Irritabilidad o ansiedad.
    • Dificultad para dormir.
    • Aumento de peso y acumulación de grasa abdominal.
    • Disminución de la libido y sequedad vaginal.
  • Menopausia: Como hemos mencionado anteriormente, se considera que una mujer ha llegado a la menopausia cuando ha pasado 12 meses consecutivos sin menstruación. En esta etapa, los ovarios dejan de producir óvulos y los niveles de estrógenos y progesterona bajan drásticamente. En cuanto a los síntomas, algunos son similares a la primera etapa:
    • Sofocos más intensos y frecuentes.
    • Problemas de sueño.
    • Pérdida de masa ósea.
    • Riesgo de osteoporosis.
    • Sequedad vaginal y molestias en las relaciones sexuales.
    • Aumento de la grasa corporal.
    • Pérdida de masa muscular y mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Postmenopausia: Es el último periodo y dura el resto de la vida. En esta etapa, los síntomas pueden disminuir o estabilizarse. Aumenta el riesgo de osteoporosis y fracturas debido a la pérdida de densidad ósea, riesgo cardiovascular por la reducción de estrógenos, que antes protegían el corazón, metabolismo más lento.

La menopausia es un proceso natural y cada mujer la experimenta de manera diferente.

Entrenamiento de Fuerza en la Menopausia: Clave para la Salud Muscular y Ósea:

Como hemos comentado, la menopausia está asociada con una pérdida acelerada de masa muscular y densidad ósea debido a la disminución de estrógenos. La investigación sugiere que el entrenamiento de fuerza es una de las estrategias más efectivas para contrarrestar estos efectos.

Algunos ejercicios de fuerza recomendados son:

  • Ejercicios con cargas progresivas: Sentadillas, peso muerto, press de banca…
  • Entrenamiento de todo el cuerpo.
  • Combinación con ejercicios de impacto moderado para estimular la formación ósea.

Cardio vs. Fuerza en la Menopausia: ¿Cuál es el Equilibrio Ideal?

El gran debate de todo deportista, ¿ejercicio aeróbico y entrenamiento de resistencia? En la menopausia ambas ofrecen beneficios complementarios y deberían incorporarse en el programa de entrenamiento.

Algunos ejercicios de cardio recomendados son:

  • Cardio de moderada intensidad como caminar, nadar, hacer bicicleta…
  • Entrenamiento de alta intensidad (HIIT).

8 beneficios del ejercicio físico en la menopausia:

Los principales beneficios del ejercicio en mujeres con menopausia son:

  1. Mejora la salud ósea y previene la osteoporosis: La reducción de estrógenos durante la menopausia acelera la pérdida de densidad ósea e incrementa el riesgo de osteoporosis y fracturas. Realizar ejercicios con carga, como el levantamiento de pesas y los ejercicios de resistencia, estimula y mantiene la formación y densidad. Actividades de impacto como caminar, correr o subir escaleras también fortalecen los huesos.
  2.  Favorece la salud cardiovascular: El riesgo de enfermedades cardiovasculares aumenta en la menopausia debido a la disminución de estrógenos. Suele elevarse el colesterol LDL («malo») y reducir el colesterol HDL («bueno»). El ejercicio aeróbico, como nadar, correr, montar bicicleta o bailar, mejora la circulación sanguínea, reduce la presión arterial y mejora los niveles de colesterol.
  3. Ayuda a controlar el peso y la composición corporal: Durante la menopausia, el metabolismo tiende a ralentizarse y se suele acumular más grasa. El ejercicio combinado (aeróbico y de fuerza) ayuda a mantener un peso saludable, aumentando la masa muscular y reduciendo la grasa corporal.
  4. Mejora la salud Mental y el estado de ánimo: Los cambios hormonales suelen contribuir a la ansiedad, la depresión y la irritabilidad. La actividad física libera endorfinas, conocidas como «hormonas de la felicidad», que mejoran el estado de ánimo, reducen el estrés y promueven el bienestar emocional. Además, el ejercicio también combate el insomnio y mejora la calidad del sueño.
  5.  Reduce la frecuencia e intensidad de los sofocos: El ejercicio suele ayudar a reducir los sofocos y la sudoración nocturna.
  6.  Previene la sarcopenia y mejora la movilidad: La pérdida de masa muscular (sarcopenia) es común en la menopausia. Los entrenamientos de resistencia con pesas o bandas elásticas preservan y aumentan la fuerza muscular y reducen el riesgo de fracturas.
  7. Beneficios para la salud cognitiva: El ejercicio favorece la oxigenación del cerebro, previniendo el deterioro cognitivo y reduciendo el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. También mejora la memoria y la concentración.
  8. Mejora la salud articular: Ayuda a mantener la flexibilidad articular y reduce el dolor asociado a la artritis o la rigidez corporal.

El ejercicio físico es un pilar fundamental en la salud de las mujeres durante la menopausia, ya que combate los efectos negativos de los cambios hormonales y mejora la calidad de vida.

Para los entrenadores personales, comprender los beneficios del ejercicio físico en mujeres en etapa de menopausia es fundamental para diseñar programas personalizados. No solo ayuda a mejorar el rendimiento físico, sino que también educa y motiva a sus clientas, adaptando los entrenamientos a sus necesidades y capacidades.

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