La marca alcanza los 10 clubes en funcionamiento en Portugal con la reciente apertura del club de Porto Salvo (Lisboa) y prepara su llegada a Matosinhos, en Oporto. El país se consolida como uno de los mercados con mayor proyección de la red internacional, que cuenta ya con más de 250 centros en ocho países.
Brooklyn Fitboxing da un nuevo paso en su estrategia de expansión internacional con la inauguración de su décimo club en Portugal, situado en Porto Salvo (135 Estrada de Paço de Arcos), en el área metropolitana de Lisboa. Esta apertura no solo consolida la presencia de la marca en el sur del país, sino que precede a la inminente apertura de su primer centro en Oporto, ubicado en la localidad de Matosinhos.
Con estas dos nuevas ubicaciones, Brooklyn Fitboxing afianza su crecimiento sostenido en Portugal, un país que se ha convertido en uno de los motores de su red internacional. Desde la apertura de su primer club en 2020, el crecimiento ha sido exponencial: el número de usuarios activos en Portugal se ha duplicado en los últimos dos años hasta generar una comunidad de entusiastas del fitboxing.
“Portugal ha demostrado ser un mercado muy fuerte para Brooklyn Fitboxing. La comunidad no solo crece a buen ritmo, sino que mantiene un compromiso y una pasión por la actividad que son admirables. Estas aperturas representan un paso natural y muy esperado, que nos permitirá seguir generando impacto positivo en más personas”, ha destacado Alberto Campo, director de Desarrollo de Negocio de Brooklyn Fitboxing.
Un mercado atractivo para emprendedores locales
Actualmente, los gimnasios de la compañía en Portugal ofrecen más de 2.500 sesiones al mes con una red de usuarios de cerca de 3.000 personas. Este éxito en un modelo de franquicias ha despertado un creciente interés por parte de emprendedores locales, lo que ha acelerado los planes de expansión en diferentes regiones del país.
Brooklyn Fitboxing propone un entrenamiento único que combina golpeo al saco al ritmo de la música con ejercicios de fuerza, todo ello gamificado mediante tecnología propia que permite a los usuarios monitorizar su rendimiento en tiempo real y competir de forma saludable. Las sesiones están dirigidas por entrenadores certificados que adaptan el nivel de cada ejercicio a las necesidades y condición de cada usuario, lo que lo convierte en un método accesible y efectivo para todo tipo de públicos.
Con presencia en 8 países —y con planes de expansión inmediata a un noveno, Brasil—, Brooklyn Fitboxing continúa su misión de transformar el mundo a través del entrenamiento, y Portugal se posiciona como uno de los pilares clave de esa evolución internacional.



