El ejercicio compartido es una de las claves para que los socios se mantengan activos más tiempo. Así lo confirma el último Healthier Nation Index (2025), publicado por Nuffield Health, que revela que entrenar dentro de una comunidad puede aumentar la adherencia al gimnasio hasta un 56 %. Este fenómeno, cada vez más relevante en Europa, plantea una nueva estrategia competitiva para los operadores fitness españoles: pasar de vender acceso a construir pertenencia.
Los gimnasios llevan años compitiendo en precio, metros cuadrados y máquinas. Sin embargo, la verdadera ventaja competitiva ya está en otro lugar: la comunidad. Según el último estudio de Nuffield Health, realizado entre población del Reino Unido, el 31 % de los usuarios afirma que el fitness es su principal forma de socialización, mientras que más de la mitad declara ser más constante y motivada cuando entrena con otras personas. Aunque los datos proceden del mercado británico, el comportamiento detectado está en línea con la evolución natural del sector fitness en Europa, y muy especialmente en España.
Esta tendencia supone una llamada de atención directa a los operadores fitness, y muy especialmente a las cadenas en España: el gimnasio ya no es solo un espacio para entrenar, sino un entorno social que responde a una necesidad más profunda del usuario: pertenecer a un grupo, conectar y sentirse acompañado.
En un contexto en el que el sedentarismo sigue creciendo y miles de altas se pierden tras las primeras semanas, la activación de comunidades dentro del gimnasio se convierte en una herramienta directa para mejorar la retención. Más aún en un momento en el que los modelos low‑cost dificultan la diferenciación por precio y los usuarios buscan experiencias humanas que justifiquen su permanencia más allá del coste mensual.
Un proyecto con cifras y resultados
• Las personas que entrenan de forma social son un 56 % más adherentes según el estudio.
• Un 57 % reconoce sentirse más motivado cuando forma parte de una comunidad.
• El 54 % acude de forma más constante al gimnasio cuando lo hace acompañado.
Beneficios directos
• Reducción del abandono deportivo durante los primeros 90 días.
• Mayor conexión emocional entre marca y usuario.
• Incremento del bienestar social y mental, especialmente entre personas que teletrabajan o viven solas.
Voces del sector
“No podemos seguir vendiendo solo entrenamientos. Vendemos pertenencia, bienestar y relaciones humanas. Eso es lo que hace que un socio se quede, hable bien de nosotros y vuelva”, señalan responsables de varias cadenas que ya están activando comunidades de entrenamiento fuera y dentro de sus centros.
El reto ahora es claro: activar modelos de comunidad que puedan escalarse y convertirse en parte esencial de la propuesta de valor. Esto implica rediseñar la programación, medir indicadores clave como la retención de socios activos en comunidad, y crear rituales y experiencias compartidas fuera del simple uso de máquinas.
Los datos son claros: el futuro del fitness no será solo físico, será social. La comunidad se perfila como el motor emocional que convertirá a los socios en prescriptores de marca, y a los gimnasios en lugares donde las personas se mantienen activas, conectadas y motivadas. La pregunta ya no es si importa, sino cuándo vas a empezar a construirla.
Enlace a la fuente Nuffield Health – Healthier Nation Index (2025). Artículo “Over 1 in 4 Brits now use exercise to socialise”.



