Smart Fit inicia una nueva fase corporativa tras una desinversión de 145 millones de euros y el cierre de 15 años junto a su socio financiero
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Smart Fit inicia una nueva fase corporativa tras una desinversión de 145 millones de euros y el cierre de 15 años junto a su socio financiero

La cadena de gimnasios Smart Fit, el mayor operador de fitness de Iberoamérica, reordena su estructura accionarial tras la salida total del fondo Patria Investments, que ha vendido el 6,88% del capital por cerca de 890 millones de reales brasileños —equivalentes a unos 145 millones de euros—, poniendo fin a una relación inversora de más de quince años.

El fondo de inversión Patria Investments ha culminado la venta del 6,88% del capital que aún mantenía en el grupo, completando así su desinversión total después de más de quince años acompañando el crecimiento de la cadena. La operación fue comunicada al mercado brasileño el 24 de febrero de 2026 a través de los mecanismos regulatorios habituales para compañías cotizadas y posteriormente recogida por prensa económica internacional.

La transacción se ejecutó mediante la colocación de 42,38 millones de acciones por un importe cercano a los 890 millones de reales brasileños, equivalentes a aproximadamente 142 millones de euros al cambio actual. Con esta operación, Patria pone fin a un ciclo inversor iniciado en las primeras fases de expansión de Smart Fit, cuando el fondo apostó por el potencial de escalabilidad del modelo low‑cost en Latinoamérica.

A lo largo de su permanencia en el capital, Patria llegó a controlar participaciones cercanas al 40%, desempeñando un papel determinante en la financiación del crecimiento orgánico, la profesionalización de la estructura corporativa y la expansión internacional de la compañía. Su presencia permitió acelerar aperturas, reforzar la capacidad de inversión y consolidar un modelo replicable a gran escala.

La salida responde al patrón habitual de los fondos de private equity: entrada en fase de crecimiento, creación de valor y desinversión una vez alcanzada la madurez del activo. En este caso, la evolución de Smart Fit hacia una multinacional cotizada con fuerte posicionamiento regional ha facilitado el cierre del ciclo inversor.

La venta tiene además una consecuencia estructural relevante: la disolución del acuerdo de accionistas firmado en 2019, que articulaba el equilibrio de poder entre los principales socios. Con su finalización, Smart Fit pasa a operar sin un socio financiero de control definido, configurando un accionariado más atomizado y abierto.

En este nuevo escenario, la familia fundadora, encabezada por el empresario Edgard Corona, se mantiene como principal accionista individual con una participación cercana al 15%, consolidando su papel como núcleo industrial y estratégico del grupo. Este posicionamiento refuerza la continuidad del proyecto bajo liderazgo fundador.

El movimiento marca el inicio de una nueva etapa para la compañía, caracterizada previsiblemente por una mayor autonomía estratégica y por la posibilidad de explorar nuevas fórmulas de financiación, alianzas o incluso operaciones corporativas en mercados donde el grupo mantiene planes de crecimiento.

Fundada en Brasil, Smart Fit se ha consolidado como la mayor cadena de gimnasios de Iberoamérica y una de las más grandes del mundo por número de clubes. Actualmente supera los 1.200 centros operativos distribuidos en 15 países, con varios millones de socios activos y un ritmo sostenido de aperturas anuales.

Su modelo de negocio, basado en el low‑cost de alta escala, ha sido uno de los principales motores de democratización del acceso al fitness en la región. La estandarización operativa, la optimización de costes y la ubicación estratégica de sus clubes han permitido a la cadena mantener tarifas competitivas sin renunciar a equipamientos completos.

Para el sector, la salida de Patria no implica cambios operativos inmediatos, pero sí introduce variables relevantes en términos de estructura financiera, capacidad de inversión futura y posibles movimientos accionariales. La ausencia de un fondo dominante abre la puerta a nuevas configuraciones de capital.

En un contexto global marcado por la consolidación del fitness, el reposicionamiento accionarial de grandes operadores adquiere especial relevancia. Los fondos continúan jugando un papel decisivo en la expansión internacional, la integración de cadenas y la financiación de nuevas aperturas.

La operación confirma, en cualquier caso, la madurez alcanzada por Smart Fit como activo empresarial. El grupo ha pasado de ser una compañía impulsada por capital riesgo a una multinacional consolidada, con capacidad para sostener su crecimiento desde una estructura financiera propia.

Este cambio no solo cierra un ciclo inversor, sino que redefine el punto de partida de la siguiente fase de desarrollo de la compañía, en un momento en el que el capital continúa siendo uno de los principales vectores de transformación del mapa global del fitness.

Smart Fit inicia una nueva fase corporativa tras una desinversión de 145 millones de euros y el cierre de 15 años junto a su socio financiero
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