Durante años, el fitness estuvo asociado casi exclusivamente a la transformación física. Hoy, sin embargo, el ejercicio responde a una aspiración mucho más profunda: vivir más y mejor. En un contexto en el que el wellness evoluciona hacia un enfoque 360 que integra salud física, equilibrio emocional y autocuidado, el entrenamiento se consolida como uno de los pilares fundamentales de ese nuevo estilo de vida. Así lo refleja el último estudio elaborado por VivaGym, que revela que el 45% de los españoles practica deporte con el objetivo de aumentar su longevidad. El dato no solo confirma una tendencia, sino que evidencia un cambio cultural: entrenar deja de ser reactivo (mejorar el físico) para convertirse en preventivo y proactivo (invertir en salud futura).
La salud se impone como principal motor para entrenar y van ganando protagonismo motivaciones como el bienestar mental (16%) o el rendimiento físico (15%). El dato confirma un cambio cultural: el entrenamiento forma parte de un estilo de vida que busca equilibrio, energía y calidad de vida a largo plazo.
Más allá de la pura estética
El impacto va más allá de lo físico. El 98% de los usuarios asegura que entrenar mejora su autoestima. De hecho, y dentro del 98%, el 76% afirma estar totalmente convencido de que el ejercicio influye directamente en cómo se siente consigo mismo, y un 22% también percibe esa mejora. En este sentido, el entrenamiento se posiciona como una herramienta de bienestar emocional sostenido, reforzando la idea de que quererse más empieza por dedicar tiempo al propio cuidado.
Esa conexión emocional se hace aún más evidente cuando la rutina se interrumpe: el 84% reconoce que su estado de ánimo empeora al dejar de entrenar, y casi la mitad lo afirma con rotundidad. El bienestar ya no se percibe como un concepto abstracto, sino como una experiencia tangible asociada al movimiento, la constancia y la disciplina personal.
“Durante años el fitness se ha asociado a la estética. Hoy los datos nos dicen otra cosa: la gente entrena para cuidarse, gestionar mejor su estado de ánimo y vivir más años con calidad. Que casi todos nuestros usuarios relacionen el ejercicio con la mejora de su autoestima confirma que el gimnasio es mucho más que un espacio para cambiar el cuerpo; es un espacio para fortalecer la autoconfianza”, explica Daniel Galindo, Experience & Innovation Director de VivaGym Group.
Cuando se analiza qué factores influyen más en la percepción personal y en “quererse más”, el ejercicio vuelve a ocupar el centro. La combinación de entrenamiento y dieta equilibrada es la opción más señalada por el 29% de los encuestados, pero incluso practicado de forma aislada, el deporte destaca por encima de otros hábitos como la gestión del estrés o el descanso. Este dato refuerza la visión del wellness como un ecosistema de hábitos saludables en el que el entrenamiento actúa como motor principal.
Entre las disciplinas que generan mayor sensación de bienestar, el entrenamiento de fuerza lidera las preferencias (35%), seguido de los entrenamientos de alta intensidad (21%) y los formatos híbridos (17%). La fuerza, tradicionalmente vinculada al rendimiento, se asocia ahora a vitalidad, autonomía y calidad de vida a largo plazo, especialmente en un contexto donde la longevidad se convierte en aspiración colectiva.
Los resultados dibujan así una evolución clara en la forma de entender el bienestar. Para VivaGym, el wellness no es una tendencia puntual, sino un cambio estructural en la relación de las personas con su salud: más conciencia, más prevención y más compromiso con uno mismo. En este contexto, la campaña “Hay que quererse más” de la compañía refuerza esa idea: entrenar no es una obligación estética, sino un acto cotidiano de autocuidado físico y mental que impacta directamente en cómo vivimos hoy y en cómo viviremos mañana.
ACERCA DE VIVA GYM:
VivaGym nació en abril de 2011 con la apertura de su primer club en la Hospitalet de Llobregat (Barcelona), en un sector muy atomizado y poco consolidado. En 2015, Bridges Fund Management adquiere una participación mayoritaria en la compañía. En 2018, VivaGym consolidó su posición como líder del mercado low cost en la Península Ibérica, con la adquisición en Portugal de la cadena Fitness Hut, líder en el mercado portugués en este segmento. Esta transacción se lleva a cabo gracias a una nueva inversión por parte de Bridges y la coinversión adicional entre Magenta Partners y Hermes GPE. Desde finales de octubre de 2024, Fitness Hut opera bajo el nombre de VivaGym, consolidándose en una sola marca, con el mismo nombre, y con identidad exclusiva en todos los gimnasios de la Península Ibérica. A cierre de 2023, su facturación superó los 93,2 millones de euros, con un incremento del 23% respecto a 2022. En 2019, VivaGym alcanzó los 92 gimnasios en la Península Ibérica, 43 en Portugal y 49 en España, y un total de 320 mil socios. Ofrece un producto de fitness único que ha conquistado a los consumidores y ha contribuido a convertirlo en un operador líder en la industria. Además, en el mismo año, aparece en el ranking de las mejores empresas para trabajar de Actualidad Económica. Comienza 2024 con 104 gimnasios en la Península Ibérica y con un plan de expansión muy ambicioso para los próximos años. Los clubes VivaGym cuentan con equipamiento de última generación, nuevas zonas de entrenamiento funcional, como la Zona HIIT, o el TOS (Third Open Studio) y un equipo de profesionales altamente cualificados que garantizan al cliente la mejor experiencia del sector. Además, factores como la singularidad de las ubicaciones o zonas de fácil acceso, la ampliación de los horarios y un ambiente fresco y juvenil, han hecho posible que sea un referente de servicio premium a un precio asequible para todos los bolsillos.



