La revista médica Journal of the American Medical Association (JAMA) ha publicado una nueva perspectiva científica elaborada por investigadores de Harvard University y Pennington Biomedical que subraya que los tratamientos GLP-1 para la obesidad deben complementar —y no sustituir— al ejercicio físico, especialmente por su papel en la preservación de la masa muscular y el mantenimiento del peso perdido.
El rápido crecimiento de los tratamientos basados en agonistas del receptor GLP-1 está transformando el abordaje médico de la obesidad a escala internacional. Medicamentos como la semaglutida o la liraglutida han conseguido posicionarse como una de las grandes revoluciones sanitarias de los últimos años gracias a su capacidad para reducir el apetito y favorecer pérdidas de peso significativas. Sin embargo, un nuevo análisis publicado en JAMA vuelve a poner sobre la mesa una idea que el sector del fitness profesional lleva tiempo defendiendo: el ejercicio físico sigue siendo imprescindible.
El trabajo, titulado “The Conundrum of Exercise for Weight Management in the GLP-1 Receptor Agonist Era”, analiza el papel del ejercicio en la nueva era de los tratamientos farmacológicos contra la obesidad. Entre los autores figuran investigadores de Harvard University y Pennington Biomedical Research Center, dos instituciones de referencia internacional en investigación sobre salud y metabolismo.
Según recoge la publicación, las terapias GLP-1 pueden reducir la ingesta calórica hasta en un 39%, generando pérdidas de peso importantes en relativamente poco tiempo. Sin embargo, los investigadores advierten de que el valor del ejercicio va mucho más allá del simple gasto energético.
El documento destaca que la actividad física aporta beneficios complementarios esenciales, como una mejora de la sensibilidad a la insulina, un aumento de la oxidación de grasas y una mejor preservación de la masa libre de grasa. Precisamente este último punto se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación asociados a los tratamientos GLP-1.
Los autores señalan que una parte relevante de la pérdida de peso conseguida mediante estos medicamentos puede proceder de masa libre de grasa, incluyendo tejido muscular. Esto incrementa el riesgo de sarcopenia y plantea nuevos retos para el mantenimiento de la salud metabólica y funcional de los pacientes a medio y largo plazo.
En este contexto, el ejercicio físico aparece como una herramienta clave para minimizar la pérdida muscular y mejorar la calidad de la pérdida de peso. El análisis recuerda además que la actividad física regular desempeña un papel importante en el mantenimiento posterior del peso corporal, especialmente en aquellos pacientes que abandonan la medicación.
Y ese es otro de los puntos relevantes que recoge la publicación. Según los datos citados por los investigadores, hasta el 60% de los pacientes abandona los tratamientos GLP-1 durante el primer año. Una vez interrumpida la medicación, muchos recuperan una parte importante del peso perdido, lo que vuelve a poner el foco en la necesidad de desarrollar hábitos sostenibles a largo plazo.
La perspectiva publicada en JAMA también reconoce una realidad ampliamente conocida dentro del sector del fitness: mantener la adherencia al ejercicio sigue siendo uno de los grandes desafíos de salud pública. Entre las principales barreras identificadas figuran la falta de tiempo, las limitaciones físicas, el acceso reducido a instalaciones deportivas o la percepción negativa que algunas personas tienen sobre el ejercicio.
Por ello, los autores defienden que los profesionales sanitarios deben abandonar las recomendaciones genéricas y apostar por estrategias más individualizadas y realistas. Entre las propuestas recogidas en el documento figuran evaluar el nivel de actividad física de cada paciente, identificar barreras concretas, promover actividades agradables y sostenibles y enfatizar los beneficios del ejercicio más allá de la pérdida de peso.
La publicación resulta especialmente relevante para el sector del fitness profesional en un momento en el que los tratamientos GLP-1 están reconfigurando parte de la conversación global sobre salud, bienestar y control del peso. En los últimos meses, numerosos operadores, asociaciones y expertos han insistido en que el auge de estos medicamentos no elimina la necesidad del ejercicio, sino que puede reforzar su importancia dentro de programas integrales de salud.
De hecho, distintos actores del sector empiezan a posicionar a los gimnasios y centros de entrenamiento como espacios clave para acompañar a los usuarios durante estos procesos, especialmente en áreas relacionadas con el mantenimiento de la masa muscular, el entrenamiento de fuerza, la adherencia y la mejora de hábitos.
El análisis publicado en JAMA parece reforzar precisamente esa visión. Lejos de presentar el ejercicio como un elemento secundario frente a la farmacología, los investigadores sostienen que el verdadero reto pasa ahora por conseguir trasladar la eficacia demostrada del ejercicio a comportamientos sostenibles en la vida real.
“Although GLP-1 receptor agonists offer powerful new opportunities for losing weight, they do not diminish the manifold benefits of exercise and instead highlight the need to translate exercise’s efficacy into effectiveness”, concluyen los autores en el documento.
La publicación añade además una dimensión estratégica para el fitness profesional, especialmente en un escenario donde la prevención, la salud metabólica y el envejecimiento activo ganan protagonismo dentro de los sistemas sanitarios y las políticas públicas de salud. En ese contexto, el entrenamiento supervisado y el ejercicio estructurado podrían reforzar todavía más su papel como complemento esencial dentro de los nuevos modelos de intervención contra la obesidad.
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Sobre JAMA
The Journal of the American Medical Association (JAMA) es una de las publicaciones médicas más prestigiosas e influyentes del mundo. Fundada en 1883 y editada por la American Medical Association, la revista publica investigaciones, análisis y perspectivas científicas de referencia internacional en áreas relacionadas con medicina, salud pública y ciencias biomédicas.



