La ciencia del fitness evoluciona en los laboratorios de Les Mills
Investigación

La ciencia del fitness evoluciona en los laboratorios de Les Mills

¿Qué significa realmente que el entrenamiento que ofrece un gimnasio esté respaldado por la ciencia? La expresión «respaldado por la ciencia» está en todas partes, pero pocas personas saben qué hace falta realmente para poder utilizarla con propiedad. En Les Mills, la ciencia no es un eslogan, sino una inversión constante en pruebas, datos y décadas de investigación. Bryce Hastings, director de Investigación, nos explica qué ocurre entre bastidores, por qué es tan importante el trabajo de laboratorio y cómo todo ese esfuerzo da forma a los entrenamientos con los que millones de personas entrenan y confían cada día.

Cuando un gimnasio dispone de entrenamientos de fitness en grupo que están respaldados por la ciencia, significa que en sus salas cuenta con los programas de LES MILLS.

Para empezar, ¿cómo es el trabajo de director de Investigación en una empresa de fitness?
Bryce: «Llevo más de 30 años vinculado a Les Mills. Empecé como fisioterapeuta y, actualmente, como director de Investigación, lidero un equipo que se encarga de garantizar que todos nuestros entrenamientos sean eficaces y seguros. Mi trabajo también implica colaborar con investigadores de universidades de referencia, como Penn State y la Universidad Estatal de Iowa, para llevar a cabo estudios sobre los efectos fisiológicos del ejercicio y sobre factores psicológicos, como la motivación.
Para nosotros, decir que un entrenamiento está “respaldado por la ciencia” no es una simple frase de moda. Significa que prestamos una atención absoluta a cada detalle para que nuestros partners y participantes no tengan que preocuparse por ello.»

Los programas LES MILLS se someten a pruebas científicas para ofrecer resultados óptimos. ¿Por qué invertís tanto tiempo en el laboratorio?
Bryce: «Sí, el alcance de nuestras pruebas es realmente único, porque la investigación forma parte de nuestra identidad. Desarrollamos nuestros entrenamientos siguiendo un enfoque muy científico y responsable.
En una época marcada por la desinformación, invertir en investigación genera confianza. Nuestros instructores pueden impartir las clases con total seguridad, y tú puedes tener la tranquilidad de que el entrenamiento que estás realizando es eficaz y seguro.
Probamos, ajustamos y perfeccionamos continuamente cada entrenamiento antes de lanzarlo. En cierto modo, actuamos como la valla situada al borde del precipicio, evitando lesiones y garantizando resultados, en lugar de ser la ambulancia que espera al pie del acantilado.»

Cuando se empieza a desarrollar un nuevo programa o lanzamiento, ¿cómo colaboran tu equipo y el equipo creativo?
Bryce: «Es un proceso totalmente colaborativo. Trabajamos junto al equipo creativo para garantizar que la coreografía sea segura y adecuada para el público al que va dirigida. Los creativos trabajan en equipo para probar, ajustar y perfeccionar cada entrenamiento. Mi equipo revisa la coreografía para asegurarse de que cumple con los criterios de seguridad y produce el efecto de entrenamiento previsto. La ciencia garantiza que la estructura funcione; la creatividad hace que sea una experiencia que las personas disfruten.»

¿Cómo diseñáis y ponéis a prueba los programas para que funcionen con personas de todos los niveles de condición física?
Bryce: «Nos centramos en dos principios fundamentales: la autonomía y la inclusión. Las investigaciones muestran que quienes se inician en el entrenamiento suelen sentirse intimidados y no disfrutan cuando se les exige demasiado desde el principio. Por eso, siempre ofrecemos opciones de baja intensidad y baja complejidad que proporcionan un estímulo de entrenamiento adecuado para quienes están empezando.
Al mismo tiempo, nos aseguramos de que los participantes con más experiencia puedan aumentar la intensidad del entrenamiento mediante opciones más exigentes, como las variantes de alto impacto. El objetivo es que cada persona pueda encontrar su propio nivel dentro de una misma clase.»

¿Existe una línea muy fina entre sobreesforzarse y exigirse un poco más de forma saludable?
Bryce: «Lo primero que conviene recordar es que la gran mayoría de los adultos no cumple las recomendaciones de actividad física: al menos 150 minutos semanales de ejercicio de intensidad moderada a vigorosa, un par de sesiones de entrenamiento de fuerza y trabajo de core y flexibilidad.
Desde mi punto de vista, nuestra mayor prioridad es conseguir que el mayor número posible de personas alcance estas recomendaciones.
Sí, la recuperación es muy importante. Pero, teniendo en cuenta lo anterior, creo que, para la mayoría de las personas, lo más importante es recuperarse del estrés y las exigencias de la vida diaria, más que de los efectos fisiológicos del ejercicio.
Sin embargo, cuando hablamos de los 100.000 instructores a los que damos apoyo, la situación es diferente. Sabemos, gracias a investigaciones anteriores, que nuestros instructores constituyen un grupo con un volumen de entrenamiento muy elevado. Por eso, deben prestar especial atención a las estrategias de recuperación —como dedicar un día completo a la semana al descanso— para mantenerse en las mejores condiciones, especialmente cuando incorporan sesiones de alta intensidad a su rutina semanal.»

¿Cómo influye la biomecánica en la coreografía y qué medidas de seguridad aplicáis?
Bryce: «Revisamos cada lanzamiento para asegurarnos de que todos los movimientos sean biomecánicamente adecuados para la población general. Por ejemplo, en BODYPUMP no realizamos sentadillas por debajo de los 90 grados de flexión de cadera y rodilla. De este modo, conseguimos maximizar la carga sobre la musculatura al tiempo que minimizamos el estrés sobre las articulaciones.
También revisamos y aprobamos todas las indicaciones y pautas de coaching de cada lanzamiento para garantizar que los instructores dispongan de las herramientas necesarias para mantener la seguridad de todos los participantes.»

¿Puedes compartir otros ejemplos de cómo la ciencia o las pruebas influyen en la estructura de los entrenamientos?
Bryce: «Esto se aprecia muy claramente en nuestros entrenamientos interválicos de alta intensidad, cuyo objetivo es que los participantes pasen 20 de los 30 minutos por encima del 85 % de su frecuencia cardíaca máxima.
En LES MILLS GRIT, esto significa que los entrenamientos se diseñan sin una pista de vuelta a la calma. Descubrimos que el track de core proporciona la recuperación suficiente para que la frecuencia cardíaca descienda tras los picos de intensidad de los bloques principales. Al eliminar la vuelta a la calma, aprovechamos al máximo esos 30 minutos, de modo que esa sesión es todo el entrenamiento que necesitas ese día.
En LES MILLS SPRINT, nuestro entrenamiento HIIT sobre bicicleta, hemos comprobado que, si hay demasiados tracks de velocidad consecutivas o la cadencia de un track es demasiado baja, las pruebas de frecuencia cardíaca muestran una disminución de la intensidad. Cuando esto ocurre, trabajamos con el equipo para reorganizar el orden de los tracks y maximizar la respuesta propia del entrenamiento HIIT.
También dedicamos tiempo en el laboratorio a asegurarnos de que utilizamos el enfoque más adecuado para los distintos formatos de nuestros programas. Por ejemplo, un entrenamiento completo de BODYPUMP suele durar 55 minutos, pero también ofrecemos un formato de 45 minutos. Para ello, no nos limitamos a recortar diez minutos. Diseñamos los tracks combinando lunges y hombros, y bíceps y tríceps, lo que permite que la versión más corta tenga un gasto energético muy similar al de la versión completa gracias a la forma en que se integran ambos bloques.»

¿Cómo medís científicamente el disfrute de un entrenamiento y por qué es tan importante que sea divertido?
Bryce: «Parte de nuestra investigación analiza aspectos como el disfrute y la intención de volver a entrenar, mediante encuestas. La motivación intrínseca —es decir, disfrutar de la experiencia— es uno de los factores más importantes para mantener la constancia a largo plazo.
Si las personas no disfrutan de aspectos como el instructor, la música o el grupo, resulta mucho más difícil que conviertan el entrenamiento en un hábito. Nuestras investigaciones muestran que, cuando las personas se sienten conectadas con quienes las rodean y disfrutan de la experiencia, su nivel de esfuerzo aumenta, a veces incluso sin darse cuenta de que están entrenando con más intensidad.»

¿Has notado un cambio desde los entrenamientos «extremos» hacia un enfoque más integral del bienestar?
Bryce: «Sin duda. Estamos viendo un cambio enorme: pasamos de centrarnos en el fitness —la estética o la quema de calorías— a poner el foco en el wellness, es decir, la longevidad y la salud mental. Las personas quieren moverse para sentirse bien y vivir más tiempo, no simplemente para conseguir un físico muy definido.
Eliminar el foco en el recuento de calorías va en la misma línea. La prioridad pasa a ser la calidad del movimiento y sus beneficios para la salud, como mejorar la salud cardiovascular o desarrollar la fuerza, en lugar de centrarse únicamente en el gasto energético.»

¿Cómo está evolucionando la ciencia del fitness en Les Mills?
Bryce: «La ciencia evoluciona al mismo ritmo que las tendencias. Cada nuevo avance abre una nueva oportunidad de investigación. Por ejemplo, actualmente estamos estudiando cómo influye el trabajo de la respiración en la serie LES MILLS YOGA™ sobre el rendimiento de corredores aficionados.
Hace apenas 18 meses ni siquiera nos habríamos planteado investigar algo así.
Y esa es precisamente la parte más apasionante: siempre queda algo nuevo por descubrir.»

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