La inteligencia artificial, los datos y la innovación tecnológica están transformando prácticamente todas las áreas del ecosistema del fitness. Desde los wearables y el fitness conectado hasta la personalización del entrenamiento, el equipamiento inteligente, la retención, la realidad virtual o la automatización, las nuevas herramientas están modificando tanto la experiencia de los usuarios como la forma en que los operadores gestionan sus negocios.
El Technology + Innovation Report 2026, elaborado por Athletech News, analiza el impacto que las tecnologías nuevas y emergentes están teniendo sobre el negocio del fitness y el wellness. En su cuarta edición anual, el informe reúne análisis de expertos, casos empresariales, datos, tendencias y previsiones para ofrecer una visión amplia de cómo está evolucionando el sector y hacia dónde puede dirigirse en los próximos años.
Del boom del fitness conectado a un nuevo modelo digital
El informe arranca con una revisión del fitness conectado, uno de los grandes protagonistas durante la pandemia. Tras el regreso de los usuarios a los gimnasios presenciales, el mercado se ha contraído y las principales compañías están reajustando sus estrategias. El cambio más visible es el desplazamiento desde un modelo muy dependiente de la venta de equipamiento hacia otro en el que contenidos, software, personalización y experiencias digitales ganan peso. Tonal, por ejemplo, ha reforzado su apuesta por la inteligencia artificial con Daily Lift, una función que genera entrenamientos diarios personalizados utilizando el historial de entrenamiento del propio usuario. Hydrow está ampliando su propuesta más allá del remo hacia la fuerza, los datos y la gamificación, mientras Ergatta concede mayor protagonismo al software y ha comenzado a licenciar sus experiencias de juego para otras plataformas. El informe recoge además la expectativa de una mayor consolidación en un mercado que todavía arrastra la sobresaturación y la caída de demanda posterior a la pandemia.
La transformación llega también al mercado comercial. Un capítulo patrocinado por Precor analiza la integración de la experiencia digital de Peloton en equipamiento destinado a gimnasios y otros espacios profesionales. Más allá de ese caso concreto, el movimiento refleja una tendencia más amplia: las fronteras entre entrenamiento en casa, equipamiento comercial y contenidos digitales son cada vez menos rígidas.
El coste oculto de acumular plataformas
A medida que crece la digitalización aparece un problema paralelo: la fragmentación tecnológica. Los operadores han incorporado sistemas de gestión de socios, marketing, facturación, engagement, reservas y otras herramientas que resuelven necesidades concretas, pero que no siempre se comunican correctamente entre sí.
El informe dedica un capítulo patrocinado por AltaDX al denominado “tech tax”, el coste indirecto generado por esa acumulación. No se trata únicamente de licencias o implantaciones, sino del tiempo necesario para hacer funcionar conjuntamente los sistemas, los errores provocados por soluciones improvisadas, la formación, el mantenimiento y los retrasos para obtener datos fiables. Según el ejecutivo entrevistado en este capítulo, estos costes pueden alcanzar rápidamente cifras de seis dígitos. Aunque esa estimación procede de contenido patrocinado, la interoperabilidad aparece repetidamente en los capítulos editoriales del informe. La conclusión transversal es que el reto tecnológico de los próximos años no consiste en sumar aplicaciones, sino en construir un ecosistema en el que las distintas soluciones compartan información y trabajen de forma coordinada.
La IA avanza más deprisa detrás del mostrador que delante del socio
La inteligencia artificial constituye uno de los grandes ejes del informe, pero Athletech News introduce un matiz importante frente al entusiasmo que rodea a esta tecnología. En 2026 la IA ya está presente en numerosas áreas del fitness, aunque avanza con mayor rapidez en procesos que el socio apenas percibe: automatización administrativa, cobros, resolución de incidencias, captación, retención, programación de entrenamientos y productividad de los equipos. La adopción es mucho menor cuando la IA entra directamente en la relación con el usuario. El informe recoge datos del Global Fitness Report 2026 de Les Mills según los cuales solo el 10% de los consumidores a escala mundial prefiere orientación de entrenamiento mediante IA frente a un entrenador humano. Ni siquiera los grupos más jóvenes muestran una preferencia elevada: el porcentaje es del 11% entre los 16 y 27 años y del 9% entre los 28 y 40. Al mismo tiempo, empiezan a aparecer aplicaciones directamente orientadas al socio. GymVoice, desarrollada por GymFloor.AI, guía al usuario por la sala en función de cómo se siente ese día y del equipamiento disponible, adaptando la sesión si una máquina está ocupada. El sistema también permite recoger información sobre ejercicios realizados o descartados, tiempo empleado en cada estación y utilización del equipamiento.
El informe identifica además un terreno todavía poco desarrollado: el uso predictivo de los datos. La oportunidad no estaría únicamente en analizar quién se ha dado de baja, sino en detectar quién puede abandonar dentro de 30 días y por qué. Varios expertos señalan que muchos operadores conocen la existencia de sus datos, pero todavía no los tienen estructurados para predecir churn o generar ingresos adicionales.
Personalización, equipamiento inteligente y programas que aprenden
La personalización del entrenamiento es otro de los grandes campos de aplicación. El informe muestra cómo los datos de composición corporal, los objetivos personales, el historial de entrenamiento y la información generada por el propio equipamiento empiezan a combinarse para producir programas adaptativos.
Un capítulo patrocinado por Matrix presenta PACE, Personalized Adaptive Coaching Experience, desarrollado junto a seca. El sistema parte de una medición de composición corporal, incorpora los objetivos y plazos del usuario y utiliza inteligencia artificial para elaborar programas personalizados que posteriormente se muestran en las consolas del equipamiento de cardio y fuerza. La programación continúa aprendiendo a partir del rendimiento registrado durante los entrenamientos.
EGYM plantea una evolución similar en otro capítulo patrocinado. Su visión es conectar los datos del socio con todo el equipamiento y las aplicaciones para que la IA pueda convertirlos en acciones concretas. La compañía señala que Genius AI aprende del progreso, tendencias y objetivos del usuario y genera planes personalizados. EGYM afirma además que entre los primeros operadores que adoptaron Genius se observó una reducción del churn del 10%, y cita casos en los que el tiempo de onboarding se redujo de 50 a 20 minutos. Al tratarse de datos proporcionados en contenido patrocinado, el informe no los presenta como resultados de una investigación independiente.
El denominador común de estos desarrollos es el intento de cerrar la distancia entre los datos que ya existen y lo que sucede realmente en la sala. El equipamiento deja de ser únicamente una máquina utilizada durante unos minutos para convertirse en un punto de recogida, interpretación y aplicación de información.
La IA no elimina al entrenador y puede aumentar su valor
El entrenamiento personal merece un capítulo propio. Algunos operadores ya están utilizando aplicaciones con entrenadores de IA para acompañar al usuario entre sesiones presenciales. New York Sports Clubs lanzó Myco junto a Zing Coach para que los socios puedan conversar con coaches de IA, mientras VASA Fitness utiliza una aplicación con entrenamientos prescritos por el entrenador y exige una consulta presencial inicial.
Fuera del gimnasio aparecen modelos en los que la IA constituye la opción básica y la intervención humana pasa a ser un servicio premium. Future y Caliber son dos de los ejemplos analizados. El informe plantea así una cuestión de fondo: si el coaching humano podría convertirse en un nivel de servicio de mayor valor mientras la IA cubre determinadas funciones de seguimiento y programación.
Los propios profesionales, sin embargo, no parecen interpretar la tecnología únicamente como una amenaza. Un informe de ISSA citado por Athletech News señala que aproximadamente el 64% de los profesionales del fitness cree que la IA aumentará el valor de contar con un entrenador certificado durante los próximos cinco años. Una encuesta de NASM añade que cerca del 70% considera que su función evolucionará desde el enfoque tradicional centrado en quemar calorías y perder peso hacia el entrenamiento de fuerza y el asesoramiento en longevidad.
El informe también recoge las limitaciones de los sistemas automatizados para observar la ejecución, interpretar sensaciones o ajustar una progresión en tiempo real. Fred Fitness, presentado como el primer gimnasio impulsado por IA, ofrece precisamente un modelo híbrido: equipamiento inteligente de EGYM, escáneres InBody y pruebas de biomarcadores conviven con entrenadores certificados incluidos en el servicio. Según su fundador, el centro atrae especialmente a personas mayores que valoran disponer de una experiencia guiada sin tener que saber de antemano cómo utilizar el gimnasio.
La batalla por los datos sustituye a la batalla por poseer al cliente
Wearables, máquinas conectadas, aplicaciones de reservas, CRM, plataformas de gestión y servicios de wellness conocen diferentes partes de la actividad de una misma persona. El informe plantea por ello una pregunta cada vez más relevante: quién posee realmente la relación con el consumidor cuando su experiencia está distribuida entre tantos sistemas.
Los expertos entrevistados apuntan hacia un modelo colaborativo antes que hacia un único propietario de la información. Ninguna plataforma captura por sí sola toda la experiencia. Los wearables conocen el sueño o la recuperación; el equipamiento sabe qué ejercicio se realizó; las plataformas de reserva conocen la intención y la asistencia; y el operador dispone de información sobre frecuencia, servicios y relación comercial.
El valor se desplaza así desde la acumulación hacia la capacidad de conectar e interpretar. La interoperabilidad aparece como una de las grandes oportunidades del sector. El informe sostiene que las compañías con ventaja no serán necesariamente las que posean más datos, sino aquellas capaces de convertirlos con mayor rapidez en una experiencia personalizada o en una decisión empresarial útil.
Los wearables quieren convertirse en acompañantes permanentes de salud
El capítulo dedicado a wearables muestra una categoría que está evolucionando mucho más allá del recuento de pasos, calorías o sesiones. Whoop, Oura, Apple, Garmin y Samsung compiten con una nueva generación de dispositivos que aspiran a ofrecer monitorización continua y convertir los datos fisiológicos en recomendaciones cada vez más personalizadas mediante inteligencia artificial.
El informe recoge que las ventas minoristas de fitness trackers en Estados Unidos crecieron un 88% interanual en 2025 y que los anillos inteligentes ya representan el 75% de los ingresos de esta categoría de trackers. Una investigación de Morgan Stanley citada por Athletech News estima además que el 63% de los consumidores encuestados utiliza un wearable o está interesado en comprar uno.
La innovación empieza también a salir de la muñeca y el dedo. El informe menciona pendientes inteligentes capaces de monitorizar flujo sanguíneo, parches que analizan el sudor, dispositivos específicamente orientados al entrenamiento de fuerza, soluciones integradas en prendas para salud femenina y sistemas relacionados con sueño, recuperación o estimulación del nervio vago. Sin embargo, Athletech News subraya la distancia que todavía existe entre consumo y medicina. Los wearables generan grandes cantidades de información, pero su integración clínica continúa siendo limitada. El reto de la próxima etapa será demostrar no solo que estos dispositivos pueden medir, sino que sus datos pueden contribuir de forma efectiva a modificar resultados de salud.
El capital también cambia de dirección
La evolución tecnológica queda reflejada en los movimientos de inversión. El informe observa que el capital se está alejando del connected fitness basado principalmente en hardware tras el regreso de los entrenamientos presenciales y está fluyendo hacia wearables, telemedicina y startups de wellness apoyadas en inteligencia artificial.
Las cifras muestran la dimensión del movimiento. Oura captó más de 900 millones de dólares en una ronda que valoró al fabricante de anillos inteligentes en aproximadamente 11.000 millones de dólares. Whoop obtuvo 575 millones en una Serie G con una valoración de 10.100 millones. En ambos casos, las compañías están ampliando su posicionamiento desde el fitness y la recuperación hacia la salud preventiva y personalizada.
El informe recoge también inversiones en formatos emergentes, desde pendientes inteligentes hasta parches que monitorizan el sudor. La dirección del capital refuerza una de las grandes tendencias que atraviesan el documento: la convergencia progresiva entre fitness, wellness, tecnología y prevención.
De personalizar el marketing a personalizar realmente la experiencia
Uno de los análisis más relevantes para los operadores se centra en la utilización de los datos dentro del propio gimnasio. El sector ha avanzado en personalización comercial, segmentación y marketing, pero todavía existe una gran distancia entre conocer al socio y adaptar realmente su experiencia.
David Lloyd Clubs aparece como uno de los casos más ambiciosos. La compañía está desarrollando internamente un gran modelo de lenguaje destinado a generar la “siguiente mejor acción” para cada socio utilizando información procedente de accesos, clases, reservas y wearables. El objetivo es que el sistema pueda recomendar desde una sesión de recuperación hasta cambios en el entrenamiento en función de los datos disponibles.
El informe señala además que más de un tercio de los socios de David Lloyd paga aproximadamente 25 dólares mensuales por aplicaciones externas de wellness. El dato abre una oportunidad para los operadores: integrar dentro de su propia propuesta parte del valor que actualmente el consumidor busca y paga fuera del club. David Lloyd prevé comenzar a probar su plataforma durante 2026, aunque sitúa el despliegue completo en un horizonte de entre 18 y 24 meses.
Tecnología para rentabilizar mejor lo que el gimnasio ya tiene
El informe no limita la innovación a la captación de nuevos socios. Varios capítulos analizan cómo los datos pueden utilizarse para mejorar la ocupación, la retención, la conversión y los ingresos obtenidos de la capacidad ya existente.
Un capítulo patrocinado por Hapana se centra en la ocupación de las clases y plantea que las plazas vacías representan ingresos perdidos en servicios cuyos costes de espacio, personal y horario ya están asumidos. La plataforma utiliza datos en tiempo real para detectar franjas con baja ocupación, ajustar horarios, dirigir demanda hacia determinadas sesiones o crear productos específicos para horas valle. En uno de los casos descritos, el operador consiguió aumentar ingresos sin incrementar el número de socios, aunque el informe no aporta una metodología independiente que permita generalizar ese resultado.
FitGrid aborda, también en contenido patrocinado, la detección temprana del riesgo de abandono. Según datos de la propia compañía, aproximadamente uno de cada ocho socios estaría en riesgo de cancelación en un momento determinado, una situación que podría traducirse en pérdidas anuales de clientes del 25% al 50% si no se interviene. Son cifras empresariales y deben interpretarse como tales, pero ilustran el creciente interés por pasar de analizar las bajas una vez producidas a anticiparlas.
La experiencia digital necesita simplificarse
Otro de los retos es la complejidad del viaje digital del usuario. Una misma persona puede utilizar un wearable, una aplicación de reservas, el software del gimnasio, equipamiento conectado y servicios externos de wellness. Cada interacción añade información, pero también fricción si las plataformas no están integradas.
El informe plantea que la siguiente fase de la digitalización debe hacer invisible esa complejidad para el socio. La tecnología tendría que reconocer preferencias, historial y comportamiento sin obligar al usuario a reconstruir su identidad o sus objetivos en cada sistema. Para el operador, esto implica compartir datos de forma útil entre herramientas y conseguir que la experiencia digital acompañe al socio antes, durante y después de la visita al centro.
La realidad virtual no desaparece, pero cambia de forma
Athletech News dedica otro capítulo a preguntarse directamente si el fitness mediante realidad virtual está muerto. La cuestión surge después de que Meta frenara el desarrollo de Supernatural y mientras el mercado vuelve a inclinarse hacia experiencias presenciales y eventos comunitarios.
Los responsables de compañías especializadas entrevistados no consideran que el mercado esté desapareciendo, sino evolucionando. FitXR continúa invirtiendo en VR, mientras Virtuix y Lumin Fitness exploran experiencias inmersivas en las que el movimiento físico se integra con entretenimiento, realidad aumentada e inteligencia artificial.
El atractivo de estas propuestas reside especialmente en convertir el ejercicio en una consecuencia de la experiencia, en lugar de situarlo siempre como motivación principal. El informe apunta así hacia un futuro menos centrado exclusivamente en los cascos de realidad virtual y más abierto a formatos híbridos.
La IA llega hasta la música y la construcción de la experiencia
La tecnología también alcanza elementos que tradicionalmente se han considerado secundarios. El informe analiza cómo la inteligencia artificial puede utilizarse para seleccionar y secuenciar música en tiempo real según el tipo de entrenamiento, de manera que una clase de cycling y una sesión de Pilates puedan partir del mismo catálogo y generar experiencias completamente diferentes.
El capítulo examina además la música como herramienta de consistencia de marca, especialmente en operadores con múltiples centros. También recuerda la complejidad de las licencias comerciales y el riesgo de utilizar servicios de consumo que no están autorizados para reproducción pública en instalaciones fitness.
Más allá de la solución concreta analizada, el tema refleja hasta qué punto la tecnología empieza a intervenir en cada componente de la experiencia del socio, incluidos aquellos que hasta ahora dependían casi exclusivamente de decisiones individuales del instructor.
Composición corporal, IA y prevención abren un nuevo territorio
El informe dedica un amplio apartado a los escáneres corporales impulsados por IA y al creciente interés por utilizar la composición corporal más allá de los objetivos estéticos o deportivos. Las cámaras de los smartphones permiten ya estimar distribución de grasa y músculo, mientras las tecnologías tradicionales de bioimpedancia continúan extendidas en gimnasios y centros de salud.
Athletech News introduce aquí una visión especialmente prudente. Una revisión de 15 dispositivos de bioimpedancia encontró grandes diferencias de validez entre equipos. Otro estudio citado observó que InBody registraba de forma consistente alrededor de un 3% menos de grasa corporal que DEXA y tendía a infravalorar la masa grasa y sobrevalorar la masa magra. Sin embargo, ese mismo trabajo encontró una elevada fiabilidad entre mediciones sucesivas, lo que puede hacer útil el dispositivo para observar tendencias.
Los especialistas consultados distinguen claramente entre seguimiento y diagnóstico. La composición corporal puede adquirir mayor relevancia en prevención, pero los sistemas basados en cámaras se consideran complementarios y no sustitutos de las pruebas clínicas. La facilidad para medir cada vez con mayor frecuencia abre oportunidades, pero también aumenta la necesidad de interpretar correctamente los datos.
Conversión inmediata, boutiques y una nueva generación de software
La velocidad también está cambiando la captación. Un capítulo patrocinado por Daxko analiza cómo los ciclos de decisión se están acortando y cómo los potenciales clientes esperan respuestas rápidas y personalizadas. El informe cita estudios según los cuales la tasa de contacto puede caer más de diez veces cuando el seguimiento se retrasa incluso una hora y señala que más del 70% de los consumidores espera interacciones personalizadas, a menudo en tiempo real.
El problema vuelve a ser la fragmentación: las herramientas de marketing generan leads mientras los sistemas operativos gestionan socios, y los datos pueden pasar de unos a otros con retraso. La tendencia que describe el informe es una integración creciente entre marketing y operaciones para responder al comportamiento del usuario en el momento en que se produce.
La digitalización alcanza también a los estudios boutique. El informe analiza cómo las plataformas están evolucionando para adaptarse a negocios con modelos de clases, créditos, paquetes, comunidades y operaciones diferentes a las grandes cadenas tradicionales. Es otro ejemplo de una tecnología que deja de plantearse como solución universal y comienza a adaptarse a modelos de negocio concretos.
De la IA que recomienda a la IA que actúa
El último gran salto analizado es la denominada IA agéntica. A diferencia de los sistemas que generan contenidos o recomendaciones, estos agentes están diseñados para ejecutar tareas de manera autónoma dentro de unos límites establecidos.
Las aplicaciones planteadas incluyen responder a leads, gestionar incidencias de pago, activar acciones de retención, realizar tareas administrativas y coordinar procesos que hasta ahora requerían intervención manual. Xplor Technologies, Zenoti y otras compañías están trabajando en esta dirección, mientras un capítulo patrocinado por ABC Fitness profundiza en su aplicación a captación, engagement, pagos y retención.
El informe insiste, sin embargo, en que automatizar más no equivale necesariamente a ofrecer una mejor experiencia. La cuestión estratégica será decidir en qué puntos la automatización elimina fricción y en cuáles debe apartarse para preservar la relación personal.
La gran conclusión: conectar la tecnología sin perder la conexión humana
Las 66 páginas del Technology + Innovation Report 2026 dibujan un sector en el que la tecnología ha dejado de ser un complemento aislado. La transformación alcanza el equipamiento, la captación, los pagos, la programación, la retención, el entrenamiento personal, la música, la medición corporal, la salud preventiva, los datos, la inversión y los propios modelos de negocio. Pero el hilo que une buena parte de los capítulos no es simplemente la automatización. El verdadero reto consiste en conectar. Conectar sistemas que hoy funcionan por separado; conectar los datos con decisiones; conectar el equipamiento con la información del usuario; conectar el gimnasio con los servicios digitales que utiliza fuera de sus instalaciones y, finalmente, utilizar la inteligencia artificial para liberar capacidad humana en lugar de eliminarla.
La tecnología más avanzada que describe el informe no es necesariamente la que sustituye al profesional, sino la que consigue que el socio reciba una experiencia más sencilla, relevante y personalizada mientras los equipos pueden dedicar más tiempo a las interacciones que requieren criterio, empatía y conocimiento. En ese equilibrio entre automatización y relación humana parece situarse una de las principales claves de la evolución del fitness en los próximos años.
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FUENTE: Athletech News. Technology + Innovation Report 2026. Junio de 2026.



