Power Plate y Screen My Bones impulsan un nuevo ecosistema integral de salud ósea
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Power Plate y Screen My Bones impulsan un nuevo ecosistema integral de salud ósea

Power Plate y Screen My Bones avanzan en su colaboración con un modelo integral de salud ósea que conecta la evaluación mediante tecnología REMS con intervenciones de ejercicio y seguimiento. La iniciativa, presentada como un sistema «screen to solution», amplía una colaboración ya existente entre ambas compañías y cuenta con un piloto en cuatro clubes de David Lloyd Clubs en Reino Unido, donde se están realizando evaluaciones de salud ósea y formando a los equipos para integrar estas soluciones en el entorno del fitness.

Una colaboración que avanza hacia un modelo integral
Power Plate y Screen My Bones están ampliando una colaboración ya existente para desarrollar un ecosistema de salud ósea que cubra el proceso desde la detección inicial hasta la intervención mediante ejercicio y el seguimiento posterior. La propuesta ha ganado ahora una nueva dimensión con su aplicación en clubes y con el desarrollo de un recorrido completo desde la evaluación hasta la solución.
El modelo combina la tecnología REMS de Screen My Bones con dos soluciones de Performance Health Systems: la vibración de cuerpo completo de Power Plate y bioDensity, un sistema de carga osteogénica. El objetivo es facilitar una vía de actuación temprana frente a la pérdida de densidad ósea y acercar este tipo de servicios a espacios como gimnasios y centros de fitness.
La tecnología REMS, siglas de Radiofrequency Echographic Multi-Spectrometry, utiliza ultrasonidos en lugar de rayos X para evaluar la salud ósea en la columna lumbar y el cuello femoral. Al no emplear radiación ionizante, las evaluaciones pueden realizarse en entornos no clínicos y sin necesidad de derivación previa de un médico, lo que amplía las posibilidades de utilización en instalaciones deportivas.

Un sistema que combina evaluación, vibración y carga osteogénica
Tras la evaluación inicial, el programa incorpora el trabajo con Power Plate y bioDensity. Este último se basa en cargas esqueléticas breves y de alta intensidad mediante cuatro ejercicios en los que el usuario aplica progresivamente fuerza contra una resistencia fija.
Las sesiones de bioDensity duran aproximadamente 15 minutos y suelen realizarse una vez por semana. El sistema registra la fuerza generada, lo que permite medir la evolución a lo largo del tiempo. La vibración de cuerpo completo de Power Plate se integra como otro elemento del programa orientado al estímulo musculoesquelético.
La propuesta busca así conectar una medición inicial con una intervención física estructurada y con nuevas evaluaciones posteriores, de manera que los cambios puedan ser monitorizados. Para los operadores, este enfoque supone la posibilidad de incorporar servicios de salud musculoesquelética con resultados medibles dentro de su oferta habitual.

David Lloyd Clubs prueba el modelo en cuatro clubes
David Lloyd Clubs ya está probando este planteamiento en Reino Unido dentro de su estrategia de salud femenina. Según la información publicada directamente por Power Plate, el piloto está activo en cuatro clubes y combina las evaluaciones de Screen My Bones mediante REMS con la utilización de Power Plate.
El operador ha desarrollado además un módulo específico de formación en salud esquelética para sus equipos, que incluye el papel del entrenamiento mediante vibración. La compañía también ha reinvertido en equipamiento Power Plate, instalando el modelo pro8 en los clubes participantes en el piloto y en otras tres ubicaciones.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de David Lloyd dirigida a mejorar el conocimiento de sus profesionales sobre cuestiones relacionadas con la fisiología y la salud femenina, entre ellas la menopausia, el embarazo y la salud ósea.

Un problema que afecta a unos 200 millones de personas
La dimensión del problema explica el interés creciente del sector por este ámbito. Se estima que alrededor de 200 millones de personas viven con osteoporosis en todo el mundo y una parte importante desconoce que la padece hasta que se produce una fractura u otra complicación.
En Reino Unido, las fracturas por fragilidad suponen un coste aproximado de 4.400 millones de libras anuales, incluyendo alrededor de 1.100 millones en atención social. Solo las fracturas de cadera representan aproximadamente 2.000 millones de libras.
La tecnología REMS también cuenta con investigaciones que han comparado sus resultados con los obtenidos mediante DXA. Un estudio realizado con 1.914 mujeres mostró que REMS identificó alrededor del 92% de los casos de osteoporosis detectados mediante el sistema convencional, según los datos recogidos en la información sobre la alianza.

Una nueva oportunidad para los operadores de fitness
La posibilidad de llevar la evaluación de la salud ósea a instalaciones deportivas encaja con el creciente interés del sector por el envejecimiento saludable, la longevidad y los servicios preventivos. También adquiere especial relevancia en programas dirigidos a mujeres durante y después de la menopausia, una etapa asociada a un mayor riesgo de pérdida de masa ósea.
Para los gimnasios, el modelo plantea una evolución desde la prestación tradicional de ejercicio hacia servicios en los que se combinan evaluación, programación y seguimiento. La detección de personas con riesgo permitiría orientar el ejercicio y, cuando los resultados indiquen la existencia de un problema que requiera atención clínica, establecer vías de derivación hacia profesionales sanitarios.
Si el modelo demuestra ser escalable, este tipo de programas podría convertirse en una nueva línea de servicio para los operadores, vinculando la prevención y la salud musculoesquelética con programas de ejercicio de larga duración y con una medición objetiva de los resultados.

La prevención gana espacio en los gimnasios
El desarrollo del modelo de Power Plate y Screen My Bones refleja una tendencia que está ganando peso en el fitness: trasladar parte de la prevención y el seguimiento de determinados indicadores de salud a espacios tradicionalmente centrados en el entrenamiento.
El piloto de David Lloyd permitirá comprobar cómo responden los socios y hasta qué punto un servicio de estas características puede integrarse en la operativa de un gran club. Más allá de la tecnología concreta, la iniciativa apunta hacia un escenario en el que los gimnasios pueden asumir un papel cada vez mayor en la prevención, el envejecimiento activo y el mantenimiento de la autonomía física a lo largo de la vida.

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