Los consumidores estadounidenses que utilizan medicamentos GLP-1 gastan una media de 449 dólares al mes en fitness, frente a los 120 dólares de quienes no los utilizan, según el nuevo informe How America Spends on Fitness de The Consumer Collective. El estudio, realizado entre 500 adultos de Estados Unidos, revela además que el 81% de los usuarios de estos tratamientos paga o está dispuesto a pagar una membresía de gimnasio, frente al 43% de los no usuarios, y apunta a nuevas oportunidades para gimnasios, entrenamiento personal, nutrición y servicios de recuperación.
Un consumidor que invierte más en fitness
El crecimiento de los medicamentos GLP-1 para el control del peso está modificando algunos hábitos de consumo vinculados a la salud y al bienestar. Lejos de mostrar un abandono del ejercicio, los datos publicados por The Consumer Collective el 28 de agosto apuntan a una relación especialmente intensa entre el uso de estos tratamientos y el gasto en fitness.
La principal diferencia está en el desembolso mensual. Los usuarios de GLP-1 declaran gastar 449 dólares al mes en distintas categorías relacionadas con el fitness, mientras que entre los no usuarios la cifra se sitúa en 120 dólares. Esto supone un gasto aproximadamente 3,7 veces superior.
La diferencia también se observa en la relación con los gimnasios. El 81% de los usuarios de GLP-1 paga o muestra disposición a pagar una membresía, frente al 43% de quienes no utilizan estos medicamentos. El informe detecta asimismo un mayor gasto entre los primeros en entrenamiento personal, suplementos y recuperación.
Más ejercicio y cambios en los hábitos de alimentación
Los resultados sugieren que el tratamiento farmacológico puede estar acompañado por una transformación más amplia de los hábitos. Los participantes que utilizan GLP-1 afirman caminar más, realizar más ejercicio cardiovascular y aumentar su consumo de proteínas.
Al mismo tiempo, declaran reducir las comidas fuera de casa, el picoteo y el consumo de alcohol desde que comenzaron el tratamiento. Pese a ello, su gasto en supermercados aumenta, un comportamiento que el informe relaciona con una posible orientación hacia alimentos de mayor calidad en lugar de una simple reducción de la cantidad de comida.
Los cambios de peso también tienen consecuencias en otras categorías de consumo. El 63,4% de los usuarios encuestados afirma haber tenido que comprar ropa nueva debido a las variaciones de peso y más de dos tercios aseguran haber reducido al menos dos tallas.
Una oportunidad para los gimnasios
Los datos introducen un elemento relevante en el debate sobre el impacto que la expansión de los GLP-1 puede tener sobre la industria del fitness. La posibilidad de perder peso mediante tratamiento farmacológico había planteado dudas sobre si una parte de estos consumidores podría reducir su interés por los gimnasios. Los resultados de esta encuesta apuntan, al menos entre los participantes estadounidenses analizados, en la dirección contraria.
Para los operadores, este perfil puede representar una oportunidad para desarrollar servicios que complementen el proceso de pérdida de peso mediante ejercicio y hábitos saludables. El entrenamiento de fuerza, el entrenamiento personal, el seguimiento de la composición corporal y los servicios relacionados con nutrición y recuperación aparecen como áreas especialmente vinculadas a las necesidades de estos usuarios.
El estudio no permite trasladar automáticamente estas cifras a España ni establecer que el uso de GLP-1 sea la causa del mayor gasto en fitness. Sin embargo, sí identifica un grupo de consumidores con una elevada predisposición a invertir simultáneamente en diferentes servicios relacionados con su salud y condición física.
La salud gana terreno frente a la estética
El informe también analiza las motivaciones generales de los consumidores. El 70% de los encuestados afirma prestar actualmente más atención a su salud que un año antes. El sueño, citado por el 87%, y el bienestar mental, con un 86%, aparecen por delante de la condición física, con un 68%, y de la alimentación saludable, con un 66%, entre sus principales prioridades.
Los millennials destacan especialmente en este escenario. Son la generación que más gasta en fitness, con una media de 345 dólares mensuales, y también la que registra el mayor porcentaje de uso de GLP-1, un 29%.
En el conjunto de la muestra, el 25% de los participantes asegura haber utilizado alguna vez un medicamento GLP-1 y el 15% declara estar utilizándolo actualmente. La pérdida de peso es el principal motivo señalado, con un 61,8%, seguida del tratamiento de la diabetes y la prediabetes.
Una muestra de 500 adultos estadounidenses
How America Spends on Fitness se basa en una encuesta online realizada en julio de 2026 entre 500 adultos estadounidenses de entre 18 y 64 años. Los resultados fueron estratificados según variables demográficas del censo de Estados Unidos, como edad, género y región.
El análisis específico sobre GLP-1 se realizó sobre 123 personas que habían utilizado estos medicamentos y 377 que no los habían utilizado. Por el tamaño de esta submuestra y por tratarse exclusivamente de población estadounidense, los resultados deben interpretarse como una señal de comportamiento del consumidor y no como una estimación directamente extrapolable a otros mercados.
Voces de la compañía
“Fitness is one of the most important categories to consumers right now, but it’s also an area where they tighten spending when things get tough. This report identifies shifting consumer habits and bright spots where spending is likely to remain fairly steady”, señala Allison Collins, cofundadora de The Consumer Collective.
Conclusión
El avance de los GLP-1 abre un nuevo escenario para la industria del fitness. Los primeros datos de consumo sugieren que estos tratamientos no necesariamente sustituyen al ejercicio, sino que pueden convivir con una mayor inversión en gimnasios y otros servicios vinculados al bienestar. Para los operadores, entender las necesidades de este nuevo perfil de cliente y desarrollar propuestas orientadas a la fuerza, la composición corporal y el acompañamiento profesional puede convertirse en una nueva vía de crecimiento.
Sobre The Consumer Collective
The Consumer Collective es una firma estadounidense de investigación y estrategia de consumo fundada por Allison Collins y Jessica Ramírez. La compañía desarrolla investigación propia, inteligencia de mercado y análisis de tendencias para ayudar a empresas, inversores y organizaciones a identificar cambios en el comportamiento de los consumidores y nuevas oportunidades de negocio.
Fuente: The Consumer Collective. How America Spends on Fitness.



