No respetar la distancia social para evitar contagios por Covid-19 se ha convertido en el principal quebradero de cabeza para los socorristas que en estos días velan por la seguridad en nuestras piscinas. Esta es una de las principales conclusiones a la que ha llegado Aquaglass, empresa especializada en seguridad y conservación de instalaciones acuáticas, un mes después de las primeras aperturas. 

No ponerse la mascarilla, zambullirse en vez de utilizar las escalerillas o apoyar toallas y objetos personales en vallas son otros de los principales incumplimientos. Las inspecciones en las piscinas han aumentado en un 500% esta temporada 

De todas las normas establecidas en el nuevo protocolo de uso de piscinas, la que menos se respeta es el distanciamiento social establecido de dos metros para evitar contagios. No ponerse la mascarilla, zambullirse para entrar en el vaso de la piscina, en vez de utilizar las escalerillas, o apoyar toallas y objetos personales en vallas del recinto son otros de los principales incumplimientos. 

Para Daniel Campuzano, CEO de AQUAGLASS, «este comportamiento está poniendo en riesgo la seguridad de los bañistas y comprometiendo la actividad de los socorristas, que pasan la mayor parte de tiempo advirtiendo a las personas. Es necesario que los usuarios se conciencien del peligro que supone hacer caso omiso de las normas establecidas para evitar el contagio por Covid-19 en las piscinas». “En contra de lo que pensábamos, la limitación de aforo no está siendo un problema. En un principio preveíamos un incremento destacado de las disputas entre vecinos por las limitaciones en el uso de las instalaciones, que finalmente no se ha producido. Sin embargo, no respetar la distancia de seguridad, junto con la falta de una información clara y de normas unificadas de uso, -debido a que cada ayuntamiento puede interpretar las ordenanzas de una forma más o menos estricta-, es lo que más incertidumbre está generando entre los usuarios” 

Campuzano también señala como dato importante el aumento en un 500% de las inspecciones de Sanidad esta temporada. «Los inspectores tienen muy en cuenta la parcelación del recinto, así como que no falte la cartelería informativa o el gel hidroalcohólico, pero se echa de menos una labor más intensiva de control de la limpieza diaria que tiene que realizarse como mínimo tres veces al día». Y resalta «la buena respuesta del colectivo de socorristas y personal de piscinas que están realizando una excelente labor adoptando tareas que antes de la pandemia no desempeñaban, como mantener limpias y desinfectadas las zonas comunes». 

Actitudes irresponsables que preocupan en el sector, que ha tenido que realizar un importante esfuerzo de adaptación e inversiones para poder abrir esta temporada, y que no ayudan al trabajo que desempeñan comunidades de vecinos y el gremio de socorristas para poder ofrecer este servicio sin correr riesgos. 

El número de aperturas de piscinas en la Comunidad de Madrid, a día de hoy, ronda el 85% con una alta asistencia de público. 

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