Entrenadores

EL FACTOR INCERTIDUMBRE

La elección de la respuesta motora consiste en determinar y ejecutar la acción más idónea en el seno de un contexto competitivo. El proceso consiste en esbozar e implementar un plan de acción, boceto, o mapa de ruta mental para resolver una situación determinada mediante una respuesta motora. 

Tal proceso corresponde a una segunda e intermedia etapa entre la primera, correspondiente a la sensación-percepción de las sensaciones recibidas, y la tercera correspondiente al procesamiento de datos en serie que finalmente ejecuta la respuesta motora. La primera etapa proporciona información al sistema nervioso central e incita a que se active la segunda etapa donde se seleccionara la respuesta motora. La tercera etapa corresponde a la ejecución de la acción motora.

Las dos primeras etapas son necesarias para planificar y ejecutar la acción motora posterior. No obstante, es posible que la selección de la respuesta se origine a partir de otra respuesta ya en curso, o bien en procesos mentales que integran experiencias previas a la actual.

El proceso de selección suele ser de carácter consciente o volitivo mientras que en otras ocasiones tiende a ser más inconsciente o automático. Sea cual sea, el atleta no puede ni debe permanecer inerte ante una situación competitiva determinada. O sea, una situación que forzosamente exige una acción motora. En tal caso el sistema nervioso se ve literalmente forzado a tomar una decisión en base a una traducción.

“Decisión” significa elegir la acción motora más idónea entre un gran número de posibilidades, e implica asignar un valor determinado a cada una de las alternativas para luego seleccionar la mejor respuesta. 

“Traducción” significa determinar y considerar una serie de posibles respuestas en el seno de un contexto de estímulos específicos. El proceso se basa en experiencias y asociaciones previas tipo estimulo-respuesta que han sido desarrolladas en la práctica o el entrenamiento. La traducción del estímulo inicial suscita una imagen mental de la respuesta que, a su vez, conduce a la determinación de la acción motora. 

Las traducciones son cognitivamente económicas en términos de procesamiento de datos pertinentes. El tiempo y la atención necesario para navegar los tres pasos consecutivos: 1.- sensación-percepción; 2.- selección de la respuesta motora; y 3.- la acción motora, puede ser reducido considerablemente mediante entrenamientos cognitivos altamente específicos.

Ante un penalti, un portero de futbol experimentado representa un excelente ejemplo sobre la naturaleza del proceso de traducción. Las condiciones de estímulo ante el penalti evocan procesos inconscientes y automáticos en la selección de la respuesta. En consecuencia, el portero emplea poco tiempo y escasa atención en seleccionar la respuesta apropiada. El caso contrario sería un portero novato poco experimentado donde el proceso de los datos es consciente, más lento, requiere una mayor atención consciente, y sucederían más errores.

“Incertidumbre” hace referencia a aquellas incógnitas competitivas que requieren un determinado procesamiento mental de los datos pertinentes para su resolución. La incertidumbre requiere de una mayor atención consciente, mayor dificultad procesal, y prolonga la selección de la respuesta. Por definición, a medida que aumenta el grado de incertidumbre también aumenta el tiempo de acción o reacción, y el grado de dificultad y errores cometidos. En apretada síntesis: el grado de incertidumbre determina la medida en que un jugador es capaz de procesar información para determinar un curso de acción o inacción efectivo o inefectivo. 

Cuando un jugador se enfrenta a múltiples opciones y no está seguro como debe responder, se está enfrentando al crítico y decisivo factor incertidumbre. En la alta competición deportiva conviene aumentar el grado de incertidumbre del deportista o equipo contrario, mientras se mantiene el propio al mínimo. Para comprender el alcance de tal táctica (a corto plazo) y/o estrategia (a largo plazo) se deben considerar tres distintas modalidades de incertidumbre: 1.- eventual (texto y contexto); 2.- temporal (en el tiempo); y 3.- perceptiva (senso-perceptual).  

Incrementando la “incertidumbre eventual” el oponente erra en la elección de la respuesta motora contextual más idónea. Incrementando la “incertidumbre temporal” el oponente se enlentece o retrasa en la determinación de la respuesta motora. Incrementando la “incertidumbre perceptiva” se crea una confusión mental tipo senso-perceptual en el oponente de tal manera que dos o más de sus respuestas se asemejen la una a la otra, y donde ninguna de ellas es la acertada. 

Aumentando en el nivel de incertidumbre en la mente del oponente prolonga el tiempo de percepción, extiende el tiempo de valoración y decisión, disminuye la precisión, y aumenta el error en la respuesta motora – todo ello, tanto en el atleta como en el entrenador o director técnico. 

Diego Maradona, La Juventus, y los Oakland Raiders (NFL) con quienes trabaje personalmente en los años 1996, 1998, y 2003 respectivamente, eran capaces de implementar los tres modos de incertidumbre – y quizás algunos más – de forma intuitiva, automática, y en centésimas de segundo.

Subir