La Compañía admite que ha subestimado el golpe que tendrá que absorber tras la reapertura de la economía y el regreso de los consumidores al gimnasio. Hace menos de tres meses, había pronosticado unos ingresos de 5.400 millones, sin embardo ahora espera ventas de entre 4.400 millones y 4.800 millones en el año fiscal 2022, que finaliza el próximo junio.
Redujo su predicción de ventas hasta en mil millones de dólares en medio de una desaceleración en la demanda de sus equipos de ejercicio de alta gama, admitiendo en el proceso que había subestimado el golpe que absorbería después de la reapertura de la economía y cuando los consumidores regresaran al gimnasio.
Peloton creció exponencialmente durante la pandemia y debido a la imposibilidad del público de asistir a los gimnasios. Un crecimiento que tuvo sus limitaciones debido a la escasez global de componentes y las limitaciones de la cadena de suministro.
Peloton fue un fenómeno pandémico. Los clientes acudieron en masa a los servicios de ejercicio en casa durante los cierres. Ahora que los consumidores vuelven a la oficina, los centros de estudio y los gimnasios, se reduce la demanda de equipos. Las limitaciones de la cadena de suministro, así como los crecientes costos de productos básicos y el flete, también pesan sobre Peloton.
“Anticipamos que el año fiscal 2022 sería un año muy difícil de pronosticar”, explicó la administración en una carta a los accionistas el jueves. “Tomaremos medidas concretas para reexaminar nuestra base de gastos y ajustar nuestros costos operativos”.
En el mejor de los casos, Peloton espera contar con 3,45 millones de suscripciones de fitness conectados para el final del año fiscal. Anteriormente había proyectado 3,63 millones. Además, el margen de ganancia bruto será del 32%, en comparación con un pronóstico anterior del 34%. Todo eso sumará a una pérdida de hasta 475 millones de dólares.
Gráfico: Bloomberg
Fuente: Peloton



