La cadena de gimnasios, Body Factory, cumple 30 años de historia, convirtiéndose en la marca con más experiencia del sector del Fitness. Constituida en diciembre de 1991, por Ángel Luis García Balcones, continúa siendo una compañía con capital 100% español y con la misma vocación que nació. “Nuestro objetivo fue y sigue siendo el de promover la actividad física y la vida activa y saludable en la sociedad de nuestro país, a través de la creación y gestión de instalaciones deportivas”, asegura García Balcones.
EN CONTINUA EVOLUCIÓN
Desde su fundación, los esfuerzos de esta cadena se han centrado en ofrecer a sus socios servicios e instalaciones de calidad. Como explica el presidente de Body Factory, “las instalaciones han ido cambiando. Un centro deportivo de 1991 poco tiene que ver con uno de 2021. La maquinaria, las salas, las actividades, el equipamiento… Todo ha dado un giro. Pero la esencia, lo que representan nuestras siglas, sigue siendo la misma. Ilusión, trabajo diario, aprendizaje continuo y lucha. Sin ello, no hubiéramos llegado hasta aquí. Y sin la capacidad de adaptación, tampoco.” Dar respuesta a las necesidades de un mercado en continuo cambio supone invertir en la renovación de
maquinaria y dotar, así, a los centros del mejor y más moderno equipamiento; incorporar las actividades y servicios demandados en cada momento, y formar de manera constante al equipo de profesionales que conforman la plantilla. “Apostamos por la atención personalizada, por conseguir que nuestros socios nos vean como ayuda imprescindible para lograr sus objetivos de salud y porque todo el que cruce nuestras puertas se sienta como en casa”, explica García Balcones.
DEL MODELO DE FRANQUICIA A LOS GRANDES CENTROS PROPIOS
Si bien a los pocos años de su creación, en 1996, concretamente, la marca toma la decisión de desarrollarse y expandirse por toda la geografía española a través del régimen de la franquicia –algo absolutamente innovador en el sector del Fitness–, en los últimos años, la línea estratégica de Body Factory se ha centrado, por una parte, en la gestión de grandes instalaciones deportivas de carácter municipal y orientadas a un público familiar, y por otra, en lograr una mayor presencia en el accionariado de sus centros, para así llevar un control más cercano y exhaustivo de su gestión.
REFORZADO DE LAS CRISIS
En estas tres décadas de existencia, Body Factory ha conocido épocas de importante crecimiento económico en nuestro país, en las que ha sabido desarrollarse y afianzarse como marca de prestigio, pero también le ha tocado luchar por mantener su estructura durante años difíciles, como fueron los de la última gran crisis que vivió nuestro país en 2008. “Tomamos decisiones estratégicas, como reconvertir algunos centros en low cost, y adaptamos los precios sin rebajar la calidad de servicio”, explica el dueño de Body Factory.
Ahora, la situación provocada por la pandemia del Covid-19, ha vuelto a poner a prueba la solvencia de esta compañía. Como asegura García Balcones, “estamos luchando con todos nuestros recursos, aprovechando el gran valor de nuestra experiencia y nuestro conocimiento profundo del sector, ayudándonos del compromiso y apoyo de nuestro equipo y, una vez más, adaptándonos a lo que demanda la sociedad”. El último centro inaugurado en Madrid el pasado verano, Body Factory La Gavia, es un claro ejemplo de ello. “En plena pandemia, decidimos apostar
por crecer, creando un centro de máxima calidad, luminoso, cómodo, amplio y espacioso, y dotado de maquinaria de última generación, y la respuesta del público no ha podido ser mejor”, asegura el presidente de Body Factory.
RETOS PARA EL FUTURO
Body Factory enfrenta el futuro confiado y agradecido a todos los que han contribuido a que la cadena de gimnasios llegue hasta aquí. “Nuestro personal, nuestros franquiciados, nuestros accionistas, nuestros proveedores, y especialmente, nuestros socios. Miles de personas que han confiado desde hace décadas en nuestra marca, y entre los que encontramos socios que llevan con nosotros estos 30 años”, agradece García Balcones.
Con 17 centros operativos en este momento, la compañía sigue abierta a posibles proyectos, pero sin descuidar la mejora constante de los existentes. Como explica el dueño de Body Factory, “estamos en continuo reciclaje, redistribuyendo espacios, ampliando las instalaciones, cuando vemos la oportunidad, mejorando las zonas de entrenamiento, según las necesidades que detectamos, aumentando servicios…”. En este sentido, la compañía, consciente de la importancia de las nuevas tecnologías, apuesta, además, por implementar la digitalización en sus instalaciones y en su relación con el cliente. Así, en estos últimos años ha incorporado maquinaria interactiva en los centros y App gratuita de entrenamiento, que facilitan el logro y el seguimiento de los objetivos que el socio se marque y consigue un entrenamiento más dinámico y atractivo.



