El Global Wellness Institute (GWI) a través de un estudio realizado recientemente, refleja que la industria del wellness supuso el 5,6% del PIB global en el 2019. El estudio determina la necesidad de investigar en profundidad la industria del bienestar y como la inversión en la misma, repercute en la felicidad y salud de los ciudadanos de los diferentes países.
Según los datos obtenidos en el estudio “The Global Wellness Economy: Looking Beyond Covid”, (Yeung y Johnston, 2021) la industria del wellness supuso el 5,6% del PIB global en el 2019. Es por ello, que desde el GWI se ha pretendido dar respuesta a cuestiones tan relevantes como si el incremento en el gasto en esta industria es bueno para los ciudadanos; o si la inversión en la industria realmente ayuda a la población a estar más saludables.
En la metodología del estudio, se han utilizado los datos obtenidos por el GWI sobre la economía de la industria del bienestar en los diferentes países, durante los años 2017, 2018, 2019 y 2020. El Global Wellness Institute define a la industria del bienestar como un compendio de diferentes sectores, en los que se incluyen la alimentación saludable, la actividad física, el bienestar mental, el bienestar inmobiliario, el bienestar laboral, la medicina tradicional y complementaria, la prevención y salud pública, turismo de bienestar, spas, aguas termales y minerales, y cuidado personal y belleza. Además, se ha concebido la industria del wellness como aquel sector industrial que permite a los consumidores incorporar actividades y estilos de vida saludables en su día a día. Asimismo, también se ha concebido el concepto de felicidad en este estudio como el equivalente al concepto subjetivo de bienestar.
El análisis se realizó sobre cuatro partes diferenciadas:
- La relación entre la industria del bienestar y la felicidad.
- La relación entre la industria del bienestar y la salud.
- Influencia por industria del bienestar en la felicidad.
- Influencia por industria del bienestar en la salud.
En el primer caso, se encontró una fuerte correlación entre la cantidad en el gasto per cápita en la industria del bienestar y la felicidad adquirida. Es cierto que la existencia de correlación no implica causalidad, por lo que no se podría afirmar que un incremento en el gasto en esta materia significará un aumento en una proporción determinada de la felicidad. Tomando el ejemplo de la industria deportiva, se puede pensar que las personas con más dinero para invertir en su bienestar serán más felices, sin embargo, podemos encontrar multitud de actividades deportivas que son gratuitas y pueden reportar mayor felicidad que aquellas que son de pago. Este ejemplo nos muestra que la correlación no es categórica.
La segunda variable estudiada fue la relación entre el gasto en la industria del wellness y su repercusión en la salud. Este segundo punto, también se saldó con una fuerte correlación positiva, ya que exponía que aquellos países con mayor renta per cápita invertida en el sector del bienestar, disponían de poblaciones más saludables. Por ejemplo, un 10% de incremento en el gasto per cápita en esta industria tiene una correlación positiva de 0,27 años más en la esperanza de vida. Sin embargo, también concluye que ante un gasto per cápita ya elevado en la industria del wellness, un incremento mayor del mismo no tendrá la misma repercusión en la esperanza de vida y será menor.
En tercer lugar, se estudió aquellos sectores del bienestar cuyo incremento en el gasto tiene un mayor impacto en la felicidad de los ciudadanos de los diferentes países analizados. Finalizado el estudio, se demostró que aquellos sectores cuya correlación positiva era mayor fueron: el bienestar en el puesto de trabajo, el bienestar en la vivienda, el bienestar físico y el bienestar en la alimentación saludable. Las correlaciones en estos sectores demostraron que un incremento en la inversión en cualquiera de las variables anteriormente mencionadas repercutiría en un importante incremento en la felicidad de los ciudadanos.
Por último, se trató de averiguar cuál era la correlación entre el gasto en la industria del wellness y la salud, y cuál de los sectores mencionados tenían un mayor impacto. De esta forma se dedujo que un mayor gasto en la industria deportiva tenía una gran correlación con un incremento en la esperanza de vida, sin embargo, no guardaba grandes correlaciones con la mortalidad infantil o las muertes prematuras. Por otro lado, la dieta saludable también tenía gran impacto con la salud de las personas durante la vida, pero igualmente no tenía correlación ni con la mortalidad infantil ni con las muertes prematuras.
Para concluir, podemos determinar que la gran mayoría de los sectores que componen la industria del bienestar, tienen una correlación positiva con la felicidad, por lo que un incremento en inversión en dicha industria tendrá efectos positivos en la felicidad de la población. Sin embargo, en cuanto a la inversión en la industria del bienestar y sus efectos sobre la salud de las poblaciones, tan solo tendría efectos sobre la salud y mejora de su estado en el ámbito laboral. Por lo tanto, se puede determinar que la salud en general de las poblaciones de los diferentes países analizados depende más de su sistema sanitario que de la inversión en esta industria.
Éste y futuros estudios podrán servir de referencia para las diferentes administraciones públicas y líderes políticos, con el objetivo de que puedan determinar qué inversiones pueden realizar y sus beneficios sobre las diferentes áreas en las que se implementen.
Dr. Manel Valcarce
Doctor en Actividad Física y Deporte, mención en Gestión Deportiva.
Licenciado en Educación Física.
Máster en Administración y Dirección del Deporte.
Diplomado en Ciencias Empresariales.
Director Gerente Valgo. Colegiado 8709.
Sergio García Ortega
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad Politécnica de Madrid; especialidad en Gestión Deportiva.



