El gimnasio privado, que opera sin permiso en terrenos públicos del distrito de San Blas, en Madrid, anunció el 1 de diciembre que permanecería abierto a pesar del cierre anunciado para este viernes. Una medida cautelar dictada por los juzgados les ha permitido seguir con su actividad pese a carecer de los permisos necesarios del Ayuntamiento de Madrid.
El gimnasio se construyó en un terreno de propiedad municipal con fines educativos que se había cedido sin coste alguno en 2003 al colegio Internacional J.H. Newman. Desde principios de este año está abierto para uso privado sin limitar su actividad únicamente a la actividad escolar, por lo que el Ayuntamiento de Madrid rechazó su aprobación y ordenó su cierre el pasado 25 de enero.
Una iniciativa judicial lanzada por los responsables de la escuela retrasó el cierre inicial gracias a las medidas cautelares solicitadas a través de la vía contenciosa administrativa para evitar la posibilidad de daños irreparables. Inicialmente les fueron concedidas pero luego revocadas por el tribunal. Los representantes de planificación urbana habían fijado una fecha de precinto para el viernes pasado, pero los técnicos municipales la suspendieron ante la llegada durante la mañana de una orden judicial que imponía como medida cautelar que pudiera seguir operando.
Diez meses después de su apertura, los 6.000 abonados del gimnasio estaban preocupados por el futuro de las instalaciones. El cierre del centro deportivo se daba por hecho desde el jueves de la pasada semana, después del anuncio del propio delegado de Urbanismo, Borja Carabante, que el martes había anunciado que el precinto de la actividad se llevaría a cabo durante la semana, y tanto la dirección de estas instalaciones como las fundaciones que gestionan los centros comunitarios de los que dependen publicaron sendos comunicados previendo sobre su cierre.
El cierre del gimnasio fue apoyado por la Coordinadora de Entidades Ciudadanas de San Blas-Canilejas, que denunció esta construcción ilegal a principios de año, y comentó en un comunicado: ”Es una decisión correcta que apoyamos plenamente, y sus responsables, por su cuenta y riesgo deciden levantar junto a un colegio un centro deportivo privado abierto al público en general, saltándose a la torera los términos de la concesión”. Lamentado que el cierre haya durado “una hora”. Su edil Álvaro Fernández Heredia escribía en un post en X que “Todas las garantías para los que incumplen gracias al indolente gobierno de Almeida que permite que se construya y tramiten licencias ilegales sin hacer NADA”.



