No solo “se podrá reclamar la devolución de lo abonado -total o parcialmente- en el supuesto de que se demuestre que durante el tiempo contratado no se ha podido hacer un uso correcto, lógico, correlativo a lo contratado y adecuado de las prestaciones del gimnasio debido a que se encontraba totalmente masificado” Según explica el abogado Antonio Benítez Ostos. El gimnasio podrá ser sancionado y el consumidor podrá igualmente instar la resolución del contrato por incumplimiento del mismo. Ello sin ninguna penalización para él.
Cada vez es más habitual llegar al gimnasio por la tarde y verlo tan lleno de gente que hace que el cliente pierda las ganas de entrenar, e incluso se genere más de una discusión. Los usuarios pueden reclamar una rebaja en el aforo, que tendrá que controlar el centro. Además deberán velar por la seguridad de los usuarios y tener las máquinas en buen estado para evitar accidentes.
El deporte se considera una actividad de interés general que cumple funciones sociales, culturales, educativas, económicas y de salud. Previene enfermedades físicas y mentales. Sin embargo, cada vez es más habitual llegar al gimnasio por la tarde y verlo tan lleno de gente que hace que se te quiten las ganas de entrenar.
Suele ocurrir, sobre todo, en la zona destinada a tonificar y definir la masa muscular. Ahí se pueden ver colas de personas esperando para poder usar las máquinas; ni un banco libre o escasez de mancuernas porque están todas ocupadas. Todo ello hace perder tiempo al consumidor.
Un exceso de gente que se controlaba más en tiempos de pandemia pero que, superada esa fase, hace que cada día sea haga más difícil la práctica del deporte que han contratado.
Según explica el abogado Antonio Benítez Ostos, socio director y fundador de Administrativando Abogados, si se demuestra que, efectivamente, el gimnasio ha superado el aforo, el cliente puede presentar una hoja de reclamación a Consumo que obligatoriamente tiene que tener el centro deportivo.
Fuente : Confilegal.com



