La obesidad conduce a muchas complicaciones metabólicas y clínicas. Sólo reconociendo la obesidad como una enfermedad crónica será posible implementar medidas para controlarla. A menudo la obesidad es considerada como una falta de voluntad y/o un fallido estilo de vida. Sin embargo, múltiples genes juegan un papel central en su desarrollo.
La mayoría de la gente desea perder peso lo más rápido posible con el mínimo esfuerzo. Algunas requieren la producción hepática de gran cantidad de cuerpos cetónicos, proceso conocido como cetogénesis, y se conocen como dietas cetogénicas. La cetosis es una condición en la que los cuerpos cetónicos se elevan por encima de los niveles normales.
Sin embargo, la impulsiva inducción dietética de una mayor y descontrolada cetosis no es mejor. Los cuerpos cetónicos son tres e incluyen: 1.- ácido acetoacético (acetoacetato); 2.- beta-hidroxibutirato; y 3.- acetona.
Los cuerpos cetónicos son moléculas hidrosolubles que contienen grupos cetona producidos vía cetogénesis por el hígado a partir de ácidos grasos. A partir de ahí, los cuerpos cetónicos son transportados a tejidos extrahepáticos donde se convierten en acetil-CoA, ingresan al Ciclo de Krebs, y se oxidan para obtener energía. El acetil CoA es una unidad de acetilo de dos carbonos unida a la coenzima A. Se oxida para producir energía mediante el ciclo de Krebs o se utiliza como sustrato para sintetizar ácidos grasos o glucosa.
Los cuerpos cetónicos son producidos por el hígado en las siguientes condiciones: 1.- ingesta baja de alimentos o inanición; 2.- situaciones de hambre; 3.- dietas bajas en carbohidratos y altas en grasas; 4.- ejercicio físico intenso y prolongado; 5.- alcoholismo clínico; y 6.- diabetes mellitus tipo 1 grave y/o no tratada (o maltratada).
Cuando los carbohidratos no están disponibles para cubrir las demandas energéticas, el organismo descompone grandes cantidades de grasa corporal. La oxidación de los ácidos grasos produce tantas unidades de acetil CoA que la capacidad fisiologica del ciclo de Krebs se ve superada. Al mismo tiempo, hay menos oxalacetato disponible para tal ciclo ya que este se utiliza para sintetizar glucosa.
El ciclo de Krebs consiste de una serie de reacciones de oxidación que ocurren en la matriz mitocondrial y que convierten el acetil CoA en CO2 y producen NADH (nicotinamida adenina dinucleótido) y FADH (flavina adenina dinucleótido). Tanto NADH como FADH desempeñan un papel clave en múltiples procesos metabólicos.
Sin oxalacetato, el acetil CoA producido vía beta-oxidación es incapaz de ser utilizado completamente por el ciclo de Krebs. Debido a esto, el acetil CoA ingresa en una vía cetogénica. Es ahí donde los cuerpos cetónicos de cuatro carbonos, como el acetoacetato y el beta-hidroxibutirato, son producidos a partir de dos unidades de acetil CoA. Luego, el acetoacetato se convierte en acetona, otro cuerpo cetónico. La beta-oxidación elimina el acetil CoA para acortar un ácido graso y produce NADH y FADH2.
El cuerpo obtiene una pequeña cantidad de energía a partir de los cuerpos cetónicos, convirtiéndolos nuevamente en acetil CoA. Por ejemplo, cuando el cerebro se queda sin glucosa (su principal fuente de energía), utiliza cuerpos cetónicos como fuente de energía. Sin embargo, en la cetosis, el nivel de cuerpos cetónicos aumenta tanto que el cuerpo es incapaz de metabolizarlos completamente. Esto sucede en las seis patologías mencionadas anteriormente. De hecho, es posible detectar el olor afrutado de la acetona en el aliento de una persona con cetosis.
La acidosis es una afección en la que los fluidos corporales contienen demasiada ácidez. Tal condición se asocia a la cetosis, principalmente porque la acidez de los cuerpos cetónicos reduce el pH de la sangre. Una fuerte caída del pH sanguíneo es capaz de interferir con la capacidad sanguínea para transportar oxígeno. Como resultado, la respiración se vuelve progresivamente más difícil. El pH expresa la acidez o alcalinidad de una solución en una escala logarítmica en la que 7 es neutro, donde los valores más bajos son ácidos y los más altos alcalinos.
En la cetogénesis fuerte, y a medida que aumenta la excreción urinaria de cuerpos cetónicos, se eliminan grandes cantidades de sodio. Si bien producir cantidades moderadas o bajas de cetonas puede resultar en pérdidas de peso, niveles altos pueden ser peligrosos o incluso fatales. Así, y a medida que el sodio se agota, la diuresis tiende a aumentar con la manifestación de una fuerte sensación de sed.
Esta condición puede conducir a la hiponatremia y la deshidratación. Los síntomas de hiponatremia incluyen calambres musculares, debilidad, náuseas, vómitos, letargo, y muy baja energía; los síntomas de deshidratación incluyen sed, boca seca, y dolor de cabeza.
Las dietas cetogénicas bien realizadas reducen la grasa corporal mediante una gradual inhibición de la secreción pancreática de insulina a la vez que favorecen la secreción de glucagón. Esto se logra reduciendo los carbohidratos y aumentando las grasas con el fin de inducir un gradiente cetogénico fisiológicamente aceptable y bien controlado.
Guillermo A. Laich de Koller
Doctor en Medicina y Cirugía



