Cada cierto tiempo, el sector fitness se obsesiona con encontrar respuestas rápidas. Nuevos formatos, nuevas tecnologías, nuevas promesas. Sin embargo, pocas veces se revisa si las preguntas que se plantean siguen siendo las correctas. De cara a este año 2026, esa reflexión no solo es pertinente: es urgente. El contexto económico, social y tecnológico obliga a revisar modelos que durante años se han dado por válidos sin demasiada discusión.
En los últimos años, el autor ha entrevistado a decenas de líderes de opinión internacionales del sector. Con cada conversación se confirma una intuición clara: los cambios más relevantes no siempre llegan desde dentro del fitness, sino desde fuera. Y suelen aparecer en forma de momentos inesperados, de esos que obligan a replantear certezas que se daban por inamovibles. El verdadero riesgo no es equivocarse, sino no cuestionarse a tiempo.
Buscando el próximo “holy crap moment” (bendito momento de caos)
YouTube es un buen ejemplo. En menos de una década ha pasado de ser una plataforma de vídeos a convertirse en uno de los grandes centros culturales del mundo. Hoy domina el podcasting, avanza en el deporte en directo y se consume mayoritariamente en televisores, no en móviles. A partir de 2029, incluso los Oscar se emitirán en exclusiva en YouTube. Un auténtico “holy crap moment” para Hollywood y para la televisión tradicional.
La pregunta no es qué tiene que ver esto con el fitness. La pregunta es qué ocurre cuando una plataforma redefine las reglas culturales de consumo, atención y relación con las marcas. Si YouTube aspira a ser el epicentro de la cultura, ¿qué implicaciones tiene para una industria que todavía piensa muchas veces en términos de horarios, instalaciones físicas y propuestas cerradas? El paralelismo es evidente: quien controla la atención, redefine el valor.
Trasladado al sector fitness, la cuestión es clara: ¿qué “holy crap moments” se están gestando ahora mismo en fitness y salud? ¿Qué cambios tecnológicos, culturales o de comportamiento pueden obligar a repensar lo que hoy se da por sentado en gimnasios, entrenamiento y servicios? La digitalización, la inteligencia artificial, el envejecimiento poblacional o la evolución del consumidor apuntan a transformaciones profundas.
Mujeres, liderazgo y una brecha que apenas se mueve
Otro punto incómodo, pero imprescindible, es el papel de la mujer en la industria. Aproximadamente el 80 % de los líderes de opinión entrevistados hasta ahora han sido hombres. Ese dato, por sí solo, ya dice mucho sobre la cultura dominante y sobre quién ha tenido históricamente voz en la toma de decisiones.
Cuando se plantea este tema a directivos masculinos, las respuestas suelen repetirse: los gimnasios pueden resultar intimidantes para las mujeres, se está trabajando en ello, hay entrenadoras, no se tolera el acoso y la situación mejora poco a poco. Y es cierto, hay avances. Pero cuando la misma conversación se mantiene con mujeres líderes del sector, el diagnóstico es mucho más crítico: el progreso existe, pero es desesperadamente lento.
Preguntas que rara vez se abordan con profundidad siguen ahí. ¿Cuántas organizaciones han tratado seriamente temas como la menopausia en 2025? ¿Cuántos consejos de administración han incorporado perfiles que no respondan al patrón tradicional, blanco y masculino? La brecha no es solo una cuestión de equidad, es una cuestión de crecimiento, de visión de mercado y de competitividad.
No es equidad, es negocio
Ignorar esta realidad tiene consecuencias directas. Se pierde diversidad, se pierde talento, se pierde comprensión del consumidor femenino y, en última instancia, se pierde capacidad de conectar con una parte fundamental del mercado. A ello se suma una brecha histórica en datos e investigación sobre salud femenina que sigue condicionando decisiones estratégicas y desarrollo de producto.
Para un sector que aspira a crecer de forma sostenible, integrar esta mirada no es opcional. Es una condición necesaria para diseñar servicios relevantes, experiencias inclusivas y propuestas que conecten con una base de clientes cada vez más diversa y exigente.
Aprender fuera del fitness para evolucionar dentro
Una de las mayores lecciones que se extraen de este proceso es que el aprendizaje más valioso no siempre ocurre dentro de la propia industria. Conversaciones con profesionales externos al fitness suelen aportar una perspectiva mucho más transformadora que muchos debates internos repetidos.
¿Qué puede aprender el sector de la hotelería de lujo sobre experiencia y hospitalidad? ¿Qué enseñan las marcas de automoción sobre onboarding, fidelización o gestión de datos? ¿Qué puede aportar la tecnología sobre personalización extrema o programas adaptativos? ¿Y qué indica el gaming sobre engagement, motivación incremental y diversión? Mirar fuera permite cuestionar inercias que dentro pasan desapercibidas.
Mirar a 2026 con mejores preguntas
Este ejercicio no pretende ofrecer respuestas cerradas, sino abrir conversaciones más profundas. Si el sector fitness quiere evolucionar, necesita dejar de buscar soluciones inmediatas y empezar a hacerse mejores preguntas. Preguntas incómodas, complejas y, a veces, difíciles de responder. Ahí es donde empieza el verdadero progreso.
Carl Rohde
Autor y analista de tendencias del sector fitness
Envíeme un correo electrónico si estuviese interesado en contactar conmigo : carl@scienceofthetime.com



