El deporte en España se consolida como motor económico superando el 3% del PIB
Artículo

El deporte en España se consolida como motor económico superando el 3% del PIB

El deporte ha dejado de ser entendido únicamente como una práctica vinculada a la salud, al ocio o a la competición. En la actualidad constituye también una actividad con una capacidad real de generación de renta, empleo y arrastre sobre el conjunto de la economía. El informe “El valor e impacto económico del deporte en España”, elaborado por Carlos Gómez y Joaquín Maudos, aporta una fotografía precisa de esta realidad al cuantificar tanto la aportación directa del sector como su impacto total sobre la economía española.

Una de las principales fortalezas del estudio reside en su enfoque metodológico. Frente a aproximaciones más restringidas, el informe adopta una delimitación amplia del sector deportivo, incorporando no solo las actividades puramente deportivas, sino también otras ramas vinculadas a la fabricación, el comercio, los medios de comunicación, la educación y el turismo deportivo. Para ello fue necesario combinar 45 fuentes de información y trabajar con 40 ramas de actividad de la CNAE, de las cuales solo seis son íntegramente deportivas. Este planteamiento permite ofrecer una visión más completa y más rigurosa del verdadero peso económico del deporte en España.

En dicho documento se menciona un término económico denominado valor añadido bruto (VAB), que procedemos a contextualizar. El VAB es un indicador económico que mide la contribución total de un sector, empresa o industria a la economía. Este indicador se calcula restando el consumo intermedio (coste de bienes y servicios utilizados en la producción) al valor total de la producción bruta sin deducir la amortización. Este indicador es la base para calcular el Producto Interior Bruto (PIB), cuya fórmula es igual a VAB más impuestos y menos subvenciones.

Los resultados muestran que la aportación directa del deporte al VAB alcanzó los 18.832,2 millones de euros en 2023, lo que equivale al 1,38 % del total nacional. A ello se suman 16.093,9 millones de euros en consumos intermedios, de modo que el valor de la producción asociado al deporte se situó en 34.926,1 millones. En otras palabras, el deporte no es una actividad marginal, sino un sector con un peso ya significativo dentro de la estructura productiva del país. Dentro de esa aportación directa, el sector privado con ánimo de lucro concentra la mayor parte del valor generado. Solo las sociedades deportivas aportan 10.902,1 millones de euros de VAB, mientras que el turismo deportivo añade 1.521,3 millones. Junto a ello, la educación deportiva contribuye con 2.488,8 millones, las instituciones privadas sin fines de lucro con 2.047,8 millones y el sector público con 1.465,3 millones. Esta distribución confirma que el ecosistema deportivo español es amplio, híbrido y plural, y que su sostenibilidad depende de la interacción entre empresas, clubes, administraciones públicas y sistema educativo.

Figura 1. Distribución del VAB directo por principales agentes productores de deporte (2023).

En el ámbito del empleo, la relevancia del deporte es igualmente destacable. El conjunto de los agentes productores de deporte generó 344.406 puestos de trabajo en 2023. Si se corrige el efecto de la parcialidad y se expresa el resultado en equivalencia a tiempo completo, la cifra se sitúa en 244.176 empleos a tiempo completo (ETC), es decir, el 1,24 % del empleo total de la economía española. El estudio subraya, además, que la parcialidad laboral en el sector es muy superior a la media nacional, por lo que trabajar con empleos equivalentes a tiempo completo resulta esencial para dimensionar correctamente su peso real.

Figura 2. Empleo equivalente a tiempo completo directo y total por grandes bloques institucionales (2023). Sin embargo, el análisis no se detiene en la aportación directa. La estimación del impacto económico total, que incorpora los efectos indirectos e inducidos, eleva considerablemente la magnitud del fenómeno. Cuando se considera el arrastre del gasto de los agentes deportivos sobre otros sectores de actividad, el VAB total generado por el deporte asciende a 44.839,4 millones de euros, mientras que el empleo total asociado se sitúa en 635.757 empleos ETC. Estas cifras representan, respectivamente, el 3,28 % del VAB total de la economía española y el 3,22 % del empleo total.

Aportación directa e impacto total del deporte sobre el VAB en España (miles de millones de euros).

El efecto tractor del deporte resulta especialmente significativo. Por cada euro de aportación directa al VAB se generan 1,38 euros adicionales en el conjunto de la economía. Del mismo modo, por cada empleo directo se generan 1,6 empleos más a través de los efectos indirectos e inducidos. Este comportamiento confirma que el deporte moviliza cadenas de valor que trascienden a las actividades estrictamente deportivas y alcanzan de forma clara a sectores como el comercio, la hostelería, las actividades inmobiliarias, los servicios administrativos y determinadas manufacturas.

Otro aspecto relevante del informe es la concentración sectorial de los efectos. El grueso del impacto económico total del deporte se localiza en los servicios, que absorben el 82,7 % del VAB total y el 85,2 % del empleo total asociado. Le siguen, ya a distancia, las manufacturas. Esta estructura revela que el deporte funciona como un activador de múltiples servicios complementarios, especialmente aquellos vinculados al consumo, al desplazamiento, a la organización de actividades, al alojamiento y a la comercialización de productos.

En síntesis, el estudio pone de manifiesto que el deporte en España es mucho más que una actividad socialmente valiosa: es también un motor económico de primer orden. Su capacidad para generar riqueza, sostener empleo y activar otros sectores justifica una lectura estratégica del deporte en las políticas públicas y en las decisiones empresariales. Avanzar hacia mejores sistemas de medición, reforzar la inversión y reconocer el valor transversal del deporte será clave para consolidar un sector que ya ocupa un espacio relevante en la economía española.

Referencia: Gómez, C. y Maudos, J. (2026). El valor e impacto económico del deporte en España. Fundación Ramón Areces e Ivie.

Manel Valcarce
Doctor en Actividad Física y Deporte, mención en Gestión Deportiva.
Máster en Administración y Dirección del Deporte.
Diplomado en Ciencias Empresariales.
Director Gerente Valgo. Colegiado 8709.

Sergio García Ortega
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad Politécnica de Madrid; especialidad en Gestión Deportiva.
Licenciado en Administración y Dirección de Empresa.
Curso DeporteMBA.
Consultor Deportivo en Valgo.

El deporte en España se consolida como motor económico superando el 3% del PIB
Pulse para comentar

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir