La Generación Z y los millennials están destinando cada vez más dinero a gimnasios, clases boutique y wellness mientras reducen progresivamente su gasto en ocio nocturno, bares y consumo de alcohol. Según un informe elaborado por Bank of America en febrero de este año, el gasto relacionado con gimnasios y fitness entre la Generación Z y los millennials continúa creciendo al mismo tiempo que disminuye el consumo de alcohol. A ello se suma una encuesta de la firma de inteligencia de mercado Mintel que revela que el 30% de los consumidores estadounidenses de la Generación Z afirma gastar más en cuotas y clases de gimnasio que hace un año.
Los datos reflejan una evolución que va más allá del ejercicio físico. Según Claire Tassin, estratega principal de bienestar en Mintel, los consumidores jóvenes están situando cada vez más el bienestar en el centro de sus prioridades y la Generación Z es actualmente uno de los principales motores de esa transformación.
El fenómeno también está modificando la función tradicional de los gimnasios. El reportaje señala que muchos centros premium y boutiques fitness están actuando cada vez más como espacios de socialización, ocupando parte del papel que anteriormente desempeñaban bares, restaurantes o incluso oficinas.
Uno de los ejemplos citados es el de la cadena británica Third Space, cuyos clubes registran una elevada frecuencia de uso entre los socios más jóvenes. Lauren Wilson, directora de marketing de la compañía, asegura que estos usuarios acuden más veces al gimnasio y participan en una mayor variedad de actividades que generaciones anteriores.
La tendencia también está impulsada por el peso creciente del fitness en redes sociales. Según Bloomberg, plataformas como TikTok e Instagram han convertido las rutinas de entrenamiento, el pilates y los contenidos relacionados con el bienestar en algunos de los formatos más populares entre los jóvenes. Solo la etiqueta #Pilates acumula más de 3,4 millones de publicaciones.
Mintel añade además que el 77% de los consumidores estadounidenses de la Generación Z afirma estar hoy más centrado en el bienestar que hace un año, mientras que el 45% asegura priorizar activamente la actividad física en su día a día.
El estudio apunta a que el fitness está dejando de ser únicamente una actividad relacionada con la salud para convertirse también en una herramienta de socialización, comunidad y estilo de vida para una parte creciente de los consumidores más joven Así lo recoge Bloomberg en una información que apunta a un cambio de hábitos que está transformando el papel de los gimnasios entre los consumidores más jóvenes.



