Con la vuelta a la rutina tras el verano, retomar el ejercicio se convierte en uno de los propósitos más habituales para muchas personas. Nuevas altas, ofertas para nuevas inscripciones y un interés creciente por los programas de actividades ocupa gran parte del día a día en los centros deportivos. Sin embargo, mantener la asistencia a medida que pasan las semanas continúa siendo un desafío: la motivación inicial puede perder fuerza cuando los objetivos son demasiado exigentes, las rutinas no se ajustan a las circunstancias personales o el ejercicio resulta difícil de compatibilizar con el día a día de las personas.
Para los gimnasios, este comportamiento plantea una cuestión que va más allá de la captación de nuevos abonados: cómo conseguir que los usuarios integren el entrenamiento en su estilo de vida y mantengan el hábito a largo plazo.
Según el entrenador personal Alejandro Marcet, entrenador personal con más de 20 años de experiencia en el sector, una de las claves está en adaptar la planificación a las necesidades reales de cada persona. “Es muy habitual encontrarse con personas que empiezan septiembre con mucha motivación, pero que, con el paso de las semanas, pierden las ganas y no consiguen mantener el ritmo. A menudo, se diseñan rutinas estándar sin tener suficientemente en cuenta a la persona que hay detrás. No todos tenemos la misma condición física, los mismos objetivos ni las mismas circunstancias personales. Por eso, es fundamental conocer la situación física y psicológica de cada persona para diseñar un plan de entrenamiento que se adapte realmente a sus necesidades”, explica.
La personalización del entrenamiento y el acompañamiento profesional pueden contribuir a mejorar la experiencia del usuario, facilitando una práctica más realista, progresiva y sostenible. Alejandro Marcet identifica cinco aspectos que pueden ayudar a entender las dificultades para mantener la constancia y que pueden servir de referencia para los profesionales del fitness.
1. Conocer al usuario para definir el programa de actividades. No todos los usuarios encuentran la motivación en el mismo tipo de ejercicio. Mientras algunas personas prefieren el entrenamiento de fuerza, otras disfrutan más de las clases dirigidas, la natación, el yoga o las actividades que incorporan un componente social. En este contexto, los gimnasios cuentan con herramientas para conocer mejor las preferencias, necesidades y expectativas de sus usuarios, y utilizar esta información para adaptar su oferta de actividades.
“Si el ejercicio se convierte en una obligación desde el primer día, será mucho más difícil mantener la constancia. Las actividades deben motivar, ayudar a que la gente se divierta y desconecte. Pero los usuarios también necesitan sentirse acompañados y contar con una planificación del entrenamiento adaptada a sus objetivos”, afirma Marcet. Para los centros deportivos, combinar una oferta variada con un mejor conocimiento del usuario y un acompañamiento adecuado puede contribuir a mejorar la experiencia de entrenamiento y favorecer la continuidad.
2. Objetivos realistas y una progresión adaptada
Las expectativas de resultados inmediatos de muchos usuarios pueden generar frustración, especialmente entre quienes retoman el ejercicio después de un periodo de inactividad. La adaptación física requiere tiempo y aprender a entrenar correctamente forma parte del proceso. ¿Cómo trasladar este mensaje a los usuarios? Establecer objetivos alcanzables y ajustar la carga de trabajo a la condición física inicial permite plantear una evolución más gradual. Para los profesionales del sector, esto refuerza la importancia de orientar al usuario durante las primeras etapas de su entrenamiento. “Debemos hacer entender que hay que acostumbrar al cuerpo al movimiento, aceptar que nos vamos a cansar más al principio, aprender a entrenar correctamente y construir una rutina progresiva que podamos mantener sin frustrarnos”, señala Alejandro y añade: “Nos olvidamos de escuchar y necesitamos explicar qué se va a conseguir realmente del ejercicio que se está haciendo”
3. Accesibilidad y compatibilidad con la vida cotidiana
La distancia al gimnasio, los horarios y el tiempo disponible pueden condicionar la asistencia tanto como las preferencias deportivas. Cuanto más difícil resulta encajar el entrenamiento en la agenda diaria, más obstáculos aparecen para mantener la regularidad.
“Hoy en día tenemos muchas opciones para entrenar: desde gimnasios y entrenamientos grupales hasta sesiones personales a domicilio. Cada vez más personas optan por entrenar en casa porque les permite ahorrar tiempo en desplazamientos y organizar mejor sus horarios”, explica Marcet. Este escenario pone de relieve la importancia de la flexibilidad en la experiencia de entrenamiento. La ubicación, los horarios y la diversidad de formatos pueden ayudar a los centros deportivos a adaptarse a las necesidades de sus usuarios y facilitar la continuidad de la práctica, incluso cuando no es posible acudir a las instalaciones.
En este sentido, el seguimiento del entrenamiento fuera del gimnasio también puede formar parte del servicio. «Facilitar el seguimiento del entrenamiento fuera de las instalaciones permite poner en valor la adaptación del programa y el acompañamiento que se ofrece a los usuarios», apunta Alejandro Marcet.
4. Un enfoque equilibrado del entrenamiento y la alimentación
El inicio de la actividad física suele coincidir con la intención de modificar otros hábitos, especialmente los relacionados con la alimentación. Sin embargo, tratar de cambiar demasiadas cosas a la vez o recurrir a restricciones excesivas puede añadir presión a un proceso que requiere continuidad.
Alejandro Marcet recomienda apostar por una alimentación equilibrada, suficiente y adaptada a los gustos y necesidades individuales, evitando planteamientos que generen frustración. Desde el punto de vista del servicio, transmitir expectativas realistas y ofrecer orientación adecuada ayuda a situar el ejercicio dentro de un enfoque integral de bienestar, sin convertir la consecución de resultados inmediatos en la única medida del progreso.
5. Entrenamientos eficaces, sostenibles y ajustados a la disponibilidad
Entrenar durante más tiempo o con mayor intensidad no siempre es la mejor estrategia para quienes empiezan. Las sesiones excesivamente exigentes pueden dificultar la recuperación y hacer más complicado mantener una frecuencia regular.
En muchos casos, comenzar con sesiones breves, adaptadas a la condición física y al tiempo disponible, y aumentar progresivamente la carga puede facilitar la incorporación del ejercicio a la rutina. Alejandro Marcet defiende la importancia de optimizar el tiempo de entrenamiento y sostiene que “tan solo 5 o 10 minutos de ejercicio de calidad supervisado y adaptado por un profesional puede generar más adherencia 1 hora de ejercicio tradicional y a la larga un mejor resultado”. El entrenador apuesta así por priorizar la calidad y la adecuación de las sesiones frente a la duración por sí sola.
Para los gimnasios y centros deportivos, comprender estos factores permite ampliar el foco más allá de la inscripción y prestar atención a la experiencia que vive el usuario una vez que comienza a entrenar. La personalización, la progresión y la flexibilidad son elementos que pueden contribuir a que la actividad física deje de ser un propósito puntual y se convierta en un hábito.
Como resume Alejandro Marcet, “no se trata de exigirnos más para no abandonar el gimnasio, sino de encontrar una forma de entrenar que podamos mantener en el tiempo”.
¿Quién es Alejandro Marcet?
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, por la Universidad Ramón Llull (Blanquerna, 2006).
Entrenador personal en Barcelona, ha realizado cursos de entrenamiento personal en ANEF (2007) y cursado el máster de Alto Rendimiento en Deportes Colectivos y el ERA advanced (entrenamiento con resistencias avanzadas, 2009), cursos de Coaching y Coaching advanced en ANEF (2016), curso de Nutrición deportiva y dietética para la salud en ANEF (2017).
Su número de colegiado es 13157. Actualmente cuenta con un centro privado de entrenamiento personal dónde ofrece entrenos individuales, grupales y también a domicilio. Recientemente ha creado el “Método 5 minutos”.
Para más información, BAMBU PR: Iria Sagalés iria@bambupr.com



