Antes de tomar la decisión de implementar actividades para embarazadas, todos los profesionales de la salud y el ejercicio físico se plantean una serie de preguntas comunes, que contestaremos en este artículo.
1 – Qué formación debe de tener el profesional a cargo de las actividades con embrazadas?
En lo que a ejercicio físico se refiere, el profesional a cargo de las sesiones con las embarazadas debe de ser un profesional del ejercicio físico especializado en actividades con mujeres gestantes. Muchas veces en las carreras de grado se ven muchos temas en general, pero luego se debe de profundizar y lo referido a embarazo no es ajeno a ello.
2 – Qué datos se deben de saber de la nueva clienta que concurrirá a las actividades?
En todo centro deportivo suele haber una ficha básica general de cada cliente con datos como nombre y apellido, fecha de nacimiento, dirección, datos de contacto, antecedentes médicos, patologías, enfermedades pre existentes y algunos datos más que el profesional que lo atienda considere necesario. Con las embarazadas, se deben de agregar todos los datos a nivel obstétrico, como puede ser fecha probable de parto, estudios prenatales realizados, profesional tratante, lugar en donde se atiende, teléfonos de emergencias y contacto de un familiar o persona cercana por cualquier emergencia. Además, se sugiere tener una entrevista previa con la clienta para conocer mejor su estado físico general, si venía o no haciendo ejercicio físico y poder hacer un plan más a medida, aunque haga luego clases grupales, siempre alguna sugerencia en particular se le puede y debe de dar.
3 – La futura mamá debe de presentar algún certificado médico para realizar la actividad?
Depende el país en donde se esté desarrollando la actividad. En muchos países de Latinoamérica, como en Argentina, Chile, Uruguay, sí se debe de presentar un certificado de aptitud física, sea la actividad física que sea, y debe de estar firmado por el médico obstetra personal de la clienta. En otros países no es necesario, como en España, que no se exige que sea presentado al inicio de las actividades. Igualmente, más allá que no lo debe de presentar por escrito, si el profesional médico debe de saber, estar al tanto de las actividades que hará la futura mamá, como así también dar el visto bueno para que la pueda realizar.
4 – Qué es lo que debemos de evitar en la práctica de ejercicio físico en el embarazo?
- Evitar entrenar en ambientes calientes y húmedos. Evitar utilizar ropa que no le permita eliminar el sudor, la transpiración, que tenga mucho nylon, preferible que sea de algodón y no ajuste.
- Las mujeres que antes del embarazo eran sedentarias deben comenzar de forma progresiva hasta alcanzar la frecuencia e intensidad aconsejada.
- Evitar actividades que generen riesgo de golpe o caída.
- Evitar las actividades en las que se restringe la respiración y se ejercite de manera anaeróbica.
- Evitar el buceo.
- Evitar o modifica las actividades que requieren cambios bruscos de dirección.
- Mantener una adecuada nutrición e hidratación. Beber agua antes, durante y después de la sesión.
- Evitar los ejercicios abdominales clásicos o aquellos que aumentan la tensión en tus rectos, que se haga presión.
- Evitar los ejercicios decúbito dorsal luego de la semana 20 de gestación. Se pueden colocar algunos cojines bajo la parte alta de la espalda para que se eleven los hombros y evitar presiones.
5 – Cuáles son las contraindicaciones médicas para hacer ejercicio que puede poner en riesgo la salud de la futura mamá y la de su bebé?
Contraindicaciones absolutas – no se puede hacer ejercicio físico porque sería peligroso para la mamá o su bebé/s.
- Rotura de membranas, riesgo de parto a pretérmino.
- Sangrado vaginal persistente.
- Placenta previa tras la semana 28 de gestación.
- Preeclampsia.
- Incompetencia cervical o cerclaje.
- Crecimiento intrauterino retardado.
- Embarazo múltiple a partir de trillizos.
- Diabetes tipo I, hipertensión o enfermedad tiroidea sin control.
- Enfermedades graves cardiovasculares, respiratorias o sistémicas.
Contraindicaciones relativas – la mujer debe consultar al obstetra para para valorar los pros y los contras de la actividad física en su caso concreto.
- Historia de aborto recurrente.
- Historia de parto a pretérmino.
- Hipertensión.
- Anemia sintomática.
- Mal nutrición.
- Trastornos de la conducta alimentaria.
- Embarazo gemelar tras la semana 28.
- Enfermedades leves a moderadas cardiovasculares o respiratorias.
- Alguna otra condición médica notable.
Síntomas de interrupción de ejercicio – frente los cuales cualquier mujer que esté entrenando debe parar y consultar a su obstetra.
- Falta de aire que no se resuelve con descanso.
- Dolor persistente en el pecho.
- Contracciones uterinas dolorosas y regulares.
- Sangrado vaginal.
- Pérdida de líquido que indica ruptura de membranas.
- Mareo o debilidad que persiste al descansar.



