La diástasis del recto abdominal (DRA) se define como la separación de los vientres del músculo recto abdominal a lo largo de la línea alba. Su prevalencia se ha reportado en un 45%-60% a las 6 semanas postparto y 32,5% a los 12 meses posparto (Sperstad et al., 2016), aunque es difícil de estimar por la variabilidad en los métodos de medición (Cavalli et al., 2021).
Aunque la prevalencia es alta, la etiología y la patogenia exactas aún son desconocidas (Benjamin et al., 2014) y no hay consenso sobre si factores como la edad, el tipo de parto o la paridad son factores de riesgo (Fernandes da Mota et al., 2015).
Algunas investigaciones sugieren diversos factores que pueden inducir la DRA, como la obesidad, aunque los factores gestacionales son los más prevalentes, incluidos el aumento de la presión intraabdominal por el volumen uterino y los cambios hormonales que afectan al tejido conectivo (L. Wu et al., 2021).
Puede afectar negativamente a la calidad de vida de las mujeres en el periodo posparto (Haylen et al., 2011). Las consecuencias sugeridas son el componente estético, la fuerza abdominal, dolor lumbar, dolor pélvico y trastornos del suelo pélvico. Sin embargo, la evidencia de estas asociaciones es aún débil (Benjamin et al., 2019).
Sin intervención puede persistir toda la vida pudiendo empeorar en embarazos posteriores (Sperstad et al., 2016).
Dado el papel biomecánico fundamental de soporte y estabilización de la pared abdominal, es esencial desarrollar estrategias eficaces para su manejo adecuado. El ejercicio es recomendado como intervención inicial para tratar estos trastornos (Benjamin et al., 2023).
Los ejercicios más recomendados para tratar la DRA son aquellos que activan el transverso del abdomen (TrA) (89%) y el suelo pélvico (PFM) (87%) (Keeler et al., 2012), aunque no existe consenso sobre su eficacia (Gustavsson & Eriksson-Crommert, 2020), mientras que los curl-ups parece reducirla de forma aguda, pero se desconoce el efecto a largo plazo (Theodorsen et al., 2019).
Para concretar un poco más y dilucidar un poco más que se sabe al respecto, vamos a acudir a las últimas revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados.
Gluppe y colaboradores, en 2021, analizaron cuan efectivo son el entrenamiento de la musculatura abdominal y del suelo pélvico en el tratamiento de la DRA.
Los hallazgos obtenidos sugieren que el entrenamiento enfocado en el TrA y la ejecución de ejercicios tipo curl-up puede reducir la DRA, pero hay que ser cauteloso pues hay limitaciones en el tamaño muestral y las metodologías. Respecto a la realización de ejercicio dirigidos al fortalecimiento de PFM, no obtuvieron resultados claros en cuanto a la incidencia de estos en la DRA (Gluppe et al., 2021).
Referente a variables secundarias, no se observaron efectos claros sobre el dolor lumbar o PFD, aunque algunos estudios encontraron mejoras en la imagen corporal y fuerza abdominal (Gluppe et al., 2021).
En 2024, Beamish y colaboradores publicaron un trabajo donde uno de sus objetivos buscaba examinar el efecto del entrenamiento de la musculatura abdominal durante el primer año postparto sobre la DRA.
Los resultados muestran, aunque con una evidencia limitada, que el entrenamiento de los músculos abdominales puede reducir la distancia interrectal cuando se mide en reposo y en el test de elevación de la cabeza (Beamish et al., 2025).
Los ensayos controlados aleatorizados (RCTs), incluidos en la revisión, comenzaron las intervenciones durante las primeras 6–8 semanas posparto, con duraciones que oscilaron entre 4 y 16 semanas. Los resultados obtenidos sugieren que implementar una intervención basada en ejercicio, incluyendo el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico y el entrenamiento abdominal, durante las primeras 6–8 semanas postparto podría tener el potencial de acelerar la recuperación natural de la DRA. Sin embargo, se necesita investigaciones futuras para confirmar estos hallazgos (Beamish et al., 2025).
Dichos hallazgos también demostraron que, durante episodios agudos de ejercicio, la DRA disminuye con una tarea encogimiento de abdomen y aumenta durante una contracción aislada del TrA. Este hecho contradice la creencia clínica común de que sólo los ejercicios suaves que implican la contracción del TrA y del oblicuo interno pueden reducir la DRA en el período posparto (Beamish et al., 2025).
De Oliveira y colaboradores desarrollaron en 2025 una revisión sistemática y metaanálisis destinada a verificar los efectos de los tratamientos conservadores utilizados para la DRA en mujeres postparto frente a intervenciones quirúrgicas.
Los resultados indicaron que los ejercicios abdominales parecen reducir significativamente la DRA en comparación con la no intervención, más concretamente se vio un mayor efecto en ejercicios abdominales isotónicos, siendo estos potenciados cuando se combinaban con otras intervenciones, en especial con la electroestimulación. Sin embargo, indican que hay que interpretar dichas conclusiones con prudencia pues la evidencia es aún baja (de Oliveira et al., 2025).
En cuanto a la intervención quirúrgica como solución de la DRA indican que, a pesar de que es una opción que reduce dicha afección, ésta solo une los rectos abdominales sin modificar la funcionalidad muscular ni las propiedades del tejido conectivo. Además, la cirugía no es económicamente viable para toda la población y presenta riesgos de complicaciones postoperatorias. Por ello indican que el tratamiento conservador debería considerarse como primera opción para reducir la DRA (de Oliveira et al., 2025).
También es interesante la mención que hacen respecto al tiempo de intervención, pues parece que se necesitan intervenciones ≥ 12 semanas para generar cambios en el tejido conectivo, aunque solo un RCT en esta revisión alcanzó dicho periodo, lo cual pudo haber influido en los resultados obtenidos (de Oliveira et al., 2025).
Abdullah y colaboradores (2025) buscaron identificar el tratamiento no quirúrgico más eficaz para reducir la DRA postparto, más concretamente compararon los ejercicios abdominales y la utilización de faja de compresión abdominal.
Los resultados mostraron una clara tendencia positiva hacia la realización de ejercicios abdominales frente a la utilización de la faja abdominal como medio para reducir la DRA (Abdullah et al., 2025).
Wu y colaboradores (2025), en la revisión y metaanalisis publicada en abril, querían comparar la eficacia sobre la DRA de los diferentes tratamientos no quirúrgicos con o sin ejercicios abdominales.
Entre los tratamientos no quirúrgicos analizados, los que mostraron mayor eficacia en la reducción de la DRA fueron el ejercicio físico, la electroestimulación y la acupuntura. Es más, comprobaron que cualquier tratamiento combinado con ejercicio físico mostraron mejores resultados en la reducción de DRA que aquellos sin ejercicio, siendo la combinación más efectivas la de ejercicio y electroestimulación (W.-C. Wu et al., 2025).
Como resumen de todos estos resultados y buscando la practicidad como entrenadores que tenemos ayudar a mujeres con este tipo de casuística, podemos destacar los siguientes ítems:
- Los ejercicios de fortalecimiento abdominal son efectivos para reducir la DRA.
- Los ejercicios abdominales enfocados al fortalecimiento de la musculatura profunda (TrA y oblícuo interno) parecen ser efectivos en la intervención de la DRA.
- Los ejercicios abdominales que implican movimiento, como los crunch o curl up, no solo son no parecen ser perjudiciales, sino que parecen ser efectivos en el trabajo de reducción de la DRA.
- Los ejercicios abdominales deberían ser la primera línea de actuación en el tratamiento de la DRA.
- Cualquier tratamiento no quirúrgico en combinación con ejercicio potencia su efecto en la reducción de la DRA, siendo la combinación más efectiva la que incluye el ejercicio abdominal y la electroestimulación.
- La intervención en las primeras 6-8 semanas postparto parece potenciar la recuperación postparto de la DRA.
- Intervenciones superiores a las 12 semanas parecen ser más efectivas en la adaptación del tejido conectivo en la DRA.
- Hay que tratar con cautela los resultados expuestos, pues se necesita de más estudios para corroborar los datos analizados.
Teniendo en cuenta todo ello, concluimos el artículo animando a que adaptemos las intervenciones a cada persona, seleccionando los estímulos más adecuados en función de las necesidades y capacidades individuales de cada mujer.
Seguiremos estando atentos a las nuevas evidencias que nos ofrezca el método científico.
REFERENCIAS
Abdullah, Rehman, K. A., Ahmad, B., Arshad, M. K., Saeed, H., Keen, M. A., Anwar, A., Saleem, N. U. A., Salma Shabbar Banatwala, U. E., Bilal, Z., Shahzad, M., Shakoor, P., & Niazi, M. A. (2025). Comparative Efficacy of Abdominal Exercises and Abdominal Binding on Diastasis Recti Abdominis Reduction in Postpartum Women: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Physiotherapy Research International : The Journal for Researchers and Clinicians in Physical Therapy, 30(2), e70038.
Beamish, N. F., Davenport, M. H., Ali, M. U., Gervais, M. J., Sjwed, T. N., Bains, G., Sivak, A., Deering, R. E., & Ruchat, S.-M. (2025). Impact of postpartum exercise on pelvic floor disorders and diastasis recti abdominis: a systematic review and meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 59(8), 562–575.
Benjamin, D. R., Frawley, H. C., Shields, N., Peiris, C. L., van de Water, A. T. M., Bruder, A. M., & Taylor, N. F. (2023). Conservative interventions may have little effect on reducing diastasis of the rectus abdominis in postnatal women – A systematic review and meta-analysis. Physiotherapy, 119, 54–71.
Benjamin, D. R., Frawley, H. C., Shields, N., van de Water, A. T. M., & Taylor, N. F. (2019). Relationship between diastasis of the rectus abdominis muscle (DRAM) and musculoskeletal dysfunctions, pain and quality of life: a systematic review. Physiotherapy, 105(1), 24–34.
Benjamin, D. R., van de Water, A. T. M., & Peiris, C. L. (2014). Effects of exercise on diastasis of the rectus abdominis muscle in the antenatal and postnatal periods: a systematic review. Physiotherapy, 100(1), 1–8.
Cavalli, M., Aiolfi, A., Bruni, P. G., Manfredini, L., Lombardo, F., Bonfanti, M. T., Bona, D., & Campanelli, G. (2021). Prevalence and risk factors for diastasis recti abdominis: a review and proposal of a new anatomical variation. Hernia : The Journal of Hernias and Abdominal Wall Surgery, 25(4), 883–890.
de Oliveira, L. C., de Almeida, L. I. M., Lucio, M. C. F., Campos Júnior, J. F. de, & de Oliveira, R. G. (2025). Effects of conservative approaches for treating diastasis recti abdominis in postpartum women: A systematic review and meta-analysis. Medicine, 104(23), e42723.
Fernandes da Mota, P. G., Pascoal, A. G. B. A., Carita, A. I. A. D., & Bø, K. (2015). Prevalence and risk factors of diastasis recti abdominis from late pregnancy to 6 months postpartum, and relationship with lumbo-pelvic pain. Manual Therapy, 20(1), 200–205.
Gluppe, S., Engh, M. E., & Bø, K. (2021). What is the evidence for abdominal and pelvic floor muscle training to treat diastasis recti abdominis postpartum? A systematic review with meta-analysis. Brazilian Journal of Physical Therapy, 25(6), 664–675.
Gustavsson, C., & Eriksson-Crommert, M. (2020). Physiotherapists’ and midwives’ views of increased inter recti abdominis distance and its management in women after childbirth. BMC Women’s Health, 20(1), 37.
Haylen, B. T., Freeman, R. M., Swift, S. E., Cosson, M., Davila, G. W., Deprest, J., Dwyer, P. L., Fatton, B., Kocjancic, E., Lee, J., Maher, C., Petri, E., Rizk, D. E., Sand, P. K., Schaer, G. N., & Webb, R. (2011). An International Urogynecological Association (IUGA)/International Continence Society (ICS) joint terminology and classification of the complications related directly to the insertion of prostheses (meshes, implants, tapes) and grafts in female pelvic fl. Neurourology and Urodynamics, 30(1), 2–12.
Keeler, J., Albrecht, M., Eberhardt, L., Horn, L., Donnelly, C., & Lowe, D. (2012). Diastasis recti abdominis: a survey of women’s health specialists for current physical therapy clinical practice for postpartum women. The Journal of Women’s & Pelvic Health Physical Therapy, 36(3), 131–142.
Sperstad, J. B., Tennfjord, M. K., Hilde, G., Ellström-Engh, M., & Bø, K. (2016). Diastasis recti abdominis during pregnancy and 12 months after childbirth: prevalence, risk factors and report of lumbopelvic pain. British Journal of Sports Medicine, 50(17), 1092–1096.
Theodorsen, N.-M., Strand, L. I., & Bø, K. (2019). Effect of pelvic floor and transversus abdominis muscle contraction on inter-rectus distance in postpartum women: a cross-sectional experimental study. Physiotherapy, 105(3), 315–320.
Wu, L., Gu, Y., Gu, Y., Wang, Y., Lu, X., Zhu, C., Lu, Z., & Xu, H. (2021). Diastasis recti abdominis in adult women based on abdominal computed tomography imaging: Prevalence, risk factors and its impact on life. Journal of Clinical Nursing, 30(3–4), 518–527.
Wu, W.-C., Wu, W.-H., Lee, M.-F., Wu, P.-Y., Tu, Y.-K., Lin, H., Chan, C.-Y., & Huang, C.-Y. (2025). Comparative Efficacy and Acceptability of Non-surgical Treatments with or without Exercise for Diastasis Recti Abdominis in Postpartum Women: A Network Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Sports Medicine (Auckland, N.Z.), 55(4), 937–951.
Francisco José Rodríguez López
Director en Investigación en la Mujer, Ciencias del Entrenamiento y la Salud (IMUCES)
Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte



